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Viajeros en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas
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Viajeros en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas (Foto: Chema Barroso)

El impacto ambiental que trae consigo la ampliación del Aeropuerto de Barajas

Por Alba Cabañero Aina
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aainamadridiarioes/5/5/17
jueves 20 de julio de 2023, 07:47h
Actualizado: 24/07/2023 17:47h

Con un presupuesto inicial de diez millones de euros, la ampliación del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas ya es una realidad. En conjunto, el proyecto de ampliación movilizará 2.400 millones de euros, de los cuales 1.700 millones corresponden a las actuaciones en la T4 y T4S y otros 700 millones, al nuevo procesador y remodelación de las otras tres terminales.

Fue en 2018 cuando el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (MITMA) anunció este plan de ampliación. El principal objetivo pasa por que Barajas pueda “atender hasta 80 millones de pasajeros, y también al nuevo perfil del pasajero y al incremento de aeronaves de gran tamaño”.

Desde que se conoció esta operación, los detractores se han ido sumando. Ahora, un estudio de Ecologistas en Acción alerta del gran impacto que supondrá para la zona la ampliación del aeropuerto. Destacan que las emisiones de CO2 aumentarán casi un 35 por ciento.

“La conversión de Barajas como hub para vuelos de larga distancia contribuiría decisivamente al aumento exponencial de las emisiones del aeropuerto y, en especial, de las de dióxido de carbono”, explican desde Ecologistas.

Denuncian que ni el Ministerio de Transportes ni Aena han analizado el impacto social, económico y ambiental de este plan, siendo que Barajas, ya en 2018, era el cuarto aeropuerto más emisor de CO2 de la UE –por detrás de París-Charles de Gaulle, Frankfurt y Amsterdam-Schiphol–.

Resultados del estudio

La organización ha analizado la actividad del aeropuerto durante los últimos diez años como base para crear tres escenarios diferentes de demanda y reparto por tipos de ruta en 2030: “un escenario de crecimiento natural del aeropuerto sin ampliación (con una demanda esperada de 68,3 millones de pasajeros anuales); y dos escenarios con ampliación de capacidad, uno de ellos con un crecimiento de la demanda moderado (74’7 millones de pasajeros al año) y otro, con un alto crecimiento de la demanda (80 millones de pasajeros al año)”, señalan.

Estudiando cada una de estas tres posibilidades, han calculado el número potencial de las operaciones realizadas y las emisiones que conllevan, revelando que en cualquiera de los escenarios, las emisiones de NOx crecerían entre un 20,74 por ciento y un 30,12 por ciento, tomando como referencia los niveles del año 2019. Por otro lado, las emisiones de partículas en suspensión aumentarían entre un 22,38 por ciento y un 30,48 por ciento; y las de CO2 entre un 20,60 por ciento y un 34,96 por ciento.

“Si se comparan los niveles de emisiones en los escenarios de ampliación con las emisiones en el escenario de crecimiento natural (sin ampliación) del aeropuerto en 2030, se ve cómo el incremento oscila entre un nueve por ciento y un 12 por ciento para el escenario de crecimiento moderado y entre el 16 por ciento y 26 por ciento para el escenario de alta demanda, dependiendo del tipo de emisión”, explican.

Aviones aparcados en el Aeropuerto de Barajas durante la pandemia de la Covid-19 (Foto: Chema Barroso)

Ecologistas observa también en su informe que existe una tendencia a reducir las operaciones de corta distancia debido a la renovada orientación estratégica del aeropuerto, orientada a fortalecer las de largo y medio radio. Ello supone, además, el incremento de emisiones de contaminantes atmosféricos y, sobre todo, de dióxido de carbono, al ser mayores las distancias de los vuelos.

“Para hacer frente a los aumentos de emisiones esperables de la ampliación de capacidad del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, el estudio emite una serie de recomendaciones, tanto para el aeropuerto madrileño como de carácter más general. El establecimiento de límites a las operaciones y/o emisiones del aeropuerto; la eliminación de rutas con alternativa ferroviaria con imposibilidad de utilizar los slots liberados para otros vuelos; o la puesta en marcha de medidas fiscales y de precios sobre los billetes, son algunas de esas recomendaciones”, comentan.

Según Pablo Muñoz, coordinador de la campaña de aviación de Ecologistas en Acción, “los planes del MITMA y Aena para ampliar la capacidad de Barajas son incompatibles con el recién aprobado Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, que fija una reducción del 46 por ciento en las emisiones del transporte, el sector que más gases de efecto invernadero emite en España”.

“Cualquier aumento del número de operaciones agravaría los enormes problemas de contaminación atmosférica y ruido que ya sufren a diario cientos de miles de personas que viven en los municipios cercanos al aeropuerto, y que son causa de enfermedades”, sentencia.

Los más afectados

El pasado mes de junio, la Asociación Vecinal de San Sebastián de los Reyes y la Plataforma contra la ampliación de Barajas organizaron una mesa redonda para dar a conocer el impacto de este gran plan de ampliación en la zona colindante al aeropuerto.

Muchos son los vecinos que, desde hace años, sufren las consecuencias de vivir cerca del aeropuerto, por lo que miran con pavor la ampliación de este.

La Plataforma contra la ampliación de Barajas, integrada por una veintena de organizaciones vecinales, sociales, ecologistas, políticas y sindicales, pide “el abandono definitivo del proyecto de ampliación del aeropuerto de Madrid-Barajas, así como de cualquier ampliación de infraestructuras aeroportuarias y planes de crecimiento de la aviación”.

“De igual manera, demandamos la paralización del proyecto inmobiliario asociado a la ampliación del aeropuerto –la denominada ‘Airport City Madrid-Barajas’–, un modelo que favorece a grandes capitales a costa de la población y del planeta”, añaden.

En esta mesa redonda también participó Ecologistas, que presentó allí su informe sobre “el incremento de emisiones y contaminación en caso de que se lleven a cabo las intervenciones previstas para la ampliación del aeropuerto”.

La huella sonora del aeropuerto abarca 16 municipios

“En efecto, la huella sonora del Aeropuerto de Barajas abarca 16 municipios en los que viven 675.000 personas. Y más de tres millones de personas viven a 20 kilómetros o menos del aeropuerto, zona donde se registran altas concentraciones de partículas en suspensión. De ellas, 73.000 viven a menos de cinco kilómetros y sufren con especial intensidad todos los impactos del tráfico aéreo”, apuntaron durante el acto.

Sin incremento de ruido ni emisiones atmosféricas

Desde el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana comentan a Madridiario que la estrategia de desarrollo del aeropuerto “pasa por concentrar la operativa hub en las terminales 4 y 4S. Para ello, se llevarán a cabo actuaciones en los edificios terminales y plataformas de estacionamiento asociadas, pero no se contemplan actuaciones para incrementar la capacidad del campo de vuelo. El ámbito de las actuaciones no excede, en ningún caso, el límite actual del aeropuerto. En consecuencia, no se prevén incrementos de ruido, emisiones atmosféricas y emisiones GEI sobre los ya evaluados y autorizados”.

Detallan además que se espera con estos trabajos contribuir en un 12 por ciento al Producto Interior Bruto (PIB) de la Comunidad de Madrid, incrementando así en 2,3 puntos la aportación actual, algo que respalda Aena.

El Aeropuerto es un generador de riqueza y empleo. Tras la ejecución de las actuaciones propuestas a medio plazo en este aeropuerto, los sectores relacionados con la actividad de este aeropuerto se estima que contribuirán en un 12 por ciento al PIB de la Comunidad de Madrid y generarían más de 480.000 puestos de trabajo. Esto significa que las actuaciones incrementarán en 2,3 puntos su contribución actual al PIB de la CAM (que es de 9,7 por ciento) y en 125.000 puestos de trabajo adicionales a los que actualmente genera su actividad”, agregan fuentes del gestor aeroportuario.

La ampliación generará más de 480.000 puestos de trabajo

“El futuro aeropuerto aplicará soluciones innovadoras para garantizar un crecimiento sostenible, en línea con la Estrategia de Sostenibilidad de Aena y su Plan de Acción Climática 2021-2030. Ambos documentos fueron aprobados por el Consejo de Administración, y en ellos se establecen medidas específicas encaminadas a garantizar la eficiencia energética, el autoabastecimiento de energías renovables y el uso de combustibles sostenibles, la gestión sostenible del agua y los residuos, la preservación de la biodiversidad, y la minimización del ruido aeronáutico”, añaden desde el MITMA.

Esperan con ello alcanzar la neutralidad de carbono en 2026 (acreditación 3+ carbón neutral de ACI Europa en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas) y ser Cero Emisiones Netas en 2040, junto con el resto de los aeropuertos de la red de Aena.

Inciden también en las inversiones que se ejecutan en materia de sostenibilidad como el Plan Fotovoltaico de Aena, que implicará la generación del cien por cien del consumo eléctrico (109,5 millones de euros) gracias a la planta que albergará Barajas, “una de las más grandes del mundo en un aeropuerto”, recalcan desde Aena; la instalación de sistemas de climatización eficiente (14,56 millones de euros); instalaciones para la generación y uso de combustibles sostenibles (6,70 millones de euros); instalación de sistemas de iluminación eficiente en campo de vuelos, plataforma, terminales, accesos y, en general, en todas las instalaciones aeroportuarias; la adquisición de vehículos eléctricos e instalación de puntos de recarga; las actuaciones para reducir la huella acústica del aeropuerto; la instalación de sistemas de gestión inteligente de energía y movilidad; o las actuaciones para mejorar la eficiencia en consumo de agua potable, entre otras.

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