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Las flores nunca pueden faltar en un funeral

Por MDO
viernes 11 de marzo de 2022, 10:54h

Perder a una persona querida es una situación muy difícil, sin embargo, siempre se busca que el momento de dar el último adiós pueda ser una ocasión sublime en la que se pueda recordar con amor a ese ser que partió a otro plano. Las flores de tanatorio son un muy buen regalo para despedirse, especialmente las coronas de flores, un detalle muy simbólico con el cual homenajear a la persona que ya no está.

Las flores nunca pueden faltar en un funeral

El duelo es una de las situaciones más trágicas y devastadoras en las que una persona se puede encontrar. Tener la certeza de que la persona fallecida ya no está, resulta difícil de procesar, sobre todo cuando se termina de entender que ya no se podrá compartir más con ese ser querido y que habrá que extrañarlo toda la vida.

Los eventos, como el funeral y el entierro, son propicios para conmemorar el recuerdo y el legado de la persona, por lo que siempre se busca que sean momentos emotivos. Lo ideal es despedir a la persona de la manera que siempre hubiese querido, resaltando sus logros y virtudes.

Exaltar durante su último adiós a ese ser querido que parte a otro plano con flores tanatorio siempre es adecuado. Este detalle posee una gran carga simbólica, y además, sirve para aportar algo de belleza a esa conmemoración final que hacen los familiares y amigos.

Hay de todos colores, muchos prefieren decorar con flores de color apagado y unicolor, para denotar tranquilidad y seriedad; mientras que otros se decantan con flores brillantes y alegres, que representen esa felicidad que repartía la persona que falleció a los demás. Todo queda en manos de los organizadores del funeral, quienes también deben respetar los deseos que en vida profesó la persona fallecida.

Siempre es significativo dar algo que la persona pueda llevar consigo a la tumba, para que quede bien claro lo importante que fue para todos a su alrededor. Las flores son un obsequio muy lindo que pueden ayudar a lograr este objetivo, simbolizando lo bello en tiempos de dificultad.

Una costumbre milenaria

El uso de flores y plantas para conmemorar la muerte es una práctica de hace miles de años, cada cultura tenía una forma diferente de hacerlo. Por ejemplo, los egipcios las utilizaban para adornar las tumbas de las personas con bajos recursos, dejando el oro y las joyas para las tumbas de los reyes y faraones.

Por otro lado, los antiguos cristianos las aplicaban para colocarlas en las tumbas de los fallecidos, representando así la presencia de Cristo en el alma de la persona. Aunque los motivos de ahora no tienen relación con los de la antigüedad, lo cierto es que la tradición perdura en el tiempo, y hoy en día, las flores son esenciales en el ámbito de un tanatorio.

Se debe hacer mención especial a las coronas de flores, un tipo de arreglo floral que desde que se empezó a utilizar, se convirtió en el más indicado para este tipo de eventos. La forma que tiene este arreglo tiene un gran simbolismo, ya que su forma circular representa la vida y la muerte, un ciclo que nunca termina y define la existencia.

Simbolismos como el anterior, sirven para darle un significado mayor al proceso de la muerte, haciendo que el duelo tenga un propósito, y sentir al menos un poco de paz. Después de todo, esto ayuda a saber que el ser querido se encuentra en un lugar mejor.

Las coronas de flores, y por supuesto, otros tipos de arreglos florales, son realizados por floristerías especializadas en tanatorios. Son empresas que trabajan con el carácter de urgencia necesario, pues la muerte aparece de repente y el funeral debe ser organizado prácticamente de un día para otro. En este sentido, la floristería no dejará a las personas esperando por su arreglo.

Las floristerías de tanatorio ofrecen diferentes arreglos prefabricados, listos para comprar y con un diseño ya establecido. Sin embargo, también ofrecen el servicio de personalización, de modo que los organizadores del funeral pueden elegir los tipos de flores utilizados, la forma del arreglo y cualquier otro detalle que se precise personalizar.