www.madridiario.es
La 'reinvención' de las pequeñas y medianas empresas de Madrid
Ampliar

La 'reinvención' de las pequeñas y medianas empresas de Madrid

sábado 11 de julio de 2020, 09:00h

De sobra es sabido que el sector comercial ha sido puesto a prueba durante la crisis sanitaria y que en este examen han sido las pequeñas y medianas empresas (pymes) las que han partido con menos ventajas. Sin embargo, y lejos de frivolizar con la situación, dicen que no hay mejor amigo de la necesidad que el ingenio, y este confinamiento ha dado fe de ello.

El número de parados registrados en las oficinas de los servicios públicos de empleo en la Comunidad de Madrid ha descendido en el mes de junio un 0,52 por ciento en relación al mes anterior, aunque el desempleo en la región creció en términos interanuales un 24,69 por ciento. Por sectores, el desempleo ha descendido en el de Servicios (+1.016), Construcción (+1.664), Industria (+122) y Agricultura (+5).

Precisamente, los madrileños empleados en el sector Servicios, en especial los autónomos, han sido los que más han tenido que “reinventarse” durante esta época para, por menos, mantener sus negocios abiertos y ofrecer sus labores a la ciudadanía confinada. Este hecho, además, ha favorecido a que los datos de desempleo se hayan visto algo reducidos conforme han pasado las semanas, pues varias empresas han podido reincorporar a algunos de sus trabajadores.

Uno de los casos más significativos a los que ha tenido acceso Madridiario ha sido al de Belén y Marta, dos terapeutas madrileñas con una consulta física en Pirámides que ofrecen servicios de reflexología podal y craneal, quiromasaje, drenaje linfático manual u otras técnicas holísticas, como La Nueva Terapia. El día que se decretó el cierre de los colegios en la Comunidad de Madrid, Belén y Marta ya comenzaron a inquietarse por el futuro de su pequeña empresa, pero con el anuncio del estado de alarma la incertidumbre creció.

Lo primero que nos vino a la cabeza fue: ¿y ahora qué hacemos?”, comenta Belén, quien explica que ambas tenían claro desde el principio que la situación “era algo global y que lo primero era mantener las medidas de seguridad”. Por eso, las primeras semanas de confinamiento las dos terapeutas se limitaron “a esperar nuevas noticias por parte de las autoridades, aunque al mismo tiempo es verdad que empezamos a investigar las ayudas económicas que se iban planteando desde las administraciónes”, dice Belén.

Las semanas pasaron y culminado algo más de un mes, con un nivel de ingresos cero, Belén y Marta optaron por tomar todas las medidas que estuvieran a su alcance: “Decidimos empezar a darle caña a lo on line y vimos que lo que mejor se adaptaba a nuestro negocio era potenciar los servicios de La Nueva Terapia”, un tratamiento basado en las leyes de la física cuántica que busca, sin sustituir los tratamientos médicos, ayudar a solucionar problemas físicos y emocionales. Así, comenzaron a reforzar sus conocimientos para ofrecer esta terapia a distancia y se pusieron “en marcha”.

Empezó así una intensa campaña de publicidad e información casera a través de las redes sociales y los contactos de los más cercanos a sus servicios, algunos de los cuales se unieron desde el primer momento a estos y, otros, “nos tuvieron en cuenta y más adelante nos llamaron para unirse a las terapias”, cuenta Belén. Gracias a ello, su número de clientes se ha incrementado estos meses, y ahora además han ganado usuarios de todo el mundo: “Atendemos a personas de Uruguay, Ecuador y de muchos puntos de España, algo que antes era impensable”.

“Con la nueva normalidad hemos retomado la actividad presencial, pero no hemos dejado de lado la parte on line, que hasta ahora teníamos poco trabajada pero que a partir de ahora va a formar parte de nuestra agenda diaria”, incide Belén, quien asegura que el confinamiento decretado por el Covid-19 le ha permitido “reforzar” una parte de su negocio “que nunca pensé que sería tan importante y me daría tantos beneficios”.

“Hacía tiempo que buscaba un cambio, y ahora lo puedo hacer”

Muy similar es la experiencia de David Pugh, director de la academia The English Project, hasta hace pocas semanas situada físicamente en la calle Donoso Cortés, en Chamberí. “Abrimos el local en el año 2011 y desde entonces hemos dado clases presenciales tanto a adultos como a niños, pero en los últimos años vimos una serie de factores que no nos permitían fidelizar el negocio”, comenta David. Y es que la zona, mayoritariamente habitada por estudiantes, presenta un gran número de pisos de alquiler que los universitarios ocupan durante los años de estudio para, posteriormente, mudarse a otras zonas de la capital o viajar a otras partes del país.

“Teníamos la imagen de la 'academia de barrio', la que buscas cerca de casa para ir cuando sales de clase o del trabajo, como pasa con los gimnasios”, explica David. Por este motivo, “cada vez que los estudiantes o trabajadores que viven por la zona se cambiaban de piso, nos dejaban, era algo cíclico”, dice. Asimismo, el director de la academia menciona el alto precio del alquiler del local, que a pesar de ser pequeño obligaba a tener a una persona en recepción por si interesados entraban a preguntar o llamaban por teléfono.

