23/10/2014@14:25:00
Muchos niños desde que son muy pequeños saben que son bibliófilos.
Soñaban con las aventuras que leían, cada libro era un portal que les
transportaba a sitios lejanos e interesantes. Este amor por la palabra
escrita, transmitida por sus madres, lectoras voraces, les ha acompañado
a través de los años.