Regresar a la fuerza laboral después de años de ausencia para criar a una familia puede parecer desalentador, pero también es una oportunidad emocionante para utilizar tus habilidades, crecer profesionalmente y perseguir nuevas metas. Tanto si han pasado cinco años como quince, el lugar de trabajo actual ha cambiado y tendrá que adaptarse. Afortunadamente, muchas de las habilidades que has desarrollado como padre o madre se trasladan perfectamente al mundo profesional y, con unas cuantas actualizaciones de habilidades específicas, puedes sentirte seguro al volver al mundo laboral. Estas son algunas de las habilidades clave que le ayudarán a que su transición sea más suave y le prepararán para el éxito.
- Conocimientos tecnológicos y digitales
En el entorno laboral actual, es esencial tener un sólido dominio de la tecnología. Si te reincorporas al mercado laboral después de una pausa, puede que te des cuenta de que la tecnología ha evolucionado considerablemente. Ya se trate de herramientas de comunicación como Zoom y Slack, o de aplicaciones de productividad, los empleadores esperan un cierto nivel de alfabetización digital.
También necesitas saber manejarte con la computadora portatil como si fuera la palma de tu mano, porque ahora trabajas junto a una generación de profesionales que son nativos digitales, lo que significa que se criaron con dispositivos y ordenadores en las manos desde pequeños. Saber utilizar un ordenador con una destreza excepcional ya no es una «buena habilidad», sino una necesidad.
- Adaptabilidad y voluntad de aprender
Los lugares de trabajo cambian rápidamente y la capacidad de adaptación es más importante que nunca. Después de años fuera, tendrás que ponerte al día rápidamente sobre nuevos protocolos, normas del sector y prácticas de trabajo. La adaptabilidad demuestra a los empresarios que estás abierto a nuevas ideas y dispuesto a aprender.
Afronta tu vuelta al trabajo con una mentalidad de crecimiento. Prepárate para adquirir nuevas habilidades y pregunta si algo no te queda claro. No tienes por qué saberlo todo de inmediato: tu capacidad de aprender sobre la marcha te resultará muy valiosa. Aprovecha las sesiones de formación, los recursos en línea o incluso la posibilidad de seguir a un compañero de trabajo, ya que cada una de ellas es una oportunidad para ampliar tus conocimientos y tu confianza.
- Gestión del tiempo
Como padre o madre que se queda en casa, durante muchos años has tenido que hacer malabarismos con múltiples responsabilidades diarias, desde programar las citas con el médico y ayudar con los deberes hasta gestionar el hogar. Estas habilidades de gestión del tiempo son directamente transferibles al lugar de trabajo.
Organiza tus tareas diarias y no tengas miedo de saber cuándo delegar responsabilidades o pedir ayuda. Practicar con aplicaciones de gestión del tiempo como Trello o Google Calendar -lo que nos remite a lo de ser un experto en tecnología- también puede ser útil para gestionar tanto tu horario laboral como el personal. Destacar estas habilidades durante las entrevistas puede asegurar a los empleadores que eres capaz de manejar una carga de trabajo de manera eficiente, incluso si has estado fuera de la fuerza de trabajo.
- Habilidades de comunicación
Es probable que los años que has pasado fuera del mercado laboral hayan agudizado tus habilidades comunicativas, aunque no te des cuenta. Negociar con niños pequeños, gestionar los horarios familiares o coordinar eventos le han ayudado a desarrollar su capacidad para comunicarse eficazmente. Esta habilidad es valiosa en cualquier entorno laboral.
Una buena comunicación va más allá de hablar con claridad. También implica la escucha activa y la empatía. En la mayoría de los lugares de trabajo se valora a los empleados que pueden contribuir a una cultura laboral positiva escuchando a los demás. Si su estilo de comunicación está un poco oxidado, considere la posibilidad de practicar técnicas de escucha activa o incluso hacer simulacros de entrevistas con amigos o familiares para pulir sus habilidades conversacionales.
- Capacidad para resolver problemas
La resolución de problemas es una habilidad que todo padre domina por necesidad. (Todos los días, como padre, te enfrentas a retos nuevos e inesperados y tienes que encontrar soluciones rápidas para que las cosas funcionen bien. Los empresarios valoran a quienes saben resolver problemas y son capaces de analizar una situación, tomar una decisión y actuar.
En el lugar de trabajo, la resolución de problemas suele requerir un enfoque colaborativo. Así que prepárate para buscar soluciones con tus compañeros y discutir abiertamente las distintas opciones. Si necesitas ponerte al día, tienes a tu disposición cursos y recursos en línea gratuitos.
- Creación de redes y relaciones
La creación de redes es clave para avanzar en la carrera profesional, y si has estado fuera del mercado laboral, es aún más importante. Aprovecha esta oportunidad para establecer o restablecer contactos con antiguos colegas, amigos o conocidos de tu sector. Haz saber a la gente que vuelves al mercado laboral, ya que muchas oportunidades surgen del boca a boca y puede que alguien de tu red esté buscando a alguien con tus habilidades.
- Inteligencia emocional
Los años dedicados a la crianza de los hijos pueden fomentar un nivel bastante alto de inteligencia emocional y paciencia, que son rasgos valiosos en cualquier trabajo. La inteligencia emocional implica comprender las propias emociones y empatizar con los demás (habilidades cruciales para gestionar las relaciones y navegar por la dinámica del lugar de trabajo).
La inteligencia emocional también incluye el conocimiento de uno mismo, por lo que conocer tus propios puntos fuertes y tus áreas de mejora te convertirá en un mejor jugador de equipo y en un empleado que aporta un valor positivo a la cultura laboral.
- Fijación de objetivos
Como padre, estás acostumbrado a fijarte objetivos y a adaptarte cuando las cosas no salen como habías planeado. Reincorporarse a la vida laboral implicará una capacidad de adaptación similar. Fíjese objetivos realistas y alcanzables para su reincorporación, ya sea dominar una habilidad específica, superar el primer mes sin contratiempos o conseguir un ascenso.
Adaptarse a la vida laboral puede suponer un reto, pero centrarse en sus objetivos le mantendrá motivado. También puedes sufrir contratiempos, pero ser resiliente significa aprender de cada experiencia y seguir adelante. Demostrar tu capacidad de adaptación a los posibles empleadores puede asegurarles que estás comprometido y eres capaz de hacer frente a las exigencias del trabajo.
Estás más preparada de lo que crees
Volver al trabajo después de formar una familia es una transición vital importante, pero no subestimes las habilidades que ya has adquirido. Es probable que posea paciencia, comunicación, adaptabilidad y una perspectiva única que le distingue. Reforzando algunas habilidades clave y poniéndote al día de las tendencias actuales en tu campo, puedes volver al mercado laboral con confianza y tener un impacto positivo en tu nuevo puesto. ¡Por el próximo capítulo de tu vida!