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Campaña 'Ningún mayor sin regalo'
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Campaña 'Ningún mayor sin regalo' (Foto: MIMA Mis Mayores)

‘Ningún mayor sin regalos’, ilusión para los ancianos hospitalizados en Navidad

Por Ángela Beato
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abeatocmadridiarioes/7/7/19
martes 24 de diciembre de 2024, 09:01h
Actualizado: 30/12/2024 13:50h

Estar ingresado en un hospital no es plato de gusto para nadie y, si la hospitalización coincide en el mes de diciembre, la situación se hace todavía más cuesta arriba. Tratando de paliar en la medida de lo posible el trago amargo de sufrir una enfermedad en las fechas navideñas, distintas entidades, desde equipos de fútbol hasta bomberos, impulsan en esta época del año visitas solidarias a los centros sanitarios para llevar regalos, compañía y una sonrisa a los pacientes. Por lo general, los destinatarios son los niños. Sin embargo, no ocurre lo mismo con los ancianos. “En estas fechas todo el mundo se acuerda de los niños y hay muy poquitas asociaciones, por no decir ninguna, que trabajen para los mayores”, lamenta Natalia Gutiérrez, coordinadora de la Asociación MIMA Mis Mayores, impulsora de la campaña ‘Ningún mayor sin regalos’, una iniciativa que cumple una década repartiendo compañía e ilusión. “Igual que se entregan regalos en las unidades de Pediatría, nosotros entregamos estos regalos en las unidades de Geriatría y Medicina Interna, que es donde más mayores hay”.

Durante todo el año, la asociación trabaja asesorando sobre recursos para mayores, desde residencias, a centros de día, pasando por servicios de ayuda a domicilio, adaptaciones en el hogar o la ley de dependencia, “todo lo que pueda ayudar a hacerle la vida más fácil al mayor y a la familia de cara al recurso privado”, aclara Gutiérrez. Pero cuando se acerca la Navidad, sus esfuerzos se enfocan en las personas de edad avanzada que están hospitalizadas.

El regalo que reciben es el mismo para todos, una manta, aunque “al final la mantita es el vehículo, porque el regalo es poder compartir con ellos ese rato, hacerles por un momento una broma, escucharles una anécdota, es esa magia que se crea en la comunicación intergeneracional”, precisa la coordinara de la asociación.

Uno de los mayores beneficiarios de la campaña (Foto: MIMA Mis Mayores)

Ese sencillo gesto de entregarles un detalle es recibido de maneras diversas por los mayores. “Es gracioso porque hay muchas veces que piensan que el regalo no es un regalo, que es algo que van a tener que pagar y, aunque les gusta, no lo quieren. Les tenemos que explicar que es un regalo navideño para ellos, que probablemente será el primero de muchos”, relata.

En otras ocasiones, los mayores asocian el regalo al alta hospitalaria “y no lo quieren porque están muy a gusto en el hospital. En muchos casos estar allí es para ellos un beneficio muy grande porque de lo contrario tienen que regresar a casa donde no tienen apoyo y se encuentran solos”.

"Algunos nos dicen que va a ser el único regalo que van a recibir en todas las navidades"

Tampoco faltan entre los destinatarios de la campaña aquellos cuya reacción podría quebrar hasta el corazón más duro. “Nos encontramos personas que nos dicen que va a ser el único regalo que van a recibir en todas las navidades y en muchísimo tiempo”, traslada la integrante de esta organización. En cualquier caso, todos ellos agradecen sobremanera este gesto que les ayuda a sentir que viven la Navidad y a paliar la soledad no deseada.

Mayores solos o cuidados por otros mayores

De vez en cuando en sus visitas a hospitales encuentran a mayores ingresados sin nadie que les haga compañía, aunque por lo general hay siempre un familiar. “Curiosamente ahora mismo la tónica diaria es encontrarnos casi constantemente hijos muy mayores, que están cuidando de sus padres, que son súper mayores”, señala sobre una situación sobrevenida por el aumento de la esperanza de vida. “La población ha envejecido muy rápido y es una problemática que ya venía avisada, que ya se sabía que esto iba a suceder”, remacha.

Una anciano con una de las mantas de regalo (Foto: MIMA Mis Mayores)En las plantas de Medicina Interna suelen abundar los pacientes de edad avanzada “que han vivido la guerra, la posguerra, la pandemia, la dana… O sea, nos estamos encontrando este tipo de mayor que tiene una historia de vida enorme; mayores que están con sus parejas y que te cuentan que llevan casados 60 o 65 años; también nos encontramos centenarios”, detalla Natalia Gutiérrez a quien estos pacientes mayores se le abren en canal y le confiesan sus sentimientos más íntimos, incluido lo duro que es envejecer, “lo verbalizan prácticamente el 75 por ciento de las visitas. Muchas veces dicen que qué pintan allí, que le piden todos los días a la vida que se les lleve, esto es algo que escuchamos con frecuencia”.

