Son menos de 300 profesionales en toda la Atención Primaria del Servicio Madrileño de Salud (Sermas), pero sobre las enfermeras matronas recae gran parte de la prevención, la salud reproductiva y el seguimiento de procesos clave en la vida de las mujeres. Las matronas, especialistas en Obstetricia y Ginecología, se han convertido en un engranaje imprescindible para el funcionamiento de múltiples programas sanitarios; desde el cribado del cáncer de cuello uterino hasta la atención al embarazo, la lactancia o la educación afectivo-sexual.
Sin embargo, la falta de profesionales y las “horrendas” condiciones laborales han situado a este colectivo en una situación límite que amenaza con impactar la calidad que reciben miles de mujeres en la región.
Entre otras cosas, las matronas sostienen programas esenciales puestos en marcha por la Consejería de Sanidad, como el Cervicam o el denominado Tarde Joven. En todos ellos, su papel es central; pues son quienes realizan citologías, seguimiento, educación sanitaria y derivaciones. No obstante, las enfermeras han señalado que este volumen de trabajo no se ha acompañado con un refuerzo de plantillas, generando una sobrecarga traducida en listas de espera de hasta dos meses y dificultades para ofrecer una atención integral.
Más personal, menos salario
Además, desde Satse han denunciado que el modelo retributivo actual penaliza la ampliación de plantillas.Cuando se incorpora una nueva matrona a un centro de salud, la población asignada se redistribuye. Esto supone que parte del complemento salarial vinculado a ese cupo puede traducirse en una reducción de hasta 200 euros mensuales para las matronas ya existentes. Este aumento en el número de matronas no mejora las condiciones de trabajo porque reduce los ingresos de las propias profesionales.
Las cifras de la población asignada a cada matrona confirman la saturación del servicio. Mientras que un médico de familia puede tener en torno a 2.000 tarjetas sanitarias, muchas matronas superan las 10.000 y algunas alcanzan incluso las 20.000. “Las agendas en muchos casos son inasumibles y estamos forzando citas, reduciendo tiempos de atención y, aun así, no llegamos”, ha manifestado María Sanz, matrona de Atención Primaria.
“Tenemos tiempo únicamente para lo urgente, y eso va en contra de la esencia de nuestro trabajo"
En este contexto, las matronas se ven obligadas a decir “no” en situaciones que deberían ser prioritarias, como el seguimiento de enfermedades de transmisión sexual o la atención de infecciones ginecológicas. “Tenemos tiempo únicamente para lo urgente, y eso va en contra de la esencia de nuestro trabajo, que es fundamentalmente preventivo”, ha trasladado Sanz a Madridiario.
Fuga de profesionales
Otra de las problemáticas que ha generado esta coyuntura es el abandono de la atención primaria por parte de las matronas, que buscan alternativas laborales con mejores condiciones. “Prefieren cobrar mejor, tener menos responsabilidad y unas condiciones más cómodas”, ha señalado la profesional, que ha explicado que muchas matronas optan por trasladarse a la atención especializada o incluso por trabajar como enfermeras generalistas. “Si las condiciones son horrendas y no puedes trabajar bien, te vas”, ha resumido.
“No se nos paga la especialidad. Tenemos la misma consideración económica que una enfermera generalista pese a asumir más responsabilidades”
La precariedad contractual es otro de los factores que tiene que ver con esta fuga de profesionales. Según han denunciado desde Satse, los contratos que se ofrecen a las matronas (especialmente a quienes se incorporan por primera vez) son en muchos casos por días sueltos y en distintos centros de salud.
A ello se suma la falta de reconocimiento de la especialidad. A pesar de que las matronas deben completar una formación específica de dos años a través del sistema EIR, esta especialización no implica una mejora salarial dentro del sistema sanitario. “No se nos paga la especialidad ni se nos reconoce como tal, tenemos la misma consideración económica que una enfermera generalista pese a asumir más responsabilidades”, ha denunciado Sanz.
Paralelamente, la demanda asistencial no para de crecer, pese a los pocos recursos. “Ahora las mujeres están más informadas y acuden más a nosotras porque saben que somos el personal competente en muchas áreas, como la menopausia o la salud sexual”, ha relatado la enfermera.
Las secuelas de esta problemática se hacen especialmente visibles en procesos como el embarazo. “Deberían ser vistas antes de la semana 7 u 8, pero eso no está pasando, y eso obliga a las pacientes a pasar por distintos profesionales para llegar al mismo punto”, ha contado Sanz a este periódico. En el ámbito de la lactancia, la falta de atención inmediata puede tener consecuencias directas en la salud de las madres y los recién nacidos. “Una urgencia de lactancia necesita atención en ese momento y, si no podemos ayudar, muchas mujeres acaban abandonando”, ha indicado la portavoz.
“Somos insuficientes para atender a la población y nuestras condiciones son tan malas que cada vez menos profesionales quieren ocupar estos puestos”
Asimismo, la falta de sustituciones provoca el cierre de consultas y la acumulación de las matronas que continúan trabajando. “Si una matrona se va de vacaciones, su ausencia no se cubre completamente, y eso significa que hay consultas que se quedan sin atender”, ha lamentado la matrona. “Se habla de incorporar 17 matronas para una población de siete millones, y eso después de una ola de jubilaciones, lo que en realidad supone cubrir vacantes más que crear nuevas plazas”, ha criticado. “Somos claramente insuficientes para atender a la población y nuestras condiciones son tan malas que cada vez menos profesionales quieren ocupar estos puestos”, ha concluido la enfermera.
Madrid apuesta por las matronas
Frente a estas críticas, Fátima Matute, consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, ha defendido la actuación del ejecutivo regional y ha subrayado el papel central que tienen las matronas dentro del sistema sanitario. “Para la Comunidad de Madrid son un elemento fundamental en nuestro sistema de salud y en la continuidad asistencial entre hospitales y Atención Primaria”, ha asegurado.
Matute también ha destacado las medidas adoptadas en los últimos años para reforzar al colectivo, señalando que desde 2010 se ha incrementado en un centenar el número de matronas en la región y que en el último año se han incorporado 18 nuevas profesionales. “No nos conformamos, vamos a seguir trabajando a su lado”, ha afirmado.