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OSASUNA 1-1 REAL MADRID

Vinicius Jr., durante el duelo entre Osasuna y Real Madrid.
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Vinicius Jr., durante el duelo entre Osasuna y Real Madrid. (Foto: Real Madrid)

Otra zancadilla en la carrera por la Liga

Por Hugo García Reina
sábado 15 de febrero de 2025, 22:17h
Actualizado: 19/02/2025 17:54h
Poco más se le puede exigir a un Madrid que jugó contra el CTA, la Federación, la Liga y los once jugadores vestidos de rojo que actuaron de parapeto sobre el verde del Sadar. Por si la inferioridad no fuera suficiente, tuvo que hacerlo con un jugador menos desde el minuto 40 de la primera parte.

Hasta entonces, había habido un par de manos dentro del área del Osasuna (una de ellas involuntaria y otra con el brazo apoyado en el suelo) y, sobre todo, un derribo clarísimo a Vinicius (Moncayola le cruza las piernas) que no vio ni el árbitro de campo ni Trujillo Suárez en ninguna de las 30 pantallas de la sala VOR. Quizás le pillara en el servicio.

No sólo ninguna de estas acciones cayó en su favor, sino que acabó con un jugador expulsado y un penalti pitado en contra. ¿Le ha salido caro el comunicado a Florentino? Lo cierto es que van tres jornadas seguidas siendo perjudicado por decisiones difícilmente justificables.

El Real Madrid mostró, otra vez, una de sus mejores versiones de la temporada. Mbappé consiguió su decimoséptimo gol en Liga con un remate de delantero puro (15’) tras una gran incursión de Valverde por el costado diestro. Fue la recompensa de un primer cuarto de hora arrollador cuyo premio quedó atenuado por un par de fallos de Vini, la primera gran parada de Herrera y la poca vergüenza arbitral.

Después del gol, el Madrid bajó el ritmo pero siguió siendo mejor y sólo las técnicas guerrilleras del Osasuna impidieron que llegaran más goles. Los jugadores rojillos salieron al campo con aquella vieja idea tatuada en la frente: o pasa el jugador o pasa el balón, pero las dos cosas no.

Se conoce que se lo tomaron tan en serio que mezclaron las consignas, con lo que empezaron a derribar blancos que no estaban ni cerca del balón. Vinicius por aquí, Brahim por acá, Mbappé un poco más allá… Se la llevó puesta hasta Fran García, al que Areso estampó contra las vallas de publicidad con un empujón mezquino y a destiempo. En una de estas, Bellingham levantó la voz y vio la roja directa ante la mirada atónita de compañeros y espectadores.

Munuera Montero reflejó en el acta que Jude le había dicho “fuck you”, a pesar de que las imágenes demuestran que las palabras del inglés fueron “I’m talking to you with respect, fuck off” (mientras se gira). Expresión intolerable en la liga por la que Luis Suárez se paseó siete años sin ser sancionado.

El colegiado no se acordó, por cierto, de apuntar los “muérete” que los radicales desearon a Vini y Asencio. En la previa, aún no había terminado el homenaje a Roberto Santamaría y ya se oía el “Vinicius balón de playa” que acompañó a la lluvia de pelotas de plástico que la afición de Osasuna lanzó al campo.

En la segunda parte, el extremo brasileño mareó a sus rivales de mil maneras posibles, y estos recurrieron a todo tipo de tretas para desactivarle. Parecía mentira que ambas partes se ganaran la vida con el mismo oficio. Como si el hecho de trabajar con cuchillos hiciera comparable a un cirujano y un carnicero.

Hubo una jugada que pareció la típica escena de película en la que dos polis echan mano del método más eficaz para hacer confesar al detenido. Vinicius protegía el balón sobre la línea de banda cuando, primero, fue amarrado por el que tenía detrás y, después, golpeado por el que venía de frente.

A estas alturas del partido, hacía mucho que Budimir había puesto el empate desde los once metros (57’). Camavinga se había lanzado a taponar el remate y, con la inercia, acabó pisando al delantero croata cuando el balón estaba ya fuera del campo. Al parecer esta jugada sí pilló a Trujillo atento al televisor y Montero señaló la pena máxima a instancias del VAR.

El Osasuna consiguió acercarse varias veces a la portería de Courtois, pero el Madrid no perdió su veneno ni siquiera con diez jugadores. Durante la segunda parte, los de blanco (ya con Rodrygo en el campo, que cumplió 250 partidos como madridista) crearon por lo menos una decena de ocasiones. Las más claras, un remate alto de Modric en el segundo palo y un disparo de Mbappé (recorrió todo el campo) que sacó Herrera con su manopla de acero.

Es el tercer pinchazo seguido en liga del mejor Madrid de la temporada, que entró en la jornada en el primer puesto y podría haber salido en el tercero de no ser por el tropiezo del Atlético frente al Celta justo después. En cualquier caso, el Barça tendrá el lunes la oportunidad de arrebatar el liderato a los de Ancelotti.

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