“Los gastos eran altos y yo estaba seguro de que se iba a dar un cambio en nuestro mercado, y el Covid-19 ha empujado a nuestra academia, de alguna manera, a adaptarnos a la realidad y trasladar nuestros servicios al mundo on line”, comenta David, que ha dejado su local y ha mudado toda su empresa al mundo digital. “Cuando comenzó el confinamiento, tuve que mandar un aviso a todos nuestros estudiantes para explicarles nuestro plan de hacer las clases on line y contar con su aprobación, y la mayor parte siguieron con nosotros”, dice.

A pesar de que hubo gente “se fue desenganchando con los días”, algo que ya tenían interiorizado por la experiencia de otros años y por ser fechas de final del curso académico, muchos otros estudiantes de la academia siguieron con las clases incluso desde sus lugares de origen. “Ahora seguimos dando clase a personas que están en Denia, en Córdoba o incluso en Londres, porque no necesitan venir a clase, solo tienen que conectarse un rato”, dice David. “Es todo mucho más cómodo, solo se necesita buena conexión y buena cámara”, sentencia.

“El objetivo ahora es mejorar la página web y actualizar los perfiles de las redes sociales”, cuenta David, que ha tenido además que “reorganizar” los grupos de estudio con los viejos y nuevos alumnos, clases que se siguen adquiriendo por meses. A estas, además, ha sumado clases particulares: “Con el confinamiento hemos ofrecido clases individuales que puedes comprar por bonos. Por ejemplo, se compra un bono de 10 clases y las puedes gastar cuándo quieras”, comenta el director, que ha encontrado una nueva forma de ofrecer los servicios de su escuela de una manera “más sencilla y eficaz”.

Tal y como reflexiona, el Covid-19 ha sido negativo en muchos sentidos, a nivel empresarial porque “he perdido dinero”, pero por otro lado “me ha dado un empujón para cambiar mi vida y mi forma de trabajar. Ahora voy a poder viajar a mi ciudad, Londres, y seguir dando clases, voy a dejar de ser 'esclavo' de la academia y voy a poder tener otro estilo de vida”, cuenta.

Reinventarse para reinventar

Las agencias de publicidad Ideas desde Cero y Mr. Gates, especializadas en gran consumo y con clientes como Mondelez o Heineken, vieron cómo el confinamiento bloqueaba parte de sus proyectos y les obligaba a 'reiventarse', como muchas otras. “Empezamos a buscar posibles fórmulas para seguir adelante y mantener el trabajo, pero al mismo tiempo buscamos algo que pudiera ayudar”, cuentan desde la plataforma 'Tu Barrio en un Clic', la idea que ambas empresas encontraron en esa búsqueda de algo nuevo que hacer.

Nos dimos cuenta de que muchos pequeños negocios estaban sufriendo mucho durante el confinamiento y decidimos enfocarnos por ahí”, cuentan a Madridiario. Así, señalan que tener presencia en el mundo on line era una necesidad cada vez mayor para todos los comercios antes de la crisis del Covid-19, pero el confinamiento lo convirtió prácticamente en una obligación. En este contexto, se creó 'Tu Barrio en un Clic', una plataforma que ofrece a comercios de barrio, los de toda la vida, la posibilidad de digitalizar su negocio y de acceder a un servicio de reparto a domicilio que permita amplificar su público sin grandes inversiones.

“Tu Barrio en un Clic nace de la necesidad de las personas de a pie y los comercios de barrio de adaptarse a la nueva normalidad y a las nuevas tecnologías” afirma Alfredo Barrera, CEO e inversor de la compañía. “No es solo una plataforma más de delivery, es un Marketplace donde cualquier comercio de barrio puede gestionar su presencia en el mundo on line y en las RRSS: restaurantes, tiendas de alimentación, pescaderías, farmacias…”.

“Te damos las herramientas y coges las que quieras”, resumen desde la plataforma, a la que la Taberna Zalamero, muy cerca del Parque del Retiro, decidió adherirse tras pasarlas “canutas” durante varias semanas del confinamiento. “Cuando todo comenzó y pasaron unas semanas, nuestra previsión fue la de no volver a abrir”, comentan desde el local a Madridiario. Con más de siete empleados y dos meses cerrados por completo, las cuentas no salían para el local, que un día recibió información a través de un amigo sobre 'Tu Barrio en un Clic'.

Tal y como relatan, antes del confinamiento “nos habíamos planteado entrar en el mundo del delivery, pero hacemos una cocina muy personal y no era fácil adaptarlo al formato, además de que habíamos visto empresas grandes que ofrecen estos servicios y nos parecía que tenían una política muy agresiva, eres un número más y eres tú el que te adaptas a sus formas”, comentan desde Taberna Zalamero. Sin embargo, tras contactar e interesarse por lo que ofrecía la plataforma 'Tu Barrio en un Clic', decidieron dar el paso.

Nos han ayudado mucho a no perder la visión, a saber qué nos hace falta y cómo lo tenemos que hacer”, dicen, al tiempo que añaden que “el delivery ha hecho que por lo menos siguiéramos visibles”. Después de diseñar una fórmula de transporte para la cocina de este local, adaptada a sus platos, y de posicionarlos en le mundo on line, ahora desde la Tarberna Zalamero y con las puertas del local ya abiertas, no se plantean dejar de lado esta nueva forma de dar comandas: “No nos estorba y tampoco es una carga de trabajo adherida para nosotros, al revés, lo que ha hecho ha sido sumar, ahora los mismos clientes vienen al local a comer y luego nos piden para llevar”, dicen.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios