En este sentido, los delegados y subdelegados de estos cursos se han quejado de que "los ordenadores que actualmente hay en todas las aulas tienen una antigüedad, que en algunos casos supera los siete años" lo que hace que el trabajo se ralentice.
Además, han denunciado que en el momento de su implantación los cursos no fueron "acompañados de materiales necesarios" pese a que la normativa así lo indicaba. Igualmente, han mostrado su descontento al no contar con "mesas del tipo banco de trabajo para recibir las clases del módulo de Fundamentos de Hardware".
Por último, han criticado "la mala estructura del cableado que hay en cuatro mesas cuya disposición es estar contra a la pizarra lo que hace que la posición de atención en clase no sea ergonómica".