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El verano, los chiringuitos y los puestos de comida
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El verano, los chiringuitos y los puestos de comida

viernes 16 de agosto de 2019, 14:57h

La llegada del verano anuncia también la vuelta de las vacaciones. Y eso significa unos horarios más flexibles y más anárquicos en nuestra rutina diaria. El tiempo nos invita a salir más a la calle, los días son más largos, siempre hay algún plan y, por tanto, aprovechar para comer fuera de casa siempre es una buena opción a la que, la mayoría de las veces, no podemos decir que no.

En este sentido, en verano se produce también una gran explosión de aperturas de multitud de chiringuitos en la costa. Por tanto, si estamos en la playa, vamos a visitar, indudablemente, estos típicos chiringuitos costeros; del mismo modo que vamos a recurrir más frecuentemente a puestos de comida para llevar, lo cual es bastante socorrido, puesto que nos va a dar más libertad a la hora de planificar nuestras vacaciones y adaptarnos a los esos nuevos horarios.

¿Comer en un chiringuito?

No por comer en un chiringuito vamos a mal comer, hoy día nos ofrecen gran amplitud de opciones en sus cartas. Ahí nos vamos a encontrar desde los típicos platos y gran variedad de tapas de la zona, hasta los socorridos bocatas congelados, fríos o calientes (¿habrá algo mejor que un buen bocadillo?) que, junto con una cerveza bien fría, ¿qué más podemos pedir?

Cosa del pasado

No era raro el verano en el que nos despertábamos con alguna noticia sobre intoxicación en un chiringuito playero. Si no era por la mayonesa de alguna ensaladilla, era por del marisco en la paella, o por cualquier otra causa relacionada con el estado de los ingredientes. La exposición a tan altas temperaturas hace que los alimentos puedan corromperse mucho más fácilmente que en otras circunstancias, y en nuestros veranos, si hay algo inequívoco, es que hace un calor antológico.

La evolución de la hostelería

Por suerte, esto cada vez va quedando más atrás, pasando a ser anécdotas de vacaciones pasadas ya hace tiempo. En la actualidad, no debemos ser reacios a comer en un chiringuito, gracias a los avances y las nuevas técnicas en el trato de la gastronomía, los productos congelados han alcanzado una calidad óptima, y ya es común que los hosteleros acudan a ellos para preparar la oferta de sus cartas. Y es que el producto congelado nos va a aportar, ya no solo la seguridad de que el alimento está en perfecto estado, sino que lo vamos a tener siempre a punto. Si a todo eso le sumamos la rapidez que nos aporta este formato, desde luego encontrarle algún ‘pero’ resulta complicado.

La seguridad del producto congelado

Que el restaurante, o el bar o chiringuito, utilice productos congelados de buena calidad va a resultar una garantía, puesto que el estado de conservación del alimento va a ser óptimo y la calidad no se va a ver mermada por la temperatura ni por ningún otro factor externo. Además, nos va a ofrecer la oportunidad de consumir el producto como recién hecho.