El traslado del museo histórico y colección de aviones históricos de la Fundación Infante de Orleans (FIO) a Getafe será una realidad el próximo año. Cuatro décadas después, el aeropuerto de Cuatro Vientos dejará de contar con una exposición que consiguió clasificarse en el ránking de los cinco mejores museos de aeronáutica de Europa. Pero esta decisión no aliviará las quejas vecinales, que llevan años solicitando una reforma integral que traslade las actividades de las prácticas de vuelo a otros lugares de la Comunidad de Madrid donde no molesten a ningún vecino. "Nunca hemos pedido el traslado del museo, porque no deja de ser un patrimonio histórico interesante que merece la pena ser conocido, visitado y contemplado. Se llevan lo que menos molesta".
Pedro Casas, integrante de la Asociación Vecinal de Carabanchel Alto, cuenta en una entrevista a Madridiario que los vecinos viven un verdadero infierno desde hace décadas: "El problema es que el aeropuerto de Cuatro Vientos que había en los años 60 y 70 no se parece en nada a lo que hay ahora mismo". "De un tiempo a esta parte, lo que ha proliferado son las academias de vuelo que operan aquí desde hace algunos años, que lo han convertido en uno de los puertos con mayores operaciones dentro del Estado", explica Casas, que afirma que los números se acercan bastante a los de Barajas, Mallorca o Barcelona, aunque "no estamos hablando del mismo tipo de aviones comerciales, como los que operan allí".
Un foco contaminante que preocupa a los vecinos
"Estamos hablando de una operativa muy superior a la que había en un aeropuerto histórico, y eso está dando muchos problemas de contaminación acústica y atmosférica", explica Casas, que añade que estos aviones "también consumen queroseno o productos derivados del petróleo": "Cada vez proliferan más lo que son los aerojets, que van con motores de reactores, no como las avionetas, que funcionan con motores de pistón". Asimismo, el vecino afirma que "algunos han creado algún taller de mantenimiento de este tipo de naves", por lo que no asisten a Cuatro Vientos a dejar pasajeros, sino que "aterrizan para realizar operaciones de mantenimiento y pasar la ITV".

Las prácticas de vuelo: el verdadero enemigo vecinal
Los vecinos afirman que estas prácticas de vuelo se realizan "de sol a sol": "Tenemos ruido a todas horas. Desde que amanece hasta que anochece, hay momentos determinados que no pasa ni un minuto cuando ya está despegando otra nave". Y lo cierto es que, según los datos ofrecidos por Aena, los pasajeros totales han bajado un 24,9 por ciento este último año, mientras que las operaciones totales (hasta octubre de 2024) han subido un 7,6 por ciento, con 2.208.764 vuelos. "No llegan a las estadísticas de Barajas porque, aparte de tener más pistas, Barajas también opera de noche", detalla, "pero el trasiego diario durante el día se parece mucho". Pero es conveniente matizar que "los aviones de Barajas abren hacia una zona despoblada".
Pedro cuenta que los vecinos que viven en la zona más cercana al aeorpuerto "dicen que no pueden escuchar la televisión cuando pasan estas aeronaves". "Se nota una vibración en la propia vivienda, entonces esto es algo un poco insostenible", lamenta. Todo esto les ha llevado a establecer rondas de conversaciones y reuniones con los responsables de Aena, y confiesa que "algo mejoró con la parte de la base aérea", sobre todo en verano: "Hicieron algunos cambios para limitar los efectos negativos a la población y se notó una mejoría que limitaron un poco este tipo de molestias, pero en la parte civil no ha habido avances".
Además, hay que tener en cuenta la peligrosidad que supone para los vecinos tener una escuela de vuelo: "En el caso de una avioneta, el destrozo comparado con un avión comercial es menor, pero el peligro es mucho mayor". Los vecinos sienten miedo porque "cada vez hay más operaciones de despegue por encima de las viviendas", además de los accidentes y las muertes que ya se han producido.
Plan Director: la nube negra que persigue a los residentes
Fue el 5 de septiembre de 2001 cuando se aprobó el Plan Director del Aeropuerto de Madrid-Cuatro Vientos, con el objetivo de "desarrollar el aeropuerto hasta alcanzar su máxima expansión previsible". Pero, 23 años después, aún no ha sucedido. No se prevé que se realicen los trabajos de ampliación de Cuatro Vientos, pero la posibilidad asusta a los vecinos. Pedro Casas cuenta que los vecinos rechazaron el plan desde el principio, y que temen "que en cualquier momento la Administración se lo pudiera plantear". "Ya estamos mal, lo que no admitimos es estar peor", reivindica, al mismo tiempo que se muestra en contra no sólo de la ampliación del aeropuerto, sino también de la "capacidad de vuelo y estacionamiento, porque curiosamente, tener aparcada una avioneta en Cuatro Vientos es más barato que tener aparcado un coche en Madrid". "Nos parece una cosa increíble", replica.

Otra de las medidas que proponen las asociaciones vecinales de los barrios colindantes al aeropuerto es la reducción sustancial de las academias de vuelo, y que se trasladen "a otras localidades que no sufran estos perjuicios, como sufrimos nosotros ahora mismo". "Estamos hablando de una actividad privada. Admitiríamos que se mantuvieran los helicópteros del puesto de Protección Civil o de Tráfico porque están cerca, pueden salir de allí y que las actuaciones sean rápidas", declara, y confirma que los vecinos están de acuerdo en que "la gente aprenda a pilotar, pero se trata de un sector de población que no está deteriorado desde el punto de vista económico y social, es decir, que suele tener recursos": "No estamos hablando de una necesidad social, estamos hablando de un sector privado que deberían buscarse un poco la vida y no perjudicar a los vecinos".
Por otra parte, también proponen la suspensión del taller aéreo, y que se produzca "el traslado de las prácticas de vuelo nocturno de la Base Aérea a Getafe", que por razones que desconocen, "no se llegó a realizar". Al mismo tiempo, solicitan que se realice una medición de la contaminación acústica y medioambiental, y lamentan que, a pesar de haber entablado conversaciones con Aena y la Base Aérea, no se les haya comunicado la decisión del traslado del museo de aviones históricos.
Desde Madridiario hemos intentado ponernos en contacto con el Ministerio de Transportes (sin éxito hasta este momento) y con AENA, quienes nos redirigieron a la Fundación Infante de Orleáns, a quienes no compete la práctica de actividades aéreas de aprendizaje.