Por la experiencia acumulada a lo largo de estos diez años saben que cuando llegan a los centros sanitarios en estas fechas se encuentran “sobre todo muchos pacientes con infección respiratoria, es un clásico del invierno, con los diferentes cuadros clínicos, y por supuesto, fracturas de cadera y cirugías de rodilla, todo lo que es la parte de trauma y respiratorio es lo que más nos encontramos”. No siempre los hallan tan receptivos como esperarían, “muchos de ellos tienen un hilo de voz porque están con oxígeno o no duermen por la noche y por la mañana cuando llegas están adormilados; otros están un poco desorientados porque llevan ya semanas allí”. Pero la visita de MIMA deja huella en todos, aunque solo sea en forma de manta.

Sabiendo que el paso de los mayores por el hospital comporta riesgos añadidos, como neumonías o infecciones, recientemente el Hospital Puerta de Hierro de Majadahonda ponía en marcha una nueva unidad de hospitalización virtual con el objetivo de atender a las personas mayores en sus residencias y evitar desplazamientos innecesarios a los centros sanitarios. "Estos pacientes recibirán una asistencia integral, con mucha mejor calidad asistencial que si estuvieran en el propio hospital, porque, entre otras cosas, facilitará la realización de pruebas en las propias residencias", explicaba la consejera de Sanidad Fátima Matute en la presentación de este servicio pionero.

De este modo, las residencias se convierten en una planta más del hospital a donde se desplazan diariamente los profesionales sanitarios para valorar el estado de los mayores, que se mantienen en su entorno, algo que ayuda a acelerar su recuperación. La Consejería no descarta extender esta experiencia a otros centros. Hasta entonces, tanto los ancianos en residencias como los que viven en su domicilio, no podrán evitar pasar por el hospital cuando obliguen los achaques de la edad y, con suerte, si es diciembre, contarán con la visita del equipo de MIMA.

Aunque no existen cifras concretas del número de mayores ingresados en este momento en los centros sanitarios del Sermas, según fuentes de la Consejería de Sanidad, cerca de 600 mayores estarán estos días en los hospitales de media estancia y de apoyo de la Comunidad de Madrid, como son los hospitales de Guadarrama, la Fuenfria, Virgen de la Poveda, Cruz Roja, San José y Santa Adela y Santa Cristina.

Famosos, altavoz de la iniciativa

En esta edición de 'Ningún mayor sin regalos', la asociación ha invitado a asistir a estas entregas a los patrocinadores de la campaña, entidades dedicadas al cuidado y atención a los mayores, que son los que hacen posible el proyecto con sus aportaciones económicas. “De esa manera también ellos ven dónde va su dinero, dónde va el esfuerzo y al final todo cobra mayor importancia, todo coge su justa medida”, señala la coordinadora.

Todos los años consiguen involucrar en la iniciativa a celebridades para darle más eco a su trabajo. Los padrinos del proyecto este año son el grupo Los Secretos, que “todavía no sabemos si van a poder acompañarnos a alguno de los hospitales”. También se ha sumado a la campaña Hombres G., Diana Navarro, Belén López, el humorista Santi Rodríguez y el mago Jorge Blas, que han compartido vídeos impulsando la campaña, “muy afectuosos y muy cariñosos, los difunden ellos mismos en sus propias redes sociales y nos dan ese apoyo y en alguna ocasión también nos acompañan a los hospitales”.

En los últimos diez años, más de 8.000 personas mayores hospitalizadas en Navidad han recibido la visita de la Asociación MIMA con esta iniciativa que cada edición trata de aumentar el número de centros y de beneficiarios, porque “de lo que se trata es de difundir el proyecto y de llegar a cuantos más, mejor”. Este año han sumado dos hospitales más hasta superar el 60 por ciento de los centros que hay repartidos por la Comunidad de Madrid.

La campaña comenzó el 2 de diciembre y se prolongará hasta el 3 de enero, cinco semanas en las que recorrerán en total 24 hospitales públicos madrileños y repartirán 3.500 mantas a otros tantos mayores. Para diseñar la logística del reparto cuentan con la colaboración de las unidades de Geriatría de cada hospital que les facilitan la cifra de pacientes ancianos ingresados por tramos de edad. De este modo, en función de la cantidad y las circunstancias, ajustan la entrega y “a lo mejor tenemos que hacer el corte en 80 o en 90 años, eso va dependiendo del hospital”.

En esta su tercera semana de campaña les ha tocado visitar hospitales como el de Villalba, el de Móstoles, el de Torrejón o el Gregorio Marañón. Ya han pasado por La Paz, el Clínico y el 12 de Octubre, entre otros, y todavía les queda hacer parada estas próximas dos semanas, por ejemplo, en el Ramón y Cajal, el Severo Ochoa de Leganés y el de la Princesa. Así hasta completar un trabajo intensivo que no parece hacer mella en el equipo de MIMA, aunque ya hayan traspasado el ecuador de la campaña. “Nosotros estamos a tope, disfrutando, llenos de emoción”, confiesa Natalia para añadir que “el corazón se te hace enorme porque cuando haces algo por alguien y encuentras el sentido, al final te convierte en mejor persona. Para nosotros esto es lo mejor de la Navidad, sin duda”.

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