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Mi artículo 2.000

martes 21 de marzo de 2023, 09:52h
Actualizado: 21/03/2023 10:03h

Este es el artículo 2.000 que me publica madridiario.es desde el año 2007. No sé cuántos reportajes, noticias y entrevistas realicé en Televisión Española, pero calculo que estarían en torno a los 10.000. Ya de mis colaboraciones en Diario de Navarra, Deia, Radio Intercontinental o RNE, ni me acuerdo. No creo ser, sin embargo, una excepción entre los profesionales de la información de mi generación. La mayoría escribíamos o hablábamos de muchas cosas, aunque tuviéramos una especialización. En mi caso, la cultura y, más detalladamente, las artes escénicas. Sobre ellas versan la mayoría de mis colaboraciones en este digital, uno de los que más atención y espacio prestan a estas artes. Fue Pedro Montoliú, compañero Cronista de la Villa y, entonces, director de este periódico quien me ofreció colaborar tras mi prejubilación en TVE. Después, tanto María Cano como Constantino Mediavilla (también Cronista…) me siguen apoyando.

Escribo mi artículo 2.000 en una Tablet y, desde la misma, lo enviaré por correo electrónico a la redacción. Ello me hace recordar que, en cincuenta años de informador, he podido transitar por las tecnologías que se han incorporado a los medios. Cuando empecé en Diario de Navarra y me mandaban a algún pueblo a cubrir sucesos de última hora, debía encontrar un teléfono público, generalmente en los ayuntamientos o cuarteles de la Guardia Civil, para dictar a la secretaria de redacción el texto que aparecería a la mañana siguiente. En los periódicos, la noticia siempre era para el día siguiente. Eso hoy, es impensable.

Cuando empecé en Radio Tudela FM, los magnetofones portátiles (aquellos Sanyo negros…) eran un lujo: los de bobina abierta mandaban y, con un poco de mala suerte, rompían las cintas grabadoras. Hoy, con un minúsculo teléfono móvil, se puede recoger cualquier testimonio sonoro con calidad y, desde el mismo, enviarlo a la emisora.

En Televisión Española comencé el año 1982, en Navarra. Las noticias todavía las rodábamos en celuloide, con el consiguiente proceso de revelado y montaje. Poco después incorporábamos el vídeo con un pesado magnetoscopio que debíamos transportar en un carrito, nuestra pesadilla en exteriores. Hoy, también con un teléfono móvil o una buena cámara fotográfica, se pueden emitir imágenes en directo. No con la misma calidad, pero actualmente, en los informativos, con que se vea al muñeco… Cuando me prejubilaron en TVE ya editaba las noticias en mi propio ordenador, mandándolas al servidor general. Los medios actuales para confeccionar una noticia en este medio ya me son desconocidos.

Hoy muchísimos periódicos -como este- ya no tienen rotativas, ni teletipos con campanitas para avisar de una noticia urgente. Ni linotipistas, ni camionetas esperando los paquetes de periódicos para su distribución.

La información, el periodismo en cualquier medio, ha sido uno de los grandes beneficiados con las nuevas tecnologías, aunque estas han acabado con algunos trabajos casi artesanales, que le eran consustanciales.

Escribiendo este artículo 2.000, me sigue sorprendiendo que, diez minutos después de cualquier convocatoria informativa, mi texto y mis fotos estén yan disponibles -colgadas- para los lectores. Uno de los riesgos del periodismo digital es la posibilidad de comentar, opinar o criticar sobre un texto en los foros. Antes existía la sección cartas al director, pero cada día se insertaban unas pocas de entre la avalancha que llegaba. Y al ser una sección general, los comentarios no estaban directamente relacionados con el cuerpo de la noticia, como ahora.

Me siento enormemente afortunado por haber podido transitar, y trabajar, por las tecnologías de los últimos cincuenta años. Pocas generaciones han tenido, como la nuestra, la oportunidad de incorporar inmediatamente, cualquier novedad y tantas.

Si llego a publicar otros dos mil artículos (cosa poco probable…) no puedo imaginarme cómo se harán, compondrán o publicarán porque, como cantaban don Sebastián y don Hilarión en La verbena de la Paloma (1894) “las ciencias adelantan que es un barbaridad”. Y en eso seguimos.

Antonio Castro

Cronista Oficial de la Villa

Periodista durante 35 años en RTVE, especializado en información local y de cultura. Autor de varios libros sobre historia teatral. Desde el año 2007 es Cronista Oficial de la Villa de Madrid

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