La corrupción, la prevaricación, el enchufismo y otros desvaríos múltiples, no son pecados exclusivos de una marca política, de un pensamiento ideológico, ni tampoco, como se está demostrando últimamente, una cuestión de sexo y edad.
Ellas no son menos a la hora de emular a ellos. Da igual la administración en la que se actúe, el género del prevaricador/a, ni su condición de pensamiento. Agentes de la Guardia Civil, han registrado el despacho de la alcaldesa de la localidad madrileña de Arroyomolinos, Ana Millán, del Partido Popular, dentro de una investigación judicial por su anterior etapa como concejala de este Ayuntamiento, tras haber denunciado los partidos de la oposición, un caso de presunta corrupción.
Y de Arroyomolinos a Alcorcón, donde el Juzgado de lo Mercantil numero 6 de Madrid, ha condenado a la alcaldesa del PSOE, Natalia de Andrés, por la quiebra de la Empresa Municipal de Gestión Inmobiliaria de éste municipio. En la sentencia se inhabilita a Natalia de Andrés por espacio de cinco años para gestionar y administrar bienes ajenos públicos y privados.
A pocas leguas de Alcorcón, en Móstoles, hace dos años, la alcaldesa socialista, Noelia Posse, fue denunciada y querellada por nombramientos a dedo de familiares y amigos. Después, se la empezó a investigar ante la justicia, por un delito continuado de malversación de caudales públicos y otro de prevaricación.
Me llegan noticias de que otras dos alcaldesas de la Comunidad de Madrid, están siendo investigadas en estos momentos por presuntos delitos de corrupción y malversacón de caudales públicos, así como adjudicación irregular de obras y servicios municipales.
Si hay males que cien años duran, lo mismo está ocurriendo con esas actuaciones irregulares, fraudulentas y dolosas para los intereses generales de la población, que perpetran políticos/as sin escrúpulos, sobre los que los votantes depositaron su confianza y que han terminado defraudados por sus actuaciones, sin distinción de siglas, talantes, falsas apariencias y condición de género.
Eso es lo que hay.
Continuará...