Este jueves 25 de abril se celebró un Pleno del Ayuntamiento en Alcorcón. Desde el grupo municipal de Ganar Alcorcón conseguimos recursos para limpiar la ciudad, mejorar el mantenimiento, plantar más árboles y mantener los que ya tenemos, reformar el teatro Buero Vallejo construyendo una rampa para hacerlo accesible y rehabilitar los Polideportivos.
Estas mejoras reparan algunas de las heridas más sangrantes de la nefasta gestión que el Partido Popular está haciendo del municipio, dónde el error, la ruina y la guerra permanente se han convertido en ley, mientras se acumulan las reclamaciones, quejas y demandas de vecinas, vecinos, sindicatos y sectores sociales sin que el Ayuntamiento las atienda.
Había que actuar. Todo esto lo conseguimos sacando adelante con una enmienda. La alternativa a su aprobación hubiera sido que el dinero habría ido a pagar la deuda del Ayuntamiento, o lo que es lo mismo: a los bancos.
El éxito de estas conquistas se explica por sí solo. Pero hay una motivación ética detrás de la conquista. Se trata de la gran “brecha” que divide en dos el mapa político de nuestros municipios: quienes obran pensando en las vecinas y vecinos, y quienes actúan pensando en sus intereses partidistas y/o personales.
La cuestión no es menor. El otro día charlaba con una de las mentes más prodigiosas de la ciencia política en nuestro país, Juan Carlos Monedero (brillante profesor y gran amigo). Él reflexionaba sobre los intervalos. Entre elecciones y elecciones, ¿qué hacer? El maestro teorizaba que era en estos intervalos cuando demostrábamos dos cosas. En primer lugar, para quién hacíamos política (si para el pueblo o para las élites). En segundo lugar, si éramos o no útiles para la gente. Este “mientras tanto” era determinante para articular la confianza entre los vecinos del municipio y sus representantes políticos.
Su reflexión era muy acertada. La política no es lo que hacemos entre elección y elección (a eso se le llama oportunismo). Política es lo que hacemos entre unas demandas ciudadanas asociadas a una necesidad y las siguientes.
Por ejemplo, veamos los pensionistas. Tenían una necesidad: asegurar el sistema pública de pensiones. Tenían una demanda: una subida respecto al IPC. Algunos actores políticos se alinearon con sus demandas y otros contra ellas. Al final, aunque lo sustancial se resolverá en unas elecciones (conformando un Gobierno que apueste por las pensiones o uno que las excluya como prioridad), lo inmediato estaba determinado en qué hacían los actores sociales y políticos “mientras tanto”.
En lo municipal, el mientras tanto es vital. Quien conozca y se comprometa con las demandas de los vecinos estará obrando de manera correcta desde la perspectiva ética y moral. Quien, además, sea capaz de responder a estas demandas con soluciones concretas, estará operando como actor que genera transformaciones y cambios en el municipio.
Para un partido que está en la oposición esta cuestión es de máxima prioridad. ¿Se puede ser sensible con las demandas vecinales y a la vez operar como actor de transformaciones y cambios? En Ganar Alcorcón lo hemos logrado, pero somos conscientes de que esto sólo se da en muy determinadas ocasiones. La ruptura del binomio clásico bipartidista dónde un partido esperaba el derrumbe de su contrario para recoger el testigo de la gestión ha dado paso a una realidad fragmentada.
Hoy los partidos de oposición podemos interceder en las transformaciones en más ocasiones. De nosotros depende estar a la altura, aprovecharlo, y ayudar a mejorar la vida de las vecinas y los vecinos.
Alcorcón necesita soluciones, y no puede esperar. Las vecinas y vecinos claman por un municipio limpio, por mantener la infraestructura, reparar los polideportivos o hacer accesible el Teatro Buero Vallejo. Responsabilidad es ser sensible a estas demandas. Utilidad es contribuir a resolver estos problemas.
Estamos orgullosos de haber contribuido a mejorar la vida de las vecinas y vecinos. Pero somos conscientes de que para acometer verdaderas transformaciones es necesario tener un Ayuntamiento alineado con las necesidades de Alcorcón.
Tenemos en 2019 una oportunidad única para dejar atrás la gestión ruinosa del Partido Popular. Ponernos a trabajar para canalizar las necesidades de nuestras vecinas y vecinos y convertirlas en una alternativa fiable de gobierno municipal es nuestra máxima prioridad.
Si se quiere, se puede. Desde que vinimos, hemos demostrado que queremos. Esta semana, hemos demostrado que podemos. Alcorcón tiene futuro.