Patrimonio Nacional abre en la Galería de las Colecciones Reales una nueva exposición temporal con una selección de objetos cuando menos, curiosa.
Con el título de La precisión del tiempo se ha reunido una veintena de los relojes del siglo XIX que atesora nuestro patrimonio. Pertenecen a los reinados de Fernando VII e Isabel II y proceden de los palacios reales de Aranjuez, El Escorial, El Pardo y Madrid.
Tras la Guerra de la Independencia, Fernando VII comprobó que habían desaparecido numerosos relojes de los palacios. Decidió recomponer la colección real con piezas exclusivas realizadas, sobre todo, por relojeros franceses. Llego a tener a cuatro relojeros en palacio para mantener en perfecto funcionamiento todos los relojes.
Su hija, Isabel II, continuó con las adquisiciones cuando ya los avances técnicos empezaban a permitir a otras clases sociales adquirir estos objetos.
Aunque la exposición solo reúne obras de estos dos reinados, la colección de Patrimonio Nacional consta de 740 relojes de todo tipo. Algunos de los que llegan a la galería, permanecían en almacenes; otros estaban expuestos sin llamar demasiado la atención. Verlos reunidos es una oportunidad única. Los veinte seleccionados representan todas las tipologías, desde los de pie a los de pared o de sobremesa.
Auténticos objetos artísticos, realizados la mayor parte en bronce dorado y que combinan las innovaciones técnicas, la excelencia artesanal y un refinado gusto estético. En el ámbito de la muestra se exhiben sendos óleos de Isabel II y de su esposo, Francisco de Asís. Esta muestra leontina en su chaleco, lo que indica que usaba este tipo de reloj.
Todos los relojes funcionan perfectamente y están en hora. Hasta llegar a la vista del público han pasado por un minucioso proceso de revisión, restauración y puesta a punto.
Si la visita coincide con una hora en punto, se puede apreciar el singular concierto de la sonería dando la hora casi al unísono. Por cierto, este fin de semana deberán ser adaptados al horario de verano.
Amelia Aranda, conservadora de las colecciones de Relojería, Platería y Luminarias de Patrimonio Nacional es la comisaria de esta exposición:
“Había que buscar algo diferente, que pudiéramos mostrarlo como nuevo. Por eso, y teniendo en cuenta el espacio donde se iban a exponer, hicimos una búsqueda exhaustiva de aquellas piezas que nos estaban contando algo diferente. Quería reunir los cincuenta años más importantes de la colección relojera del Patrimonio. En ellos la escultura es un elemento fundamental y algunos tienen incorporadas cajas de música, que divertían a los monarcas”.
En la búsqueda de documentación para preparar la muestra descubrieron un álbum conteniendo diseños para relojes, seguramente hecho en Francia, que coincidían con algunos de los pertenecientes a la colección. Se supone que estos diseños se distribuían entre los relojeros en los tiempos que abrieron la fabricación de relojes a clases pudientes, dejando de ser exclusivos de las casas reales y o de la nobleza. Se ha editado un catálogo que ofrece una detallada información de la procedencia y artesanos de cada una de las piezas.
La exposición La precisión del tiempo puede verse en la planta de los Borbones, de la Galería de las Colecciones Reales hasta el 20 de septiembre dentro de la visita general.