Será imposible atender todas las solicitudes, unas 300, y los trabajadores de la Biblioteca Musical Víctor Espinós son conscientes de ello. Aun así, pondrán a disposición de más de 500 estudiantes una gran cantidad de instrumentos: desde oboes y violines, hasta clarinetes o flautas, pasando por violonchelos. Para poder acceder a este préstamo gratuito, basta con estar empadronado en la capital y cursar estudios musicales. La delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz, ha visitado esta mañana las instalaciones de la biblioteca musical, y se ha mostrado feliz de que “las instituciones respondan” a esta demanda, y espera que el hecho de “no poder comprar un instrumento” no sea un “obstáculo para aprender música”.
“Tenemos que comprender que para muchas familias comprar un instrumento es prácticamente imposible”, ha declarado la delegada, que espera que alguno de esos instrumentos “ayude a formar a un gran músico”, aunque “todos ellos formarán aficionados a la música, que es lo suficientemente importante”. “El préstamos es por un año, renovable otros cinco, es decir, la persona puede tener un instrumento seis años”, ha explicado De la Cruz, quien afirma que “todo instrumento que se presta es un instrumento preparado para estudiar o para actuar”.
Esta biblioteca, fundada por Víctor Espinós en 1919, persigue la difusión de la música y está ubicada en el Centro de Cultura Contemporánea de Condeduque. Cien años después, sus documentos ocupan hoy 18 kilómetros lineales de estanterías y reúnen documentos “procedentes del propio Ayuntamiento de Madrid, de los antiguos pueblos que fueron anexionados en el siglo XX y colecciones y archivos privados”, además de donaciones de la Casa Real. Fue Víctor Espinós el pionero en España en poner instrumentos de préstamos en los años 30, y ahora que forma parte de la Red del Ayuntamiento de Madrid, siguen con su legado.
Más de 300 solicitudes y una larga lista de espera

Esta biblioteca está tramitando las más de 300 solicitudes recibidas desde que se abrió el plazo el pasado 9 de septiembre, casi el 90 por ciento para niños. Los instrumentos disponibles en préstamo son el violín, violonchelo, viola, clarinete, flauta, oboe, saxofón, trompa, trompeta y guitarra. Se trata, además, de un préstamo anual, prorrogable por un máximo de seis años, y que cuenta además con la posibilidad de reservar cabinas de ensayo para tocar instrumentos más pesados como el piano, el contrabajo o la batería, o instrumentos propios.
La jefa de actividades y formación de la biblioteca municipal, Raquel Corrionero, ha explicado que este servicio recibe “muchísima demanda” y que “no pueden atender a todas las solicitudes”. “El préstamo está teniendo mucho éxito y los ciudadanos, en general, están encantados”, ha destacado. También afirma que el curso pasado, la lista de espera llegó a las 200 personas.
Corrionero ha asegurado que todos los instrumentos que prestan se encuentran "en buen estado y renovados". Cuando ya pasan a "mejor vida", por un uso excesivo, la biblioteca se encarga de renovarlos. Actualmente, tienen algunos violines y violonchelos de los años 80.