El Ayuntamiento de Madrid programó el pasado 19 de octubre la concesión de obra pública para la redacción, ejecución y explotación del proyecto de transformación de la Casa de la Carnicería en un hotel de lujo por 11,76 millones.
El Consistorio, que recibió en el mes de abril
el permiso de la Comunidad de Madrid para reformar el inmueble, catalogado como Bien de Interés Cultural, ultima con
dos años de retraso un proceso que se ha prolongado un lustro.
La demora ha respondido a varios factores. En
2007, el entonces alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, pretendió que en el lugar se instalase un parador nacional. Sin embargo, el ente público no mostró interés. El proyecto continuó sin funcionar porque las grandes cadenas hoteleras se quejaban de que
el edificio era muy pequeño y carecía de determinadas instalaciones, como una entrada en coche adecuada, para instalar un hotel de lujo de ciertas garantías.
El ayuntamiento elaboró
un plan técnico del proyecto en 2008 y planteó la posibilidad de añadir al complejo
el parque de bomberos de la calle Imperial, aumentando la edificabilidad y proporcionando una entrada a los clientes y a la carga y descarga. El problema derivado era que los bomberos debían trasladarse a una nueva central de cuerpos de emergencias que estaba previsto construir en la calle de San Bernardo pero que la crisis
ha impedido realizar.
Estos inconvenientes habían convertido el lugar en los últimos tiempos en
espacio de botellón y de asentamiento de personas sin hogar.