El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha propuesto aplazar el Debate sobre el Estado de la Ciudad, tradicionalmente celebrado en el mes de junio, hasta el mes de septiembre. El regidor ha justificado esta decisión por su inminente baja por paternidad, que podría comenzar en cualquier momento debido al avanzado estado del embarazo de su pareja.
“El debate sobre esta ciudad… todo el mundo sabe las circunstancias en las que me encuentro y que, afortunadamente, puede suceder cualquier día que nazca el niño”, ha señalado Almeida durante su visita a la recién remodelada plaza de San Cristóbal, en el distrito de San Blas-Canillejas.
El Reglamento Orgánico del Pleno establece que el Debate sobre el Estado de la Ciudad debe celebrarse en el primer semestre del año, aunque en los últimos ejercicios ha tenido lugar habitualmente en la última quincena de junio. Sin embargo, el alcalde considera que este año no se dan las condiciones para celebrarlo en esa fecha: “No puede estar al albur de que yo pueda estar de baja por permiso paternal. Un debate de esta importancia no se prepara de un día para otro, exige mucho rigor, mucha seriedad y mucha documentación”.
Almeida ha explicado que trasladará al presidente del Pleno su propuesta de convocar el debate en septiembre para que lo comunique al resto de grupos municipales y ha asegurado que la decisión se ha tomado con el objetivo de preservar la “solemnidad y profundidad” que merece una sesión en la que se evalúa el trabajo del equipo de gobierno durante el último año.
Con un tono distendido, el alcalde también ha aludido al embarazo de la portavoz de Más Madrid, Rita Maestre, destacando que la situación personal de ambos responsables municipales ha influido en el calendario del debate: “Está claro que, en este Ayuntamiento, entre los retoños anda el juego”, aludiendo a ambos embarazos.
Almeida ha asegurado que ya ha hablado con la portavoz de Más Madrid y que Maestre “se mostró muy comprensiva” y entendió perfectamente el planteamiento. En principio, según el alcalde, no habría inconveniente por parte de la oposición para reprogramar el debate a comienzos del próximo curso político.