Si el año pasado fue 'Pero a tu lado', de Los Secretos, el tema elegido para cerrar el acto institucional por el Dos de Mayo, Día de la Comunidad de Madrid, la presente edición ha vuelto contar con todo un clásico de nuestra música para su clausura: 'Juntos', de la mítica Paloma San Basilio. Toda una declaración de amor dirigida, en exclusiva, al pueblo de Madrid.
Imposible no hacer lectura política de ello. Más aún en un contexto tan crispado y polarizado como el actual, en plena guerra abierta entre los ejecutivos central y autonómico. Y, para muestra, la no invitación a los integrantes del Gobierno de España a la celebración en Sol. "Juntos, amor para dos, amor en buena compañía". O, según en que casos, no tanto.
Una sospecha que, a sabiendas, ya había confirmado la propia Isabel Díaz Ayuso, de la mano de un discurso, como cada año, cargado de dardos hacia La Moncloa. En concreto, hacia sus políticas intervencionistas para con Madrid, erigida en tierra de resistencia y, sobre todo, "libertad", tales como la discutida Ley de Vivienda.
En definitiva, una "soledad administrativa", reflejada en el "escaso apoyo que recibimos", que es, al menos a juicio de la presidenta regional, el precio a pagar por "plantar cara al terror" y las "imposiciones arbitrarias" en pos de la "prosperidad” de la misma Comunidad.
Así, emulando -o, más bien, dando la vuelta a- la comparación histórica desplegada por la oposición, desde donde se la acusa de alinearse con la "elite" extranjera en detrimento de los propios madrileños, el -pseudo-invasor moderno frente al que el pueblo podría revelarse no es otro que Pedro Sánchez.
"La sociedad madrileña es otro ejército que, sin mandos ni galones, camina unido, sobre todo si se le pone a prueba y ha de responder en defensa de su libertad. Les adelanto que no se dejará controlar por nada ni por nadie. Quien lo intente volverá a encontrarse con una digna y rotunda respuesta", ha resumido Ayuso. A buen entendedor...
Y es que, a lo largo de la historia, "ser libres del acoso político y del sectarismo" habría permitido a los madrileños "apreciar lo que funciona sin complejos", en una comunidad autónoma a la que le gusta "alentar a quien prospera, sin envidias ni temores", que tiene "ganas de aprender de gente prodigiosa y decir sí a toda idea buena" y que "no pierde el tiempo cuando alguien la torea".
"Estamos viviendo nuestro mejor momento porque ni el nacionalismo ni las ideologías identitarias nos han hecho perder el tiempo", ha añadido a renglón seguido.
También tuvo tiempo Díaz Ayuso de recordar a las ausentes fuerzas armadas, cuyo tradicional desfile no ha sido finalmente autorizado por el Ejecutivo: "La sociedad madrileña mira de frente al miedo, admira a quienes se juegan su vida por los demás, como las Fuerzas Armadas y Cuerpos de Seguridad, y honra a las víctimas del terrorismo y sus familias".
La gala, al detalle

Antes, lo más granado de la sociedad madrileña había ya desfilado por el escenario central de la Real Casa de Correos para recibir, de manos de la propia presidenta, sus Grandes Cruces de la Orden del Dos de Mayo.
Entre los premiados, el presidente del Atlético de Madrid y productor cinematográfico, Enrique Cerezo, el piloto de Fórmula 1 Carlos Sainz Junior, la esquiadora paralímpica Audrey Pascual, la Vuelta Ciclista a España, el pinto Augusto Ferrer-Dalmau, el periodista César Lumbreras, el Centro de Recuperación de Especies Silvestres (CRAS) o el presidente de la ONCE, Miguel Carballeda.
Pero también el jefe de la UCI del Hospital Gregorio Marañón, el doctor José Eugenio Guerrero, la multinacional IBM, el Hospital Universitario San Francisco de Asís, La Pajarita, el Club Metrópoli y doce alumnos del IES Humanejos de Parla, popularmente conocidos como "Los vigilantes de Parla" por su heroico rescate a una mujer durante una estancia en el extranjero.
Una gala de, aproximadamente, una hora y media de duración, conducida por el ilusionista Jorge Blass y que ha contado además con un emotivo recuerdo a las más relevantes personalidades fallecidas a lo largo del último año. Y, como guinda, claro, el himno nacional.
Homenaje a los "héroes" del 2 de mayo
Zanjado el trámite y con permiso de la lluvia, que daba por fin tregua, hora de trasladarse al exterior de la Puerta del Sol. Tocaba homenajear a los "héroes" que protagonizaron el levantamiento popular contra las tropas napoleónicas aquel lejano 2 de mayo de 1808. Y, para hacerlo, qué mejor manera que la recreación de aquellos valerosos acontecimientos de la Plaza de Oriente.
Una interpretación a cargo de centenares de actores y figurantes, pertrechados con cañones de la época, pertenecientes a la Asociación Histórico-Cultural Voluntarios de Madrid 1808-1814. Pese al mal tiempo, más de medio millar de madrileños se dieron cita, con el paraguas a mano por si fuera necesario, en las gradas instaladas por la propia Comunidad para seguir la representación.
Previamente, Ayuso y el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida habían cumplido con la tradición y depositado la tradicional corona de laurel sobre la placa en homenaje a los caídos que luce en la fachada de la Real Casa de Correos. Honores que, ya a primera hora, mismos protagonistas habían rendido, vía ofrenda floral, en el cementerio de La Florida.
"A todos los héroes del 2 y 3 de mayo y los días anteriores y posteriores. A todos los que dieron su vida por la libertad de España, desde las calles bravas y alegres de nuestro popular Madrid".
