Antes de nada, vengo a declarar mi fascinación por la “tierra de María Santísima” y sus hijos.
Andalucía, sus gentes, se dejan querer.
Te asombran de continuo con sus tradiciones, sus ganas de vivir, pero también con ese “duende” con el que afrontan todo lo que se proponen.
Enamorada de las mil caras de su naturaleza, del arte que atesoran, de su papel en la Historia. Soy, además, lo que ellos vienen en llamar “una capillita”. Simple y llanamente, su Semana Santa me cautiva: Sevilla, Málaga, Granada, Córdoba, Cádiz…
En todos estos años de “bajar” me preguntaba qué les hacía dormitar como pueblo, como sociedad, qué necesitarían para tirar del carro de España teniéndolo todo.
Primaban los tópicos. Era como tapar el sol con el dedo. Pero Andalucía y los andaluces son mucho más y mejor.
Tengo la suficiente edad para recordar desde sus inicios las victorias arrolladoras del socialismo en Andalucía. Lo que empezó siendo una secuencia casi natural de presidentes (el Partido Popular rondó la sorpresa en alguna ocasión y su labor no debe olvidarse ahora), terminó degenerando en un régimen trufado de escándalos.
La noticia habitual que acompañaba a Andalucía era la que mostraba a sus vecinos como los campeones del desempleo, de la inoperancia, de la nada. Como se ha podido ver en estos últimos años, no era la realidad de una tierra y de una gente tan grande.
Los andaluces han descubierto por sí mismos las cualidades que les hacen ocupar los primeros puestos, en esta ocasión, en creación de empleo, número de autónomos, pequeñas empresas que tiran para adelante… Hoy, Andalucía se pelea por las primeras posiciones en las estadísticas con comunidades autónomas como Madrid.
Un gigante ha despertado.
¿Qué ha sucedido? Sólo necesitaban creérselo. Que un líder tirara de ellos hacia el futuro. Andalucía ya no es igual a socialismo (otro tópico caduco).
Los andaluces han reconocido al presidente Juan Manuel Moreno no solo por su buena labor al frente de la Junta, sino por un Partido Popular moderado pero con las ideas muy claras: bajada de impuestos, igualdad de oportunidades, emprendimiento y solidaridad.
Una nueva generación de populares sin complejos (a quienes se suma la experiencia de otros), lidera el futuro de Madrid y Andalucía: Isabel Díaz Ayuso y Juan Manuel Moreno Bonilla. Juntos, para trabajar juntos por España con Alberto Núñez Feijóo.
En las elecciones del 19J los andaluces tienen el futuro en sus manos. Y como dice la presidenta Isabel Díaz Ayuso: “Del socialismo se sale” y, además, ya nadie quiere volver.