Con camisetas amarillas que simbolizan “el color de la infancia”, silbatos y cacerolas, los presentes corearon consignas como: “No guardamos, educamos”, “Con 20 criaturas, es una tortura” y “No es vocación, es explotación”, marcando el inicio de una huelga indefinida convocada por la Plataforma Laboral de Escuelas Infantiles y CGT. “Queremos que quede muy claro que esto no es un conflicto con la patronal. Es un conflicto de todo un sector educativo con las instituciones públicas que gestionan el 0-3”, recalcó Rosa Marín, portavoz de la plataforma.
Reivindicaciones: ratios, salarios y atención a la diversidad
Las educadoras proponen reducir las ratios a tres bebés por cada educadora, cinco niños de 1 a 2 años por aula y seis niños de 2 a 3 años por aula, asegurando así una atención más personalizada y de calidad
Asimismo, solicitan mejoras en los pliegos de condiciones de los centros y la regulación de servicios de atención temprana, incluyendo ratios específicas para orientadoras, pedagogos terapéuticos y maestros de audición y lenguaje. “Es ejercer violencia institucional contra la infancia mantener salarios precarios y falta de recursos de atención a la diversidad”, alertó Marín.
Las trabajadoras también exigen que el Ayuntamiento de Madrid se reúna con ellas, criticando que muchas tareas burocráticas se realizan desde casa por un salario mínimo interprofesional. Reclaman frenar la externalización y privatización del sector, responsabilizando al Ministerio, la Comunidad y el Ayuntamiento de la calidad educativa.
Agenda de protestas y apoyo político
Las concentraciones se mantendrán semanalmente: martes frente al Ministerio, miércoles ante la Consejería de Educación y jueves en la plaza de Callao, con el objetivo de visibilizar las condiciones laborales del sector.
El paro cuenta con el respaldo de CC.OO y UGT, aunque este último sindicato solo convocó un día. Entre los asistentes se encontraban Manuela Bergerot (Más Madrid) e Ione Belarra (Podemos). Bergerot pidió un modelo público y gratuito de escuelas infantiles, criticando las ratios actuales en la Comunidad y los bajos salarios del sector. “Estas trabajadoras esenciales, cuando salen en defensa propia, están saliendo en defensa de las mejores condiciones para nuestros niños y nuestras niñas”, afirmó Bergerot.
Respuesta de la Comunidad de Madrid
La Consejería de Educación ha reconocido la labor de las educadoras y ha convocado mesas de diálogo con sindicatos y patronales para mejorar el convenio colectivo y las condiciones laborales. “Somos conscientes de la necesidad de bajar ratios y contar con más personal, pero lamentamos que la burocracia ralentiza el proceso. Queremos un mapa con las mejoras”, trasladó Marín.
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