El artista
Ángel Marcos (Medina del Campo, 1955) presenta en el
Pabellón Villanueva del Real Jardín Botánico (RJB)
del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) su propuesta
‘Arquitecturas para sobrevivir’. En el trabajo de este fotógrafo hay una profunda sensibilidad por las temáticas sociales, económicas e históricas; poder, vulnerabilidad, exclusión o emigración y cómo éstas influyen en el medio rural y urbano.
El poder, la vulnerabilidad, la exclusión o la emigración son algunos de los conceptos presentes en su obra, que también influyen en las vidas del medio rural y urbano. El concepto del ‘no lugar’ es recurrente en la obra de Marcos.
A través del cañón de su cámara despersonaliza los lugares, despatriando a sus habitantes que se encuentran ahora en un vacío geográfico, como un punto en el espacio. Los habitantes de sus fotografías son un elemento paisajístico más que permiten dimensionar el espacio dando calidez al lugar.
En sus fotografías elimina todo ornamento para aludir a la memoria, siendo el paisaje el contenedor de una fuerte carga simbólica. Busca trascender la mera observación, rechazando un carácter documental reducido únicamente a una cuestión estética. Sus proyectos tienen que ver con las emociones. Por lo general, buscan y encuentran en lo banal la complejidad.