El Jueves y Viernes Santo son los días cumbre de la Semana Santa y en Madrid se viven con gran intensidad, con profusión de procesiones y con miles de turistas nacionales y extranjeros.
Mientras que hoy, Viernes Santo, se apuran las horas para recorrer los Monumentos Eucarísticos en las distintas iglesias (la tradición católica marca que sean siete), los distritos de la capital yan han registrados altas concentraciones de fieles y curiosos.
El tiempo despejado, aunque la temperatura sea, por el momento, fresca, ha estimulado la asistencia a los desfiles procesionales, así como el horario de verano, que proporciona luz natural hasta las nueve de la noche.
La gran congestión se produce en el distrito centro, por donde desfilan la mayor parte de las cofradías, llegando a cruzarse los recorridos de varias de ellas.
Ya se ha establecido la tradición de que la Puerta del Sol sea de paso obligado para casi todas. Pero la Semana Santa también se deja sentir en distritos más alejados, como el de Barajas, Salamanca o Villaverde.
En este último tiene su sede la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de la Soledad, ubicada en la parroquia de San Andrés Apóstol, en Villaverde Alto.
La tarde del Jueves Santo es su momento. Al estar la iglesia en el centro del barrio, los vecinos acuden en masa a ver la procesión en la que desfilan con tres tronos espectaculares. La Unión Musical de Pozuelo de Alarcón acompaña al desfile.
Los tres pasos llevan al Cristo atado a la columna, Cristo con la cruz a cuestas camino del Calvario y a la Virgen de la Soledad, que desfila en última posición. La imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno es de autor anónimo y su devoción ha estado profundamente arraigada entre los fieles.
En 2019 fue restaurada por el escultor Francisco Javier López del Espino. El mismo artista restauró en 2017 la imagen de la Virgen, igualmente de autoría desconocida. El Cristo atado a la columna es llamado también el Santísimo Cristo de la Flagelación.
La cofradía de Villaverde Alto fue fundada en 1966 y, por tanto, está celebrando su sesenta aniversario. Tiene más de 250 cofrades que en la procesión visten hábito de sarga morada, antifaz morado, zapatos negros, guantes blancos, cíngulo blanco con borlones.
Hoy viernes volverán a salir por el mismo recorrido del distrito con sus dos otras imágenes: el Cristo de la Santísima Misericordia y el Cristo yacente.
Mientras los fieles desfilaban por Villaverde, Jesús del Gran Poder y la Macarena recorrían entre multitudes los alrededores de la Plaza Mayor y la Puerta del Sol.
Si, como anuncian las previsiones, hoy viernes se mantiene la climatología favorable, la procesión de Jesús de Medinaceli promete ser la más importante de la Semana Santa madrileña. Saldrá de su basílica a las siete de la tarde.
Nadie se atreve a aventurar cuando volverá a ella. El año pasado no pudo salir del templo por la tormenta que descargó sobre la capital a la hora prevista para el inicio.