La Educación es un asunto que puede que no esté en los debates cotidianos, pero que cuando sale de alguna manera a relucir, todos queremos aportar nuestro “granito de arena” y nuestra opinión y experiencia personal.
Está claro que hablar de Educación es hablar de muchas cosas, pero especialmente debemos hablar de modelo de sociedad, ya que la escuela como tal, no debe ser el único elemento de debate. Tendemos a concentrar todo nuestro esfuerzo en el aula, cuando los factores que influyen en el proceso educativo son bien diversos y en ellos también debemos buscar cómplices, responsables y protagonistas de la Educación en una sociedad.
Desde luego, los gobiernos, son perfectamente conscientes de la repercusión que tiene en la sociedad el modelo educativo, unos quizá convencidos de la necesaria transformación social, otros igual empeñados en la repetición del modelo patente, y por tanto, la ciudadanía ha podido comprobar a lo largo de nuestra historia democrática, las distintas posiciones ideológicas y su traslación al sistema educativo.
Esta situación, lógica en cierto sentido, ha provocado diversidad de discursos y proyectos, pero a pesar de que la Educación en numerosas ocasiones no goza de halagos, lo cierto es, que la situación concreta de nuestro país, teniendo en cuenta el punto del que partíamos, podría contar con más elogios y no por ello, esto implica necesariamente una complacencia inmovilista, sino todo lo contrario, debe servir para trabajar sobre unas bases y continuar en un recorrido ascendente, que permita seguir consolidando avances para derrotar los obstáculos.
Cierto es, que los derechos adquiridos y los beneficios del camino recorrido, pueden verse amenazados en cualquier momento, y así lo comprobamos con algunas intenciones políticas. De ahí el reclamo de una estabilidad y constancia que aseguren reafirmar, aquellos elementos que han permitido tener herramientas para luchar por una igualdad y equidad en la Educación. Así hoy vemos, como después de las diferentes Leyes que han hecho historia en nuestro país, ahora trabajamos por un “Pacto Educativo” que permita consolidar las bases que nos mueven y sobre las que, independientemente de la ideología, podemos consensuar en pro de un bien mayor.
No es que el actual Ministro de Educación, lo tenga especialmente fácil, pero lo cierto es que se está trabajando, para que todos, gracias a la política no siempre satisfactoria de pactos, obviemos rivalidades y consensuemos puntos comunes. Elementos fundamentales como Comunidades Autónomas o Comunidad Educativa, juegan un papel fundamental y podemos hablar de becas, de flexibilidad, de éxito, de igualdad, de impulso, de implicación, de financiación y de estabilidad, para conseguir que nuestro Sistema Educativo sea todo lo fuerte que merece, para afrontar los retos presentes y futuros de nuestra sociedad.
Almudena Fernández-Cantó.
Concejala socialista en el Ayuntamiento de Madrid.