Hay retos deportivos que nacen del deseo de superarse a uno mismo y otros inspirados en algo mucho más profundo. En este caso, cada kilómetro tiene su origen en una historia personal marcada por la pérdida, pero también por el compromiso.
“Corro para cambiar vidas”. Así se presenta en su cuenta de Instagram eldelosmaratones Daniel Caballero, un corredor y entrenador personal del municipio conquense de Tarancón que se está poniendo a prueba con el objetivo de dar visibilidad y recaudar fondos para impulsar la investigación sobre al cáncer infantil.
Bautizado como ‘Por mí y por los que no pueden’, este proyecto deportivo y solidario consta de diez desafíos extremos programados en distintos puntos de la geografía a los que se enfrentará a lo largo de este año y que recala este fin de semana a Madrid.
Según cuenta su protagonista a Madridiario, la aventura “surge de una amistad que se cuece el mismo año que a mi padre le detectan un cáncer”. Corría el año 2023 y ya entonces reaccionó a ese golpe vital completando en los 12 meses del año siguiente 12 maratones de montaña con los que recaudó más de 30.000 euros para la Asociación Española contra el Cáncer.
El encuentro con Elsa, una niña de Tarancón que padece también la enfermedad, fue la semilla que prendió hasta germinar en este nuevo proyecto. “Desde que la conocí siempre supe que tenía que hacer algo por ella y por intentar apoyar la investigación del cáncer infantil”, afirma este deportista que, tras la muerte de su padre, decidió abandonar Incarlopsa, la empresa de productos cárnicos en cuya cadena de producción llevaba trabajando ocho años, y reinventarse.
“No podía entrenar todo lo que me gustaría y las horas se me iban. Y cuando pasó lo de mi padre hice un cambio en mi vida, me formé y a día de hoy soy entrenador personal y de running”. Ese giro le ha permitido convertir su experiencia en motor de ayuda para otros, utilizando el deporte como altavoz y herramienta solidaria, para lo que en esta ocasión cuenta además con el patrocinio de su antigua empresa.
Un reto abierto: correr, acompañar o donar
Las primeras zancadas del proyecto las dio a primeros de este mes en un maratón por la costa valenciana, entre Denia y Gandía. Madrid acoge el segundo reto del calendario con un formato extremo: dos maratones consecutivas en dos días. El sábado el recorrido será por uno de los pulmones verdes más frecuentados por corredores en la capital, la Casa de Campo. El domingo, el escenario se traslada al Alto del León, en la sierra de Guadarrama. En total, 84 kilómetros en apenas 48 horas.
“Sí, es un poco salvajada, es la primera vez que hago una doble maratón en un fin de semana”, admite el corredor. La clave estará en la estrategia, “el sábado llevando un ritmo más tranquilo y el domingo, con desnivel, intentaremos caminar con bastones y tener mucha cabeza”.
El proyecto está pensado para implicar a la ciudadanía. No hay barreras de entrada, cualquiera puede sumarse corriendo, caminando o colaborando económicamente. Más allá del reto físico, espera que su paso por Madrid sirva para amplificar el mensaje. “Quería que se hiciera un poquito más de ruido, que la gente se pudiera unir a nosotros”, explica. De ahí que haya diseñado un recorrido que invita a acompañarle. “Dando vueltas en Casa de Campo es mucho más fácil que la gente se anime a sumar unos kilómetros conmigo”.
En la primera carrera por la costa contó con apoyo cercano: “Estuvimos como unas 30 o 40 personas, mucha familia y amigos”. Sin embargo, en cuanto a recaudación el inicio fue modesto. Este corredor admite que “está costando que arranquen un poco las donaciones”, por eso cree que el salto a Madrid representa una oportunidad estratégica. “Creemos que este segundo reto va a ser un antes y un después, es un sitio donde la gente corre mucho y que nos puede dar mucha voz”, asegura.

Para quienes no sean de calzarse las zapatillas ni se vean capaces de acompañarle trotando algún kilómetro, Daniel les anima a visitar su cuenta de Instagram para conocer los detalles del proyecto y colaborar si lo desean. “El que quiere donar entra en el enlace y dona lo que sea”, resume. Las aportaciones se realizan a través de redes sociales, códigos QR durante los retos o mediante la compra de productos solidarios, como camisetas y próximamente calcetines.
Algunos de los que le acompañan una parte del camino aportan en función de la distancia recorrida. “Hay gente que entra y como ha corrido 10 kilómetros, dona 10 euros”, pone como ejemplo. Todos los fondos recaudados irán destinados a la investigación del cáncer infantil a través de la asociación Cambiando vidas con Elsa.

Un recorrido de diez desafíos por toda la geografía
El paso por Madrid es solo una etapa dentro de un calendario que combina exigencia extrema y carga simbólica. Tras el arranque en la Comunidad Valenciana y la cita madrileña, el tercer reto apunta al Teide, en una subida desde el nivel del mar de más de 56 kilómetros. Después llegará un recorrido de 84 kilómetros por la Mancha, en homenaje a su tierra. Más adelante, una doble ascensión al Mulhacén elevará la dificultad.
Uno de los desafíos más duros será el Camino de los Faros en Galicia: más de 300 kilómetros en una semana hasta Santiago. “Es uno de los más fuertes”, reconoce.
También habrá una maratón solidaria dando vueltas a la cima de Navarra, “que es el lugar donde está el Centro de Investigación Médica Aplicada, donde la asociación Cambiando vidas con Elsa destinará el dinero recaudado”.
La aventura traspasa nuestras fronteras en dos ocasiones, con una exigente prueba en el desierto del Sáhara y la maratón de Estambul, su primera experiencia en otro continente.
El cierre será el más emotivo y simbólico: un recorrido de ida y vuelta entre Cuenca y Madrid. “Es salir del hospital de Cuenca donde murió mi padre, pasar por Tarancón, llegar al Hospital 12 de Octubre donde recibe tratamiento Ela y volver, que igual son más de 300 kilómetros en una semana”, explica.
Hasta entonces todavía quedan muchos retos por delante. El más próximo, el de este fin de semana, que afronta con incertidumbre, pero también con ilusión. “Vamos un poquito a ciegas”, reconoce. Aun así, confía en la respuesta popular y que, al menos el sábado, "sea un día en el que haya mucha gente”.
El sábado la salida será a las 09:00 horas desde el parking del lago de la Casa de Campo y el domingo a la misma hora comenzará el itinerario desde el aparcamiento del Alto del León, en Guadarrama.
Madrid no es solo una parada más en el calendario: es el lugar donde el reto puede multiplicar su impacto. Donde cada zancada puede convertirse en apoyo y cada kilómetro, en una oportunidad para avanzar en la lucha contra el cáncer infantil.