En medio de una de las mayores crisis de vivienda de la historia de España, la Justicia ha vuelto a decir ‘no’ a la construcción de 443 viviendas en las antiguas cocheras de Cuatro Caminos –hoy, un solar de 60.000 metros cuadrados en el distrito de Chamberí–.
El Tribunal Supremo (TS) desestimó el pasado lunes los recursos de la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Madrid y Metro de Madrid. S.A. y de Residencial Metropolitan S. Coop. Mad., contra la sentencia de 9 de mayo de 2025 de del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) en la que se aceptaba la “indebida” consideración de las alternativas del desarrollo urbanístico en su tramitación y evaluación ambiental, aducidas por Ecologistas En Acción Madrid y la asociación 'Madrid Ciudadanía y Patrimonio'.
Algunos celebran la sentencia, pues apostaban por la creación de un Museo de Metro y criticaban el “exceso de edificabilidad” del plan; y otros, por la “chapuza” técnica del Ayuntamiento. Aunque también los hay que la lamentan por la oposición “fanática” de ecologistas y vecinos “NIMBYs”, o por una mezcla de todo lo anterior.
"Es un varapalo porque llevamos mucho tiempo esperando a que este proyecto salga”
En cualquier caso, los más perjudicados son los más de 400 cooperativistas que llevan doce años esperando sus casas y que, después de este nuevo varapalo judicial, vuelven a la casilla de salida. “¿Que cómo nos sentimos? –se pregunta Desirée del Río, portavoz de la cooperativa– Pues mal, decepcionados. Es un varapalo porque llevamos mucho tiempo esperando a que este proyecto salga”. Un proyecto, explica a Madridiario, que “no tendría que haber tenido ningún problema, ya que fue una subasta en la que se vendía un suelo público y en la que 400 familias hemos metido todos nuestros ahorros”.
Frente a la desazón de los cooperativistas, la satisfacción de los demandantes que ven cómo, por segunda vez, la Justicia les da la razón. “El plan de las Cocheras de Metro en Cuatro Caminos siempre fue ilegal desde su origen, y la demolición por tanto también lo fue, pues se concedió sin legitimidad: ¿Quién responde por ello? Pedimos que se asuman responsabilidades”, se lee en un comunicado que firman tanto 'Madrid Ciudadanía y Patrimonio' como Ecologistas en Acción.

La página web de la cooperativa explica que el proyecto “completa y recupera 37.700 m2 de ciudad para el ciudadano, cediendo suelo al Ayuntamiento en un porcentaje mayor del exigido por la Ley de Suelo de la Comunidad de Madrid”. Además de la torre de viviendas, el plan contemplaba el soterramiento de la instalación de Metro y su “sustitución por 16.869,47 m2 de espacios verdes públicos de nueva creación en el barrio de Madrid con menos metros de zona verde por habitante”.
La cuestión de las antiguas cocheras, obra del arquitecto Antonio Palacios, y demolidas durante el largo proceso judicial, ha sido uno de los factores más visibles de esta “lucha”. No obstante, la sentencia del TSJM –respaldada ahora por el TS– contra el proyecto residencial no tiene tanto que ver con el debate patrimonial como con la vertiente ambiental del planeamiento. Para la Justicia, el problema principal es que la evaluación ambiental estratégica del plan no analizaba verdaderas alternativas urbanísticas, sino simples variaciones del mismo proyecto, limitadas a cambios en la disposición de edificaciones, zonas verdes o viales, lo que impide considerar que se haya realizado un examen real de distintas opciones de ordenación del ámbito.
Aurora Justo, socióloga-urbanista y miembro de Ecologistas en Acción, cuenta a Madridiario que el plan que diseñó el Ayuntamiento tenía un “exceso de edificabilidad”: “Se hacía una torre de 100 metros con el gran impacto ambiental que puede tener esa torre ahí”.
PSOE y Más Madrid señalan al Ayuntamiento
Igual que estas dos asociaciones, PSOE y Más Madrid reaccionaron de forma favorable a la sentencia. Para Antonio Giraldo, portavoz de Urbanismo del PSOE en el Ayuntamiento, esta última sentencia confirma la “chapuza constante” del Consistorio: “Aquí es evidente que ha habido una mala praxis en la tramitación de los dos expedientes urbanísticos”, asegura a este periódico. Términos similares a los que utilizó la portavoz de Más Madrid, Rita Maestre, el pasado lunes: “Almeida no para de recibir reveses judiciales porque no para de firmar ilegalidades y de fomentar pelotazos desde que es alcalde”.

Las antiguas cocheras de Cuatro Caminos, construidas en 1918, forman parte de la instalación de suburbano más antigua de España y una de las más antiguas de Europa. “La ciudad de Madrid tuvo un cinturón industrial del que no queda absolutamente nada, más allá de algunos vestigios como la estación de Delicias, la fábrica de Águila y las instalaciones de Metro”, explica Álvaro Bonet, arquitecto y miembro de MCyP.
“Nosotros lo que queríamos era que la historia de esas cocheras se reuniera en el mejor contenedor que teníamos, que era en su espacio”, añade. Bonet, además, opina que la creación de un Museo del Metro era compatible con las viviendas, pero que la administración se negó “por una mezcla de soberbia y pereza mental”.
El socialista Antonio Giraldo también asegura que no era necesario elegir entre una cosa y otra. “Efectivamente, es una parcela muy grande… Ahí había un elemento del patrimonio cultural, industrial e histórico de la ciudad, como eran las cocheras de Antonio Palacios, que es verdad que no estaban protegidas, pero que no esté protegido no quiere decir que no tenga valor”.
