El Gobierno municipal y los grupos de la oposición han consensuado la flexibilización del protocolo que pauta el cierre del Retiro y otros siete parques históricos ante episodios de altas temperaturas combinados con fuertes rachas de viento. El Ejecutivo que preside José Luis Martínez-Almeida introducirá cuatro modificaciones, de las que solo dos podrían materializarse a finales del verano, en el mejor de los supuestos. El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, ha explicado el cambio de proceder que se aplicará para esquivar la clausura innecesaria de las zonas verdes en olas de calor: si hasta el momento los jardines se desalojaban en base a una previsión meteorológica con 24 horas de antelación, a partir de ahora se apurarán los tiempos para confirmar o desistir del cierre en función de una predicción de apenas una hora antes. "Con eso evitaremos el cierre en la mayoría de ocasiones", ha asegurado el concejal.
El protocolo, aprobado en 2019 en la última semana del mandato de Manuela Carmena, establece que se tome como referencia para ordenar el cierre de los parques la temperatura y el viento que la Agencia Estatal de Meteorología pronostica el día anterior. Un proceder que desde Cibeles reconocen como fallido en múltiples jornadas, pues "muchas veces la predicción con 24 horas de anticipación no se cumple" y el protocolo fuerza a precintar el recinto igualmente. Así, se da la circunstancia de que en el momento de echar el cerrojo no se superan los grados o la intensidad del viento que lo justifican: más de 35 grados y rachas de viento que superen los 55 kilómetros/hora o menos de 35 grados, pero una intensidad ventosa que sobrepase los 65 kilómetros/hora.En consecuencia, el Consistorio aboga por "trabajar sobre datos meteorológicos observados y no sobre predicciones" que pueden quedarse obsoletas.
Tal como ha señalado Carabante, consultarán "mañana mismo" a la Aemet si puede proveer al Ayuntamiento de esta nueva predicción a una hora de descartar la alerta roja y, con ello, el posible cierre. Si la respuesta es afirmativa, formalizarán el cambio en el convenio vigente con la Agencia y esperan poder aplicar esta nueva fórmula de evaluación de la clausura de parques "en un mes o mes y medio", es decir, ya en agosto.
El Gobierno madrileño ha adquirido también el compromiso de abrir los accesos a la biblioteca Eugenio Trías y al Florida Park, ambos dentro del recinto del Retiro, media hora después de que termine la alerta roja, en lugar de dos horas después, como se procedía hasta este momento. Atiende así, aunque de forma parcial, la petición del Partido Socialista de dejar ambas instalaciones al margen del protocolo y no prohibir la entrada en días calurosos.
A propuesta de Más Madrid, Cibeles contratará a una empresa externa para que realice un estudio independiente sobre el estado del arbolado del Retiro y los riesgos existentes de caída de ramas o del ejemplar completo a fin de determinar si es viable desde el punto de vista de la seguridad ciudadana poder acotar y balizar zonas que queden excluidas del cierre ante episodios de altas temperaturas. "Tenemos que recurrir a un estudio externo porque los servicios técnicos no están en capacidad de establecerlo y daremos un plazo razonable para poder redactarlo, por lo que a lo largo de este verano no va a estar", ha advertido ya el delegado.
Asimismo, el área de Medio Ambiente y Movilidad ha accedido a la petición de la formación que lidera Rita Maestre de redactar un protocolo individualizado para cada uno de los ocho parques incluidos en el protocolo: el Jardín del Capricho de la Alameda de Osuna, los Jardines de Sabatini, la Rosaleda del Parque del Oeste y los parques Juan Carlos I, Juan Pablo II, Quinta de Torre Arias, Quinta de los Molinos, Quinta de la Fuente del Berro, del Oeste, Dehesa de la Villa, Retiro y Lineal del Manzanares. Cada uno cuenta con sus singularidades y con especies de distinta edad, porte y resistencia a los fenómenos climáticos que el protocolo vigente no discrimina.
La oposición lamenta la demora
La oposición ha mostrado una tímida satisfacción con las medidas acordadas con el Ejecutivo local. José Luis Nieto, concejal de Más Madrid, entiende que las soluciones "son insuficientes" ante la magnitud de la emergencia climática, que requeriría otras actuaciones como, dice, como aumentar los refugios climáticos en la capital para facilitar zonas frescas a los ciudadanos, en especial a quienes no pueden costearse un dispositivo de aire acondicionado. Además, el edil lamenta que los cambios en el protocolo no puedan aplicarse en el corto plazo: “La próxima ola de calor llegará el 10 de julio, según las previsiones de la Aemet, y nos encontramos de nuevo que el Retiro y otros parques de Madrid estarán cerrados para esa fecha".
Por su parte, el representante del PSOE, Ignacio Benito, se ha referido a esta revisión del reglamento como "variaciones mínimas que no van a afectar sustancialmente al cierre del parque -del Retiro-" y que "se van a tomar a largo plazo por lo que este verano no notaremos ninguna diferencia”. Han criticado también que el Ayuntamiento haya rechazo recurrir al Consejo Asesor del Arbolado para que sean ellos quienes evalúen si los umbrales de temperatura y viento fijados en la normativa "están realmente justificados" o si son susceptibles de alguna alteración. Le ha respondido Borja Carabante, precisando que estos umbrales "no tienen un carácter político sino netamente técnico y que partir de ellos los técnicos dicen que no pueden garantizar la seguridad de los visitantes y, por tanto, eso está fuera de todo debate".
La demanda de Vox de ampliar los horarios de apertura de las zonas verdes valladas de la capital también ha sido rechazada tras pasar por el análisis de los técnicos municipales. " Han visto que puede tener repercusión sobre la seguridad de los visitantes y no están dispuestos a modificar el protocolo -en este punto concreto-", ha puntualizado el titular de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad.