www.madridiario.es
Conejos en Carabanchel Alto
Ampliar
Conejos en Carabanchel Alto (Foto: Mateo Meléndrez)

Plaga de conejos en Carabanchel Alto: un problema de salud pública

Por Fernando Rodríguez
domingo 31 de octubre de 2021, 17:00h

Conejos por doquier. Lo que hace años suponía una escena bucólica se ha convertido en los últimos tiempos en un motivo de preocupación para los vecinos de Carabanchel Alto. La presencia de estos animales en distintos parques de la zona, tales como Las Cruces, Salvador Allende o Manolito Gafotas, comenzó siendo una nota de exotismo rural en un entorno netamente urbano. Toda una atracción para residentes y visitantes. Sin embargo, la falta de control y la inacción por parte de las autoridades ha terminado por desembocar en un grave problema de salud pública.

"Nunca se le ha dado la importancia que merece"

“Este tema viene de lejos, lo que pasa es que no se le ha dado la importancia que merece hasta ahora. La realidad es que el ecosistema se encuentra absolutamente descontrolado y los vecinos ya no sabemos qué hacer. Los conejos no tienen ningún tipo de contrapeso en este hábitat, se reproducen y cada vez son más. Solo en los alrededores de la M-40, se calcula que hay hasta un millón de ejemplares”, explica a Madridiario el vocal de la Asociación de Vecinos de Carabanchel Alto, Mateo Meléndrez.

En los últimos años, los conejos han decidido abandonar las zonas verdes donde se habían instalado de inicio y “recuperar” lo que un día fue suyo. De esta forma, no resulta extraño verlos campar a sus anchas por las calles a plena luz del día, con las consiguientes molestias para los habitantes del barrio. Hasta tal punto llega la plaga que los conejos incluso han comenzado a ocupar urbanizaciones e instalaciones públicas.

Escolares, los más afectados

Especialmente afectados por esta “invasión” han resultado tres centros educativos ubicados en Carabanchel Alto: el CEIP Pinar de San José, el Colegio Ártica y el CEIP Maestro Padilla. “Desde hace un par de años, los conejos también entran en los colegios. Por supuesto, arrasan con los huertos escolares. Y eso no es lo peor. Desde el curso pasado, los alumnos más pequeños, de entre tres y cinco años, no pueden disfrutar de su tiempo de recreo en el arenero porque esta llenó de orines y excrementos”, cuenta a este digital Manuel Rodrigo, presidente de la AMPA/AFA del CEIP Pinar de San José.

La única alternativa para el disfrute de los pequeños reside en una pequeña parcela con suelo de caucho y dotada de zonas de juego que los padres denominan “corralitos”. Por turnos, los diferentes grupos pueden así descansar y salir del aula en su tiempo libre. El problema, advierte Rodrigo, es que “cada clase solo puede ir a los columpios una vez cada 11 días, pues las instalaciones son limitadas y el volumen de alumnos, muy superior”.

Riesgos para la salud y daños materiales

La presencia de conejos fuera de control en entornos urbanos puede traer consigo serios riesgos para la salud, ya que estos desagradables convivientes actúan como reservorios de leishmanias, los parásitos causantes de la leishmaniasis.

La leishmaniasis es una enfermedad infecciosa que se transmite desde los animales a los humanos mediante la picadura de la hembra de unos mosquitos llamados flebotomus. Esta puede afectar únicamente a la piel, lo que se conoce como leishmaniasis cutánea, o diseminarse por todo el organismo a través de la sangre. Esta segunda variante, conocida como ‘visceral’, puede producir fiebre alta y resulta especialmente grave en pacientes inmunodeprimidos.

Ya en 2009, hace más de una década, tuvo lugar una plaga similar en Parquesur, en el municipio de Fuenlabrada. Por aquel entonces, fruto del desconocimiento con respecto al posible contagio entre personas y animales, los conejos fueron responsables del mayor brote de leishmaniasis en humanos de toda Europa. El brote, que continúa activo en la actualidad, afectó a más del 20 por ciento de los vecinos.

Al margen de la cuestión sanitaria, los vecinos de Carabanchel denuncian molestias para los conductores, que se ven obligados a esquivar a estos animales cuando transitan con su vehículo. Esto, en ocasiones, da lugar a atropellos y los cadáveres permanecen sobre el asfalto varios días hasta que son retirados por los equipos de limpieza. También lamentan los daños materiales que generan allá donde se asientan y, muy especialmente, en huertos, plantaciones y otras zonas verdes.

Respuesta ineficaz

Aunque la Junta de Carabanchel ya llevó a cabo una actuación de captura de conejos en el CEIP Pinar de San José el pasado mes de marzo y está prevista otra el próximo 8 de noviembre, los vecinos lamentan que las instituciones no hayan dado al problema la relevancia que merecía desde un principio y, así, evitar males mayores. “El Ayuntamiento ya ha invertido mucho dinero en esto, pero lo está tirando a la basura. Lo que han hecho hasta ahora no sirve para nada. Sacan una docena de conejos y a la semana siguiente vuelven a entrar. Nunca se lo han tomado en serio”, expone Meléndrez.

"El Ayuntamiento ha invertido mucho dinero, pero lo ha tirado a la basura"

Por otro lado, fuentes del Gobierno municipal afirman que también se han puesto barreras físicas para evitar la entrada de los animales al interior del centro. Concretamente se ha reforzado la valla perimetral del mismo. Sin embargo, Meléndrez asegura que esta medida tampoco ha resultado efectiva porque “los huecos que se han dejado son lo suficientemente grandes como para que los conejos, incluso los de mayor tamaño, continúen penetrando sin mayor dificultad. Durante una visita realizada por el concejal del distrito para evaluar las medidas que se habían tomado hasta la fecha, yo mismo le mostré como un conejo de grandes dimensiones podría colarse fácilmente. Esto no le hizo ninguna gracia y, aunque se comprometió a resolver el asunto en 15 días, aún seguimos esperando”.

Con respecto al CEIP Maestro Padilla, otro de los centros más afectados por la plaga de conejos, la Junta de Distrito se ha puesto ya en contacto con la dirección del centro para acordar una "visita de inspección y diagnóstico que evalúe la situación".

Frente a estas medidas que tachan de “inútiles”, la Asociación de Vecinos de Carabanchel Alto plantea “inversiones con cabeza” y una reforma de la normativa municipal que pongan punto final al problema. “Entendemos que los conejos son una especie protegida y no queremos exterminarlos. En vez de emplear hurones o veneno, creemos que lo mejor sería establecer un cierre perimetral impermeable a los conejos. Además, debe modificarse la normativa municipal para que todo lo nuevo que se construya a partir de ahora se adecue a nuestras necesidades. Lo que está claro es que no pueden emplear como excusa las inversiones hechas hasta el momento si no aportan una solución real y duradera", concluye Meléndrez.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

2 comentarios