El compromiso del Ayuntamiento de Madrid con el medio ambiente ha encontrado en el parque de la Emperatriz María de Austria, en el distrito de Carabanchel, uno de sus principales escenarios de acción. Allí, el Consistorio ha puesto en marcha un proyecto piloto de restauración ecológica y fomento de la biodiversidad que ya está dando resultados y que se ha convertido en referencia para extender el modelo a otras zonas verdes de la ciudad.
El corazón del proyecto se sitúa en una isleta de 700 metros cuadrados dentro del lago del parque, hasta hace poco degradada y sin valor ambiental. Hoy, gracias a las intervenciones impulsadas por el Área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, capitaneada por Borja Carabante, el espacio se ha transformado en un refugio natural para fauna y flora.
El diseño en esta isleta combina diferentes elementos. Por un lado se ha creado un muro de biodiversidad formado por gaviones de rocalla que ofrecen cobijo a pequeños animales y soporte para especies vegetales de valor trófico. La plantación de flores y arbustos resulta beneficiosa para polinizadores como abejas y mariposas. Junto a ello, una charca de cría de anfibios resulta fundamental para atraer sapos y ranas. Además, una pradera seca mediterránea favorece la presencia de lagartijas y aves insectívoras. Completando el conjunto, se encuentran rollos de fibra de coco en los bordes de la isla, donde se han colocado plantas acuáticas típicas de orillas, que ayudan a estabilizar el ecosistema y atraer vida silvestre.
Las actuaciones no se limitan al lago. En el entorno inmediato se han plantado orlas espinosas para polinizadores y aves frugívoras y se han instalado cajas nido y comederos para especies tan diversas como abejorros, aves pequeñas, autillos y murciélagos.
El objetivo es consolidar el parque como un núcleo de biodiversidad urbana y un espacio educativo para los vecinos. Como ha señalado Carabante en su visita a la zona junto al concejal de Carabanchel, Carlos Izquierdo, “apostar por la biodiversidad es invertir en salud, sostenibilidad y futuro para todos”.
Resultados medibles: la naturaleza responde
Según los responsables municipales, los efectos del proyecto se han hecho notar rápidamente. Según los últimos registros, el parque alberga ya 204 ejemplares de aves de 26 especies diferentes, 36 mariposas de ocho variedades, incluida la Thymelicus sylvestris, poco habitual en ciudades, y 109 polinizadores, de los cuales 76 son abejas.
Estos datos confirman que las intervenciones no solo embellecen el espacio, sino que mejoran la salud ambiental y refuerzan el equilibrio ecológico en pleno corazón de Madrid. El éxito de la experiencia ha impulsado la réplica de actuaciones similares en otras zonas verdes de la capital. En total, desde 2022 se han desarrollado 48 proyectos de fomento de la biodiversidad, con la plantación de más de 1.100 árboles y 11.400 arbustos.
Las medidas se integran dentro del Plan de Fomento y Gestión de la Biodiversidad de Madrid, que contempla actuaciones sostenibles como la creación de praderas floridas con especies autóctonas, el mantenimiento diferenciado de zonas de siega, la conversión de áreas encharcadas en hábitats estacionales, la instalación de charcas, mariposarios y muros de piedra seca y la colocación de 1.740 cajas nido para aves insectívoras y murciélagos.
Desde el Ayuntamiento subrayan que se trata de una estrategia a largo plazo, destinada a crear una red de infraestructuras verdes interconectadas que permita el movimiento de especies y la regeneración de los ecosistemas urbanos.
Así, el parque de la Emperatriz María de Austria se ha consolidado como un laboratorio vivo que demuestra que es posible compatibilizar el uso ciudadano de los espacios públicos con la recuperación de la biodiversidad.