La Policía Nacional ha detenido a tres personas acusadas de robar más de sesenta furgonetas para su venta en Marruecos, según ha informado la Jefatura Superior de Policía de Madrid en un comunicado.
Los detenidos son Abdelhadi H., de 32 años; Hassan R., de 44 años; y a Lekbir H., de 41 años de edad, como presuntos autores de delitos contra el patrimonio y falsedad documental. Los arrestados, según han explicado las mismas fuentes, formaban un grupo jerarquizado y perfectamente estructurado dedicado a la sustracción de vehículos que se había especializado en un modelo concreto de furgoneta.
La investigación se inició el pasado mes de julio ante el incremento en la sustracción de furgonetas de un mismo modelo y marca. Las primeras gestiones revelaron que no se trataba de un problema localizado en un distrito en concreto, sino que
se extendía a toda la Comunidad de Madrid. Ninguno de estos vehículos, además, había sido encontrado ni recuperado.

Tras numerosas gestiones, los agentes averiguaron el 'modus operandi' de los detenidos. A altas horas de la madrugada, dos miembros del grupo buscaban y elegían el vehículo. Una vez localizado, robaban el bombín de la cerradura del depósito de combustible mediante un taladro con una broca modificada. Con posterioridad, ya en su domicilio,
fabricaban una llave maestra con la que abrir el vehículo.
Una vez creada la copia, otro de los miembros del grupo se encargaba de robar la furgoneta. El robo era sencillo, ya que lo hacían abriendo el vehículo elegido con la llave falsa, previamente confeccionada y probada con el bombín sustraído, a la que adherían un transpondedor codificado por ellos mismos con el que lograban arrancar los vehículos. Así burlaban los sistemas electrónicos inmovilizadores con los que vienen dotados los vehículos modernos de serie.
'Enfriados' en aparcamientos
Con el vehículo en su poder, los arrestados lo 'enfriaban' durante un periodo entre 24 y 48 horas. Para ello, aparcaban los coches robados en calles poco transitadas o los trasladaban hasta garajes de las localidades toledanas de Seseña y Casarrubios del Monte.
Estos aparcamientos correspondían a
inmuebles poco habitados donde el movimiento de vecinos era escaso. Para evitar que los vehículos llamara la atención, los detenidos quitaban los halógenos o fluorescentes para que los residentes no se fijaran en ellos al dar la luz del aparcamiento.
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Tras 'dejar dormir' el vehículo, lo trasladaban hasta un taller de confianza donde ser realizaba la manipulación final. En ocasiones eran desguazados, y las piezas eran camufladas con chatarra y trasladadas en trailers de gran tonelaje hasta la frontera.
En la mayoría de las ocasiones, especialmente en los encargos, el procedimiento era
duplicar las matrículas y falsificar la documentación para el paso como vehículo supuestamente legal. Uno de los miembros de la organización trasladaba, vía Algeciras, los vehículos hasta Marruecos, donde 'colocaban' las furgonetas robadas en el mercado negro.
Con toda la información obtenida, los agentes establecieron el correspondiente dispositivo operativo que culminó con la detención de los tres integrantes. En el momento del arresto, dos de ellos circulaban a bordo de furgonetas robadas y con las matrículas ya cambiadas rumbo a Algeciras. Posteriormente, los investigadores detuvieron a otro integrante en la localidad de Seseña cuando se introducía en una furgoneta con las placas dobladas. Este individuo era el encargado de recepcionar los vehículos, fabricar las placas falsas, manipular los bastidores, falsificar la documentación y el pago de los mismos.
Con el preceptivo mandamiento judicial, los agentes realizaron la correspondiente entrada y registro en la vivienda de éste último detenido. Allí incautaron numerosas llaves de vehículos, entre las que se encontraban las de ocho turismos que se hallaban en el garaje. Igualmente, intervinieron diversos efectos para la manipulación de los coches robados, como planchas con plantillas numéricas para la confección de matrículas, troqueladoras, remachadoras, gran cantidad de placas dobladas y numerosa documentación de vehículos. Igualmente, los agentes intervinieron casi 9.000 euros en efectivo.