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Gallardón se da cinco años para reducir la polución

Gallardón se da cinco años para reducir la polución

Por MDO/E.P.
lunes 14 de febrero de 2011, 00:00h
Actualizado: 15/02/2011 15:02h
El Ayuntamiento de Madrid ha sacado a concurso este lunes la construcción de cuatro nuevas estaciones de combustibles alternativos -gas natural licuado (GNL), gas natural comprimido (GNC), y bioetanol- en suelo público "por primera vez", una medida con la que da un paso más en su política de incentivación de combustibles menos contaminantes. El acto coincide con el fin del episodio de alta contaminación que ha vivido la capital. El alcalde aseguró que en cinco años se cumplirá la normativa de calidad del aire.
El alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, y la delegada de Medio Ambiente, Ana Botella, han presentado esta ampliación de la red de suministro y han hecho balance también de la actual situación de la capital, que según han señalado está "a la vanguardia" y es "pionera" y "punta de lanza" de este tipo de políticas medioambientales.

Así, las cuatro 'gasineras' -según las ha definido Botella- estarán ubicadas en los distritos de San Blas, Moncloa-Aravaca, Vicálvaro y Villaverde, ubicaciones escogidas atendiendo a criterios de "llegar un mayor número de potenciales usuarios, que se concentran en polígonos industriales; por su proximidad con la red de suministro de gas natural y por mantener el equilibrio territorial".

Con estos cuatro nuevos puntos se "facilitará" asimismo el acceso a estos combustibles alternativos a todos los madrileños, que ya pueden acceder también a los puntos de repostaje de la planta que la Empresa Municipal de Transporte (EMT) tiene en Sanchinarro.

Red madrileña

De esta manera, el Consistorio pretende seguir incrementando los puntos de combustibles alternativos que hay distribuidos por la ciudad. Según datos de la delegada de Medio Ambiente, en 2007 había once puntos -nueve municipales y dos públicos (22 por ciento del total)- de este tipo en Madrid, de los que nueve eran para combustibles alternativos (aunque ninguno tenía GNC) y los otros dos eran de recargas eléctricas.

Así, cuando acabó el año pasado existían ya 18 puntos de combustibles alternativos frente a 81 puntos eléctricos, si bien el objetivo es que cuando acabe este ejercicio la capital tenga 311 instalaciones en total, de ellos 31 ofrecerán a los usuarios combustibles alternativos como GLP y bioetanol, así como GNC en 16 de los casos, mientras que los madrileños también podrán utilizar los 280 puntos de recarga eléctrica de la Red Movele.

Sin embargo, tanto la concejala como el propio Gallardón han coincidido al señalar que "esta batalla exige el esfuerzo y la colaboración" de todos, tanto otras administraciones públicas como del sector privado y de la propia ciudadanía.

Restricción del tráfico
Ampliar la oferta de combustibles alternativos es la "buena dirección" para el Ayuntamiento, frente a otras medidas "prohibicionistas" hacia el paso de coches por el centro de la capital para reducir la contaminación, una decisión que tendría un fuerte impacto en la economía y el empleo de la ciudad, según Gallardón.

"Madrid, con un parque de 1,8 millones de vehículos y una red de 4.500 kilómetros, registra un número de viajes/día en vehículo privado superior a los 2,5 millones, de los que el 30 por ciento son de ciudadanos madrileños y el 70 por ciento restante, de vecinos de otros municipios y comunidades autónomas", ha recordado el alcalde. Esto hace que, a su juicio, no se deba "vetar o penalizar de un día para otro a esos vehículos que vienen de fuera y que contribuyen de forma mayoritaria a la contaminación -pero también al empleo, al PIB y a la riqueza por la que se consiguen recursos para el reequilibrio territorial y económico-, porque en épocas de crisis no pueden adoptarse medidas que recorten trabajos, sino medidas proactivas".

Además, ha insistido una vez más en que los "exigentes criterios" medioambientales impuestos por la Unión Europea a las ciudades ya preveían las dificultades a las que habrían de enfrentarse los gobiernos y, por eso, se estableció un periodo extra de cinco años para poder cumplir los niveles marcados. Tras incumplir los niveles de NOx permitidos, Madrid ha pedido una moratoria, aunque no es fácil conseguirla. El alcalde se ha mostrado convencido de que en estos cinco años de margen que podría obtener Madrid se cumplirán los niveles marcados de este gas contaminante.

Con respecto a la última semana, cuando el tiempo anticiclónico estable y las emisiones procedentes del tráfico en su mayor parte han provocado la aparición de una gran 'boina' de contaminación sobre la ciudad, el alcalde ha señalado que "hace diez años los niveles tan elevados habrían llevado, si no al nivel de alerta, desde luego sí al de aviso, que no se alcanzó sin embargo en ningún momento" durante los últimos días.
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