Como suele ocurrir en la política madrileña, las cuestiones de repercusión nacional terminan por aterrizar también en la actualidad regional. Así el polémico caso de Noelia Castillo, la joven catalana de 25 años que en el día de ayer, y tras un arduo periplo judicial, terminó por recibir la eutanasia que llevaba años reclamando.
Mientras las filas progresistas se muestran favorables a la aplicación de la muerte asistida en procesos de este tipo, o lo que es igual, al "derecho" a la eutanasia, las fuerzas conservadoras, por el contrario, hacen especial énfasis en el "fracaso" del sistema de atención a las víctimas -en este caso de ausencia de referentes paternos, violación múltiple en las instalaciones de un centro tutelado y, posteriormente, intento de suicido- que finalmente ha determinado el desenlace de la vida de Noelia Castillo.
"Es muy duro escucharla a ella y ver el testimonio de esa historia. Por mi parte, respetar su decisión, ya que le ampara la ley y le han amparado los jueces. Ella ha decidido acabar así y lo tenía clarísimo. Me alegro que haya podido hacerlo", ha argumentado la líder socialista, Mar Espinar, al ser cuestionada al respecto durante la rueda de prensa posterior a la Junta de Portavoces celebrada este mismo viernes en la Asamblea de Madrid.
Menos entusiasmados con lo ocurrido, el vocal Popular en la Cámara, Carlos Díaz-Pache, ha puesto el foco sobre el "fracaso colectivo como sociedad" que ha supuesto la muerte de Noelia Castillo: "Es un caso que nos ha conmovido a todos y creo que no es un día para estar contentos. He leído algunos testimonios, algunas opiniones de gente que estaba contenta por este caso... Yo creo que esto es un fracaso colectivo, como sociedad en un drama humano de difícil calificación, especialmente para aquellos que somos padres".
"No se le ha dado otra opción que la muerte"
Tal "fracaso", ha expuesto a renglón seguido, bebe de lo que, al menos bajo su prisma, representa la ausencia de alternativas por parte del Estado. "Es un fracaso porque es una mujer a la que no se le ha dado otra opción que la muerte, a la que el Estado le ha fallado desde que era niña y que durante muchas etapas de su vida necesitaba ayuda y no la obtuvo. Es un caso desgraciado que debe hacernos a todos reflexionar. Nadie quiere morir, la gente quiere no sufrir, quiere vivir mejor. Y si no hay esa alternativa, pues puede verse en la posibilidad de querer pedir una buena muerte. Yo creo que todos tenemos la responsabilidad compartida de hacer que esto no sea así", ha añadido.
Las declaraciones más controvertidas, las de Vox que, por voz de su primer espada en la Asamblea, Isabel Pérez Moñino, no ha dudado un ápice en señalar directamente a las instituciones como responsable de "haber acabado con la vida" de Noelia Castillo.
"Mi tristeza como mujer, como madre y como española, al igual que una gran parte de sociedad española que ayer asistió al suicidio de Noelia con muchísima impotencia. Los españoles nos dimos un Estado para protegernos, no para para matarnos. Y el Estado ha acabado con la vida de Noelia Castillo, una joven de 25 años violada por unos indeseables y cuya única solución que se le ha ofrecido por parte de las instituciones es suicidarse. Esta es la solución que le ofrece el gobierno más feminista de la historia", ha aseverado.
"El Estado ha acabado con la vida de Noelia Castillo"
La réplica a tales acusaciones llegaría, minutos más tarde, por parte de Más Madrid. "-Lo que dice Vox- es una barbaridad. Exijo respeto para Noelia Castillo, para que todas las personas en situación de sufrimiento extremo puedan terminar su vida con dignidad si así lo eligen. También para todos los médicos y tribunales que han avalado ese derecho a la eutanasia", ha zanjado Manuela Bergerot.