Son muchas las ventajas que ha traído la incorporación del Código LEI, comenzado por reducir los riesgos inherentes a las transacciones financieras y, al mismo tiempo, mejorar los tiempos de ejecución de las mismas.
A continuación compartimos contigo más detalles sobre este código, sus ventajas y quienes están obligados a solicitarlo.
¿Qué es el Código LEI?
Como comentamos anteriormente, el Código LEI es un identificador alfanumérico que es asignado a las personas jurídicas para identificarlas claramente en diversas transacciones financieras. Las siglas LEI corresponden a las palabras en inglés “LEGAL ENTITY IDENTIFIER”, de forma que se trata de un código global y único de carácter obligatorio para determinados entes jurídicos.
En este sentido, el código tiene por objetivo identificar de forma clara a todas las partes participantes en una transacción financiera y es un identificador que se utiliza a nivel mundial. Es determinante para reducir los riesgos de estas operaciones, los cuales son más comunes en las primeras fases de las mismas.
¿Cuáles son los datos que recoge el Código LEI? Nombre de la entidad, domicilio legal, dirección de la matriz, entre otros.
A continuación compartimos los datos inherentes respecto a cada uno de los códigos, compuesto por 20 caracteres, entre letras y números:
- Nombre de la entidad financiera.
- Domicilio legal de la entidad financiera.
- Dirección real de la matriz.
- País de jurisdicción legal.
- Forma social.
- Fecha de asignación del Código LEI.
- Fecha de la actualización de datos de la persona jurídica.
- Fecha de renovación del Código LEI y en caso de haber sido renovado, la fecha y motivo de la terminación del código.
Todas las partes que constatan este tipo de acciones financieras deben tener este identificador global, aunque debemos destacar que no es obligatorio para todas las entidades, por lo que algunas sociedades tienen la obligación de tramitarlo, mientras que otras todavía no.
¿Quiénes deben solicitar el código LEI? Todas las empresas que participan en los mercados financieros deben suministrar su código LEI a las entidades de crédito y a las empresas de servicios de inversión.
Este código es clave para identificarlas antes de ejecutar las operaciones, por lo que si el cliente no facilita este código, no se podrán ejecutar las determinadas operaciones. Todas las personas jurídicas que participen en el comercio de derivados necesitan tener un código LEI.
A continuación detallamos algunas de las entidades más susceptibles de tener el mismo o que tienen la obligación de tramitarlo:
- Entidades que emiten deudas, acciones, valores y otras estructuras de capital.
- Compañías financieras y bancos.
- Todas las entidades que coticen en la bolsa de valores.
- Entidades que comercialicen con deudas o acciones.
- Todos los medios de inversión, entre los que se incluyen los fondos de inversión, medios de inversión alternativos, fondos de pensiones, fondos de coberturas, fondos paraguas, capital de riesgo.
- Entidades que estén bajo la supervisión de un determinado regulador financiero, como es el caso de las sociedades cartera y afiliadas.
- Entidades de contrapartida para transacciones financieras.
Por otro lado, es importante detallar cuáles son las entidades que intervienen en la creación de este código global, como son las siguientes:
- Global Legal Entity Identifier Foundation (GLEIF): es la entidad encargada de gestionar el sistema y responsable de que se cumplan todos los estándares de información, la implantación y el uso de los principios acordados, así como también de promover su uso y expansión en todos los mercados.
- Central Operating Unit (COU): esta entidad es la encargada de la aplicación de normas uniformes a nivel mundial. También coordina y regula las acciones de LOU, y trabaja bajo la supervisión de ROC.
- Regulatory Oversight Committee (ROC): en este caso, se trata de una entidad que se encarga exclusivamente de toda la supervisión del sistema.
- Local Operating Units (LOU): finalmente, lo que se conoce como LOU, hace referencia a las entidades públicas o privadas que se encargan a nivel local de implantar el Código LEI. Son las responsables de proporcionar el código a las personas jurídicas que lo soliciten, y al mismo tiempo, actúan como un registro de las mismas.
Principales ventajas del Código LEI
Son muchas las ventajas que proporciona la implementación de este código, sin embargo, vamos a repasar rápidamente algunas de las más destacadas:
- Reduce los riesgos: este es, sin duda alguna, el principal beneficio de la implementación del Código LEI. Al saber con exactitud la información de la persona jurídica que va a hacer la transacción, se reducen de forma considerable los riesgos de estafas y otros problemas que son comunes en estas fases.
- Mejora la experiencia del cliente: otra ventaja importante es que se mejora la experiencia del cliente y, en general, de todas las partes involucradas en la operación. Esto se debe a que no se pierde tiempo investigando a quienes van a participar en la transacción, porque ya se tiene acceso a dicha información por el Código LEI. Desde la implementación de este código, los tiempos de ejecución de cada operación son más cortos.
- Reduce costes y mejora el rendimiento del personal: ya no es necesario dedicar tantos recursos a la investigación de las partes involucradas en la operación, lo que se traduce en una reducción significativa de costes. Además, el personal que antes debía dedicarse a esa tarea, mejora su rendimiento y productividad, al dedicar esas horas a otro tipo de tareas dentro de la organización.
El Código LEI es indispensable para muchas entidades jurídicas, pero más allá de su carácter obligatorio, proporciona una gran cantidad de beneficios, especialmente en lo que se refiere a seguridad y experiencia. ¿Lo mejor? Su tramitación es sumamente rápida, así como las posteriores renovaciones, de forma que en pocos minutos puedes tener el Código LEI en tus manos; además, los costes también son muy asequibles.