El dramaturgo valenciano Rodolf Sirera escribió en el año 1978 un guion para la Televisión Española en Cataluña titulado El veneno del teatro. El éxito de aquella grabación provocó que el autor transformará el guion en una obra teatral. Han pasado casi 50 años y El veneno del teatro podemos considerarla como una obra del repertorio del teatro español del siglo XX. Después de algunas versiones en catalán, su lenguaje original, se estrenó en Madrid en castellano en noviembre de 1983 con dos actores excepcionales: José María Rodero y Manuel Galiana. El éxito fue total y, desde entonces, esta obra reaparece periódicamente y ahora lo hace en la sala pequeña del teatro Fernán Gómez. Se trata de una producción dirigida por Robert Torres que ya se ha representado en Cataluña y que, por primera vez se hace en español. Para ello han utilizado la versión que firmara Rodríguez Méndez en 1983.
Sirera, autor de más de setenta piezas teatrales, ha afirmado en la presentación que, en alguna etapa anterior, llegó a rechazar El veneno del teatro porque eclipsa al resto de su obra. Pero no puede olvidar que hasta la fecha ha sido traducida a catorce idiomas y representada en países tan lejanos como Japón o China.
“Es una obra de juventud -afirma Sirera- que escribí en unas condiciones muy extrañas. Yo era de planificar las obras, de saber lo que iba a pasar en cada momento de ellas. Pero de esta, solo tenía el punto de partida, ni idea de lo que iba a suceder. Me acababa de leer La paradoja del comediante, de Diderot, y a mí, que venía del teatro independiente en el que todos trabajábamos con alegría, me dio claves para ir desarrollando el drama. Así llegué al final en el que queda la incógnita de si la actriz muere o no”.

Seguramente es uno de los dramas -más bien thriller- sobre el teatro dentro del teatro (el metateatro lo llaman ahora) de la producción española. Tiene dos protagonistas, masculinos originalmente y esta vez, femeninos. Una extravagante marquesa parisina invita a la actriz Gabrielle de Beaumont a representar en su palacio una pieza muy singular sobre la muerte de Sócrates. La aristócrata es la autora y va poniendo a la actriz en situaciones cada vez más extrañas. A medida que avanza la acción, la joven va siendo consciente de que se ha metido en una trampa y que, realmente, es el conejo de Indias de un experimento macabro. ¿Hasta donde se puede llegar representando una ficción?
No es la primera vez que se interpreta por dos actrices. El autor afirma que en este medio siglo ha subido al escenario con todas las combinaciones de género posibles. Esta vez la producción ha sido el empeño personal de una de las protagonistas, Marta Sangú. Como compañera de reparto eligió a Silvia Maya.
Este montaje nos va a permitir conocer en Madrid a un equipo artístico de amplia trayectoria en Cataluña pero, creemos, debutante en la capital. Robert Torres es un profesional formado en el Institut del Teatre de Barcelona, fundador de compañías como Entreacte, Magma Teatre y Arenal Teatre.
El veneno del teatro se representa en el teatro Fernán Gómez, sala Jardiel Poncela, hasta el 3 de mayo.