Cuando se cumplen 50 años de la inauguración de los cuatro primeros tramos de la M-30 y el 20 aniversario desde que el Ayuntamiento gestiona esta vía de circunvalación, clave para el funcionamiento de la capital, el Ejecutivo de José Luís Martínez-Almeida señala que, a partir del 2026, el Consistorio adquirirá el total de la empresa pasando a titularidad municipal con el que la capital se ahorrará más de 50 millones de euros, según datos facilitados por el propio área de Gobierno de obras y Equipamientos de quien depende Madrid Calle 30.
Autopista esencial para las comunicaciones en la ciudad y la región, la M-30 destaca como la vía más concurrida de España, con un promedio diario de 1,3 millones de trayectos de vehículos, alcanzando picos de hasta un millón y medio de desplazamientos en un día. Esto equivale a aproximadamente 475 millones de vehículos y 570 millones de personas al año.
Desde 2005 Emesa explota el 20 % de la Madrid Calle 30
En la actualidad, el Ayuntamiento es titular del del 80 por ciento de Madrid Calle 30 y adquirirá el 20 por ciento restante, que desde 2005 pertenece a la Empresa de Mantenimiento y Explotación S.A (Emesa), una UTE formada por las empresas Ferrovial, ACS y Vinci. Un cambio de gestión que ya se reflejó en un acuerdo de todos los grupos municipales, que en enero de 2022 acordó por unanimidad en el Pleno la propuesta del PSOE para “municipalizar” la actual sociedad público-privada. Por aquel entonces, los grupos municipales de la oposición recordaron que las conclusiones, tanto del informe de la Cámara de Cuentas de 2016 como de la comisión de investigación sobre la empresa Madrid Calle 30 llevada a cabo bajo el mandato de Manuela Carmena, "advierten de la ineficiencia del modelo de mantenimiento y la explotación de la infraestructura".
En 2004 se estableció Calle 30 como una entidad de propiedad municipal, sin embargo, al año siguiente se permitió la participación de inversores privados mediante un concurso que ganó Emesa. Desde entonces tienen a su cargo la administración y mantenimiento de la M-30 bajo un contrato que se prolonga hasta 2040, pero que permite su revisión y la opción de compra por parte del Consistorio en 2025, momento que quiere aprovechar Cibeles para “trasformar el modelo de gestión”, de la principal vía madrileña que cuenta con 32 kilómetros, de los cuales 22 discurren a cielo abierto y diez son subterráneos. Con 48 kilómetros de tramo soterrado, se trata de la red de túneles urbanos más extensa de Europa.

Para el Consistorio, la opción de avanzar a este cambio de modelo de gestión “se ha ido poniendo de manifiesto con el devenir de la ejecución del contrato”, por lo que la maquinaria municipal se ha puesto en marcha para analizar la adquisición del porcentaje privado y comenzar as tareas administrativas necesarias para ello.
Cibeles cifra en más de 50 millones al año el ahorro futuro
En la actualidad, la relación entre el Ayuntamiento y la sociedad mixta Madrid Calle 30 se estructura mediante un contratoque que abarca los servicios completos de administración de la M-30 y, por otro lado, el mantenimiento y la operación de la infraestructura se llevan a cabo mediante otro acuerdo firmado entre Madrid Calle 30 y Emesa que permite ejecutar la opción de compra antes de finalizar el año 2025, lo que para Paloma García Romero, titular del área de Obras y Equipamientos, supondrá un “ahorro considerable” para las arcas municipales, ya que se dejará de pagar el IVA o el Impuesto de Sociedades, una cifra que según los datos de este departamento municipal ascienden a más de 50 millones de euros.
Para conocer el coste de la compra del 20 por ciento de titularidad, el Consistorio ha licitado un contrato de asesoramiento sobre el futuro cambio de modelo a través del área de Gobierno de Economía, Innovación de Hacienda, que determinará la cifra que Cibeles debe invertir para esta operación
Subrogación de los trabajadores y sin afectaciones al tráfico
En la actualidad, la empresa pública cuenta con 17 trabajadores, mientras que Emesa tiene en nómina más de 350 empleados en su plantilla. Cuando se complete la recuperación de la totalidad de la compañía por parte del Ayuntamiento, esos trabajadores de la entidad privada pasarán a formar parte de las plantillas de los contratos que realice Calle 30, por lo que serán subrogados, según marca el convenio de cada tipo de categoría profesional. Durante esta operación de compra por parte del Ayuntamiento, los conductores madrileños no apreciarán cambios ni se verán afectaciones en la M-30.