"Había al menos una parte de esas cocheras que se podían haber mantenido o reformado"
Lo mismo opina, en este aspecto concreto, el arquitecto y urbanista Fernando Caballero Mendizábal. “Hay mucha gente que piensa que aquello era una cochambre y que no valía la pena mantenerlo, pero yo creo que no. Había al menos una parte de esas cocheras que se podían haber mantenido o reformado para que fuese un parque al aire libre, una plaza, un mercado público…Pero que se mantuviera la cubierta de las cocheras, que era lo más interesante de Antonio Palacios”.
Excesiva burocracia y "sesgo político" de las asociaciones
Aunque más allá de esta cuestión, el litigio del solar de Cuatro Caminos le suscita una reflexión más transversal. Para el urbanista, es necesario construir vivienda –en este caso, propone incluso una mayor densidad de la planeada– y opina que “existe un exceso de burocracia y mucha legislación ambiental que utilizan las asociaciones de forma torticera para bloquear proyectos”.
“Hay una voluntad política detrás de paralizarlo todo”
El problema, dice, es que “la legislación ha alcanzado un punto en que es muy complicado ser escrupuloso con un proyecto para que no te lo puedan echar abajo”. Fernando Caballero señala que esta situación la aprovecha el vecino 'NIMBY' –Not In My Backyard– para “paralizarlo todo” y pensar que siempre es mejor “un parque con cuatro árboles en lugar de vivienda asequible en el centro de una de una ciudad”. En definitiva, el urbanista cree que “se podía haber sido más respetuoso”, pero que al mismo tiempo “hay una voluntad política detrás de paralizarlo todo”.
La portavoz de los cooperativistas eleva la apuesta. Afirma que las asociaciones demandantes tienen “un tinte político muy sesgado” y que “ambas están unidas a Más Madrid y al PSOE. Todo lo que dicen MCyP y Ecologistas es lo mismo que dicen estos partidos luego en los plenos”, asegura Desirée Del Río.
Antonio Giraldo, sin embargo, se opone a esta interpretación y reitera que la responsabilidad es del Ayuntamiento. “¿Osea que la culpa es de quien denuncia y no de los condenados? –se pregunta el concejal socialista– No puede ser, me parece una actitud de bullying de manual”. “Ahora mismo las familias, por desgracia, tienen un solar en lugar de sus viviendas, pero la culpa es única y exclusivamente del Ayuntamiento de Madrid, que ha operado con negligencia en la tramitación de expedientes de planeamiento urbanístico”, concluye.
De vuelta en la casilla de salida
Más de una década después del inicio del proyecto, y días después del último mazazo judicial, el Consistorio ha confirmado que no cejarán en el empeño y buscarán la manera de llevar a cabo el proyecto.
“La sentencia pone en cuestión que no se habían analizado todas las alternativas posibles. Y, por tanto, vamos a subsanar eso que dice la sentencia, a trabajar en esa nueva ordenación con los vecinos, para que las 443 familias que apostaron por esa vivienda puedan ver hecha realidad lo antes posible”, declaró la semana pasada el delegado de Urbanismo, Borja Carabante. Como mínimo, tendrán que duplicar el porcentaje de vivienda protegida. Del 10 por ciento contemplado en el proyecto inicial, habrá que llegar al 20 por ciento, tal y como exige la normativa ahora.
Por su parte, Antonio Giraldo cuenta a Madridiario que en la comisión de Urbanismo de este lunes exigirá al Ayuntamiento que el futuro planeamiento deberá incluir la restitución de las cocheras de Antonio Palacios. “Ya se ha hecho con el templete de Gran Vía, así que tampoco es tan extraño… A partir de ahí, tendrán que hacer una ordenación en la que quepan tanto las cocheras como las viviendas comprometidas con los cooperativistas”, explica el concejal socialista.
En nombre de ‘Madrid Ciudadanía y Patrimonio’, Álvaro Bonet también exige la restitución de las cocheras, pero añade que el contrato debe ser rescindido. “Creemos que lo que debería hacerse es rescindir el contrato porque es un contrato incumplido, firmado en 2014. Se ha incumplido por ambas partes, con lo cual vemos necesario, desde un punto de vista de de salubridad administrativa y democrática, que ese contrato sea rescindido para no depender otra vez el futuro de los intereses de quienes han adquirido engañados por el Ayuntamiento y por Metro una una parcela cuyo planeamiento no era desarrollable”.
“La solución –resume Bonet– es recuperar el suelo de Metro y plantear una operación reposada en la que incluso se pueda estimar la recuperación del espacio, porque aunque se haya perdido la originalidad material del edificio, seguiría estando en el mismo sitio donde nació Metro”.
“Con cocheras soterradas pero sin museo”
En cuanto a los cooperativistas, piden sobre todo agilidad. “Depende mucho de lo que hagan la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento. En su voluntad está que el proyecto salga pronto. Si ellos se esmeran, lo hacen rápido, lo ponen como prioritario en su agenda, iremos acortando tiempos”, concluye Desirée del Río.
La portavoz de la cooperativa, que ya se ha reunido con el Ayuntamiento varias veces en las últimas semanas, adelanta que el proyecto en el que se trabaja es, a grandes rasgos, “el mismo”. Es decir, “con cocheras soterradas pero sin museo”.