El servicio de Cercanías tiene una parada frente a la puerta principal del Hospital Universitario Ramón y Cajal. Pero San Blas-Canillejas no cuenta con una estación que lo conecte con la red ferroviaria. Quienes desean -o se ven obligados- a desplazarse hasta allí en transporte público han de tomar dos autobuses o trasladarse en Metro hasta la estación de Begoña, después de realizar varios transbordos. Una vez allí, deben caminar diez minutos. En total, emplean más de una hora desde el distrito. Pueden tardar bastante menos -algo más de 30 minutos- si utilizan un autobús que va directo al centro sanitario. Pero esto solo es posible entre semana. De ahí que los vecinos lleven años reclamando que la línea 165 funcione también los sábados, domingos y festivos. “No son invenciones nuestras, hay una gran necesidad”, subraya el presidente de la Asociación Vecinal de Canillejas, José Luis Mesa. Sin embargo, su petición aún no ha encontrado una respuesta clara. Desde el Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM) tan solo han asegurado que “actualmente se está estudiando esta posible ampliación de horario”.
En septiembre de 2017, después de una larga e intensa movilización, y de reunir más de 9.000 firmas, las asociaciones vecinales de San Blas-Canillejas consiguieron la inauguración de una línea directa desde este distrito hasta su hospital de referencia, el Ramón y Cajal, la línea 165 de la EMT. El Consorcio supeditó su continuidad a la demanda de pasajeros. Esta ha sido tan alta desde entonces que, tras consolidarse el servicio, los usuarios piden ahora una ampliación. “En menos de dos meses, comprobaron que esto era una necesidad”, garantiza Mesa.
Los vecinos están convencidos de que la línea también sería muy utilizada si funcionase los sábados, domingos y festivos, pese a que son conscientes de que, de prestarse, este servicio debería ajustarse a una menor frecuencia, “la típica de esos días”, sostienen. “Entre semana se demuestra que es de mucho uso porque, a veces, el autobús va tan lleno que hay que esperar a coger el siguiente”, afirma el presidente de la asociación vecinal. Así, desde la entidad hacen especial hincapié en que “muchas pruebas” se realizan durante los fines de semana, cuando también “hay que atender a los familiares enfermos”.
Los vecinos ya han recogido más de 2.500 firmas

En octubre, y tras un parón de dos meses, la Coordinadora de Entidades Ciudadanas de San Blas-Canillejas y la Plataforma Ciudadana en Defensa de la Sanidad Pública retomaron una campaña de recogida de firmas que iniciaron antes del verano en Change.org para reclamar la ampliación del horario a los fines de semana y días festivos: ya han logrado más de 2.500 adhesiones.
Pero hace años que esta demanda forma parte del resto de peticiones que han ido trasladando al Consorcio de Transportes. “Siempre estamos muy por detrás de las necesidades reales y vamos consiguiendo las cosas según insistimos”, critica Mesa. Aunque a mediados de 2020 formularon la petición, no fue hasta mayo de este año cuando se dio respuesta al último reclamo de los vecinos, con la ampliación del horario del autobús desde las 20:00 horas hasta las 22:00 horas. “La gente sale tarde del Hospital porque quieren cuidar a los familiares y ayudar a las cenas”, explica el presidente de la asociación vecinal.
El autobús es de gran utilidad para los vecinos más mayores
Con una frecuencia de unos 20 o 30 minutos, la línea 165 circula de lunes a viernes de 6:45 a 21:20 entre la plaza de Alsacia y el Hospital Ramón y Cajal. Gracias a sus doce paradas, recorre la práctica totalidad del distrito, por lo que da servicio a casi 159.000 personas. Esto resulta de gran utilidad, en especial, para los vecinos más mayores o aquellos que carecen de vehículo propio. “Además, es muy importante fomentar el transporte público porque, en el hospital, los problemas de aparcamiento son enormes y, si hubiese un buen servicio, no sería necesario utilizar el coche”, añade Mesa.
Las asociaciones vecinales y la plataforma sanitaria continuarán su campaña en las próximas semanas con la instalación de mesas informativas y de recogida de firmas en diversos centros de mayores y centros de salud del distrito. El objetivo es conseguir unas 5.000 adhesiones -“como mínimo”- antes de que finalice el año, para trasladar su petición al Consorcio Regional de Transportes. Esperan que, esta vez sí, su petición sea escuchada y atendida.