"En Tokio, un día, me topé con unas lolitas, pero no eran unas lolitas cualesquiera, sino de esas que se visten como zorritas, con los labios pintados, carmín, rimel, tacones, minifalda... Tendrían unos trece años. Subí con ellas y las muy putas se pusieron a turnarse. Mientras una se iba al váter, la otra se me trajinaba". Son las palabras recogidas en el libro de cartas entre
Fernando Sánchez Dragó y
Alberto Boadella, 'Dios los cría...y ellos hablan de sexo, drogas, España y corrupción', que han originado la polémica y que se conocieron el sábado a raíz de un artículo publicado en el diario
Noticias de Navarra.

Mientras
Telemadrid, cadena donde trabaja actualmente el literato, sigue sin pronunciarse al respecto, Arturo Canalda afirma se trata de "una barbaridad que nunca entenderemos desde las instituciones que defendemos los derechos de la infancia".
Dragó ha vivido en Japón durante nueve años y es un gran conocedor y apasionado del país. En
Vanitatis.com justificó la historia asegurando que se trata de una anécdota de 1967 que está "literaturizada": "Fue un coqueteo sin importancia. Los jóvenes japoneses eran así. Estaban ellas, con sus amigos, a la salida del metro. Fuimos todos juntos a tomarnos un café al lado de la estación. Nadie se trajinó a nadie. Lo de los trece años era una forma de hablar. Las japonesas tienen un aspecto muy aniñado".
El PSOE, el Comité de Empresa y las secciones sindicales de CCOO, UGT y CGT reclamaron este martes por su parte la
"destitución inmediata" de Dragó como presentador del espacio
Las Noches Blancas de Telemadrid. Canalda asegura que "esa es una decisión que tendrá que valorar la cadena porque desde el punto de vista penal ahora no tiene mayor trascendencia", aunque matiza que no entiende cómo "una persona del prestigio de Dragó ha podido caer tan bajo".