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Uno de los carteles que anuncia el alquiler de un piso.
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Uno de los carteles que anuncia el alquiler de un piso. (Foto: Chema Barroso)

Los estragos del Covid en la economía: el porcentaje de impagos de alquiler, dos puntos por encima de lo habitual

Por Fernando Morales
miércoles 14 de julio de 2021, 07:38h

La crisis sanitaria, que estalló en marzo de 2020, continúa mostrando sus consecuencias en diferentes áreas vitales, a pesar de que la vacunación avanza y la reactivación económica es, según diferentes organismos, una realidad. Pero a pesar de que son ya muchos los trabajadores que han recuperado un empleo -en el mes de junio el paro bajó en Madrid en 8.105 personas-, los porcentajes de impagos de alquileres se sitúan aún por encima de la cifra existente en una situación de normalidad.

En concreto, y según datos aportados por el Fichero de Inquilinos Morosos (FIM), el porcentaje de impagos se situó a finales del mes de junio en un 4,4 por ciento respecto al total de contratos monitorizados en 2021. Aunque esta cifra se aleja del 5,8 por ciento que se registró en junio de 2020 y al 5,7 por ciento del mes de mayo de 2021, lo cierto es que está dos puntos porcentuales por encima de lo que debería (en condiciones normales debería estar, según FIM, en torno al dos por ciento). Si se compara con los datos de febrero, en 2021 la tasa de impagos de alquileres alcanzó el 7,2 por ciento, seis puntos más que en el mismo periodo de 2020.

Y es que según datos del bufete de abogados Castaños Asociados, la crisis económica derivada de la pandemia ha provocado un incremento del 380 por ciento en el impago de alquileres de viviendas. El momento en el que más alquileres se dejaron de pagar se registró en mayo de 2020 (12,6 por ciento), cuando toda la población continuaba confinada en sus casas y los trabajadores comenzaban a reducir sus ingresos. “La primera quincena de marzo se pudo trabajar con cierta normalidad, pero un mes después la situación era complicada y muchos trabajadores estaban en el ERTE, por lo que es cuando comenzaron a no poder pagar los alquileres”, explica Sergio Cardona, director de Estudios y Calidad de Fichero de Inquilinos Morosos.

"Hay relación entre confinamientos e impagos"

Estos datos, según Susana Mérida, abogada especialista en derecho de sucesiones del despacho de abogados, dan idea de la gravedad de la crisis económica que ha derivado de la pandemia y cómo ésta ha afectado al bolsillo de los particulares. Pero desde FIM, no obstante, apuntan que “había una cierta correlación entre confinamientos e impagos, puesto que si la economía está restringida y los inquilinos cobran menos, es posible que haya más personas que no pueden pagar su alquiler”. Esto explicaría el comportamiento que se observa en los datos de impagos de alquiler desde que comenzó la crisis. Aquellos meses en los que las medidas han sido más restrictivas aumentaron el porcentaje de impagos.

No obstante, de enero a abril de 2021, la tendencia, a pesar de la recuperación, fue de ascenso, pasando de un 5,9 por ciento en el mes de enero a un 9,9 en abril. Esto se produce, según Cardona, porque aunque una persona salga de un ERTE, su impacto económico no es inmediato: “Poco a poco irá mejorando, pero si durante un tiempo ha estado sin cobrar su sueldo, en el momento en el que vuelva a la normalidad no va a conseguir recuperar los ingresos que tenía de golpe”. Es por ello por lo que estima que, con prudencia, entre agosto y septiembre, se podrían alcanzar los niveles normales de impagos. Todo depende, apunta, de la evolución, sobre todo del sector servicios y de las restricciones que haya en verano.

Aumento de los desahucios

Lo que reflejan estos datos, sin embargo, es que se van a incrementar en España el número de procesos judiciales de desahucios y que, “inevitablemente” culminarán en el obligado desalojo. Solo en el primer trimestre del año, en la Comunidad de Madrid se registraron 1.033 desahucios, según datos del Consejo General del Poder Judicial.

En la misma línea se manifiesta Lorena Rufo, abogada de Legalitas, que afirma con rotundidad que este último año los procedimientos de desahucios por falta de pago han aumentado, por lo que recomienda a los propietarios que en el momento en que haya una deuda remita un burofax al inquilino informando de cuál es la deuda y requiriendo el pago. Si en el plazo de 30 días no hay respuesta, lo aconsejable es que se inicie un procedimiento judicial, “que es una demanda de desahucio por falta de pago en el cual se le va a demandar no solo lo que debe hasta el momento de la imposición de la demanda sino también todo lo que se genere hasta que se marche”. Este proceso, continúa, suele tardar entre seis y ocho meses.

Ahora bien, según coinciden varios expertos consultados, sí el propietario interpone directamente la demanda judicial, sin previo aviso a través de un burofax, cuando el inquilino reciba la notificación, el juzgado le da un plazo para enervar la acción, por lo que puede pagar la deuda y seguir en la vivienda. “Por eso es conveniente requerir el pago primero, porque aunque pague todo lo que debe, al haber interpuesto un procedimiento judicial “sí o sí esta persona tiene que abandonar el inmueble”.

“Ahora hay mucha gente sin pagar el alquiler con una economía media”

Pero a pesar de que “ante una falta de pago el inquilino siempre tiene que abonar -afirma Rufo- a raíz de la crisis sanitaria, el Gobierno Central aprobó un Real Decreto para alargar y proteger el proceso de desahucio. Si el inquilino cumplía ciertos requisitos de vulnerabilidad establecidos en la norma, el moroso sí que podía solicitar una prórroga extraordinaria de suspensión. Aunque Lorena avisa que lo único que ha permitido el Real Decreto es que se tarde “un poco más” en la ejecución del desahucio, “pero los procedimientos judiciales no están suspendidos”.

Lo que sí que ha cambiado es el perfil de los morosos. Mientras que antes de la crisis sí solían ser las “personas vulnerables” las que dejaban de pagar el alquiler, ahora cualquiera, en palabras de Mérida, puede verse envuelto en un desahucio. “Le ha dado el palo a todo el mundo”, expresa al relatar que a día de hoy algunos de los que dejan de pagar eran antes “altos ejecutivos”. Es decir, el perfil del moroso ha cambiado: “Ahora hay mucha gente sin pagar el alquiler relativamente pudiente o con una economía media”. Es en la misma línea en la que se manifiesta Rufo: “No tiene nada que ver el perfil, nos encontramos impagos desde alquileres muy humildes de 500 o 700 euros hasta alquileres de viviendas importantes donde las rentas superan los 2.000 euros”.

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