Decidir qué centro es el más adecuado para los niños y jóvenes en edad escolar es complicado, como nos comentan desde el prestigioso Colegio Británico Madrid, lo que ha hecho que cada vez aumente el número de familias que creen que este tipo de instituciones son la mejor opción para sus hijos. Sin duda alguna, ofrecen una formación en el plano académico que apuesta por la excelencia y un entorno que fomenta una serie de valores, habilidades y competencias que buscan que los estudiantes cuenten con las mejores herramientas de cara al futuro.
El inglés como factor clave
La lengua inglesa es uno de los elementos más importantes. Aquí es totalmente inmersivo y engancha a los alumnos. No son las típicas dos horas a la semana de conversación forzada; hablamos de un entorno en el que el niño piensa, juega y soluciona problemas en inglés desde que tiene tres años.
El profesorado acostumbra a ser siempre nativo o bilingüe con un acento perfecto, lo que hace que la lengua sea algo natural, no una mera asignatura más.
Contar con una buena fluidez es algo que abre puertas y es un factor diferencial en nuestro país, donde el inglés continúa siendo una debilidad, por lo que supone una gran ventaja competitiva desde bien pequeños.
La filosofía educativa
Aunque el idioma es una de sus grandes ventajas, el sistema británico en lo educativo es de lo más destacado. Lo que hace es equilibrar los conocimientos más duros, como los de ciencias o matemáticas, con habilidades que escasean en otros centros. Los niños aprenden a cuestionar, argumentar o trabajar en equipo desde bien pequeños. No se memoriza simplemente para un examen; existen proyectos, experimentos y debates, lo que ayuda a que ganen confianza en sí mismos, algo que es vital para la época adolescente y adulta.
Un enfoque humano y personal
Otro de los puntos más destacados es la atención al alumno. En los colegios británicos privados se disfrutan de clases más reducidas, por lo que es más fácil que un tutor conozca mejor al alumno. De esta manera se identifican las fortalezas y las debilidades con mayor rapidez.
Por ejemplo, si un niño destaca en historia y las matemáticas se le dan mal, se adapta el plan para ayudarle. Se realizan también informes personalizados y útiles para que los padres y el alumno sepan cómo evoluciona, no simples notas. De esta forma es posible realizarle retos o sugerencias en el caso de que sea necesario.
El colegio debe ser un aliado, no un mero juez del alumno. Esto es de especial importancia en la educación secundaria, puesto que se hace precisa la orientación vocacional del alumno, tanto por test sobre sus intereses como por charlas con exalumnos. Una buena forma de que los chavales sepan cuál es el camino más conveniente.
Formados para el futuro
Depositar la confianza en un colegio británico privado es también sinónimo de preparación para los estudiantes de cara al día de mañana, tanto en lo académico como en lo profesional. Un punto especialmente destacado es el fomento del autoaprendizaje, para que aprendan a gestionar el tiempo de manera adecuada y a tomar decisiones, siendo estas las habilidades que les van a acompañar el resto de su vida.
En muchos de ellos se cuenta con algo tan importante como una orientación completamente personalizada a la hora de elegir estudios superiores, tanto en el territorio español como en otras universidades de carácter internacional, de tal forma que cada estudiante pueda encontrar su trayecto formativo con la necesaria seguridad y confianza.
La importancia de una oferta educativa adecuada
Este tipo de instituciones educativas dispone de programas adaptados a cada edad y están debidamente testados por la experiencia en los centros del Reino Unido, que se distingue por los grandes resultados que tienen históricamente sus alumnos, siempre siendo sensibles a las novedades tecnológicas en el campo educativo que aparecen constantemente.
Otro tema importante son las actividades extracurriculares, donde, al contar con buenas instalaciones deportivas, así como lugares para hacer debates, teatro y demás actividades culturales, se enriquecen formativamente. De esta forma, los estudiantes exploran sus intereses, descubren nuevas pasiones y aprenden a trabajar en equipo.
Como has podido ver, son muchas las ventajas que tiene elegir la educación en un colegio británico privado. Aunque cada familia puede tener diferentes motivos para elegir uno u otro, lo cierto es que supone una gran ventaja competitiva de cara al futuro y también les ayuda a ser mejores personas. Vivir en un ambiente donde aprenden el “idioma llave” en el mundo, como el inglés, ayuda a que se abran muchas puertas. Si a eso le sumamos la dedicación y el compromiso con la excelencia que tienen sus programas formativos, está claro que es una buena decisión.