Ahora que todo el mundo va sosteniendo un dispositivo inteligente, incluso que aunque vaya andando por la calle o esté tomando un café con alguien, parece que eso de comprar por Internet se ha podido hacer desde siempre. Nada más lejos de la realidad.
En según qué países, los consumidores han tardado mucho en confiar en ese método de compra que, como principal ventaja, proporciona comodidad. Y es que aunque habitualmente pensamos en esos jóvenes “millennials”, que han llevado al límite la cultura del 24/7, del “lo quiero aquí y ahora”, éstos conviven con una generación que supera los 50 años y que han pasado gran parte de su vida sin contacto alguno con las nuevas tecnologías.
Puede que la suspicacia asociada a ciertas edades que hasta hace poco (y todavía) han desconfiado de que los métodos de pago sean seguros, explica la disparidad del éxito de las compras por Internet en lugares más o menos o cercanos. Si miramos el caso de Europa, por ejemplo, Reino Unido lidera a la hora de llenar el carrito a través de la Red, puesto que lo hace un 47,3 de la población. Son datos de un estudio de Nielsen en 2016.
La cifra ya llama la atención, pero más aún si la comparamos con el 34% de los franceses (que tampoco está mal), con el 15,9% de los alemanes o con el 12,5% de los españoles, que estarían a la cola. Sin embargo, incluso en este último caso, la cifra de personas que compran por Internet se ha ido poco a poco incrementando.
Las ventajas de comprar por Internet
Si alguna acción concreta del consumidor va sucumbiendo paulatinamente ante otra es porque la segunda le genera beneficios concretos. En muchos casos, se trata de comodidad. En más casos aún se trata de ahorro.
En el caso de las compras por Internet, y como hemos mencionado, la comodidad, precisamente, es su principal baza. Basta con acudir a una página web, solicitar el producto o servicio, pagar por él telemáticamente (con una tarjeta de crédito, de débito o vía Paypal) y recibirlo en casa en unos días. Fácil, aunque en gran medida esto depende de lo accesible y clara que sea la página web, y de lo familiarizado que alguien esté con los entornos digitales.
Ahorrar también es más fácil porque para encontrar las ofertas basta con hacer una simple búsqueda. Hay páginas webs especializadas en descuentos a las que el usuario se puede suscribir para recibirlos en su correo electrónico, pudiendo establecer incluso categorías (viajes, joyería, textil…). También hay páginas con comparativas de precios entre compañías que ofrecen un mismo producto o servicio, siendo muy conocidas las de vuelos o las de seguros.
Incluso la seguridad, contrariamente a los argumentos de los “detractores” de comprar por Internet, es una ventaja. Pensemos, por ejemplo, en algo que requiere una gran suma de dinero, en los peligros y la incertidumbre que implicaría acudir al lugar de compra con tal cantidad por la posibilidad de pérdida o sustracción.
Los artículos más buscados
Si bien es cierto que hay sectores que no son sensibles a las compras por Internet (poca gente se compraría una casa a través de la una página web), otros reinan en la materia. Las reservas de vuelos y hoteles, ropa y cósmetica, la informática, los artículos de imagen y sonido, los videojuegos, los libros y las revistas son lo más demandado en la web en España.
CasayTextil, por ejemplo, es una página web que vende enseres para el hogar que combinan un sentido utilitario y estéticamente original. CasayTextil tiene además un amplio espacio de artículos para bebé, que van desde la ropa de cama y los accesorios hasta complementos y muebles decorativos a los que merece la pena echar un vistazo. Lo cierto es que encontrar tan variado número de cosas necesarias en el bebé en el mismo sitio, sin moverse de casa, evita más de un episodio de agobio a la premamá.
Como sucede con la mayoría de páginas que tienen apartado e-commerce, CasayTextil también lanza suculentas ofertas y descuentos que permiten ahorrar, además de ganar en comodidad y seguridad. Páginas como ésta son una buena opción para convencerse de la idoneidad de comprar por Internet.