Los Puntos de Atención Continuada (PACs) han dejado de ser un servicio cercano y una red eficaz extrahospitalaria para los madrileños. Según han denunciado vecinos y profesionales, este modelo de centros sanitarios han reducido sus dispositivos, no han contado con personal médico suficiente y han trabajado en instalaciones deterioradas. La consecuencia ha sido un desplazamiento progresivo de pacientes hacia sus hospitales de referencia, previamente saturados.
En particular, la Plataforma por la Sanidad Pública de la Sierra de Guadarrama ha recogido más de 1.200 firmas en defensa de la recuperación del servicio (tal y como operaba antes de la pandemia). Concha Pérez, integrante del colectivo, ha insistido en que el actual PAC de Los Madroños vuelva a contar con equipos completos de atención para que pueda retomar su capacidad de respuesta ante urgencias.
Según la organización, el centro ha funcionado como un Servicio de Urgencias de Atención Primaria (SUAP) con una actividad constante y resolviendo, en la mayoría de casos, la mayor parte de las incidencias sin necesidad de realizar traslados al hospital. La asociación en defensa de la sanidad pública ha indicado que atendía a unas 1.000 personas al mes, lo que suponía cerca de 12.000 al año, y solo entre un 3 por ciento y un 5 por ciento de los pacientes requerían traslado a un hospital. “El resto se solventaba allí”, ha subrayado Pérez, recordando un modelo que durante años ha descargado presión sobre el sistema hospitalario y ha permitido una atención rápida, cercana y eficaz en un territorio con más dificultades para llegar a un centro hospitalario.
Sin embargo, tras la pandemia, desapareció la figura de los médicos en algunos de estos centros. Para Pérez, esta carencia ha alterado completamente la naturaleza del centro. “Una urgencia donde no hay médica o médico se ve para las curas”, ha manifestado. “En el momento que no hay medicina. No puedes diagnosticar”, ha añadido la portavoz. Esta ausencia ha afectado directamente a la actividad del centro que, según han apostillado desde la Plataforma por la Sanidad Pública de la Sierra de Guadarrama, ha pasado de atender a miles de personas al año a recibir en torno a 150 pacientes al mes.
Un sistema desplazado al hospital
La consecuencia directa de este “deterioro” en los PACs ha sido el traslado de la demanda hacia los hospitales de la zona. En este caso, el Hospital General de Collado Villalba ha asumido la atención de casos que antes se resolvían en el ámbito de la atención primaria urgente. “Estas personas ahora tienen que ir obligatoriamente a las urgencias del hospital, colapsándolas", ha señalado Pérez. “Las urgencias del hospital de Villalba están bastante colapsadas. Tienes bastantes horas de espera”, ha explicado.
A este escenario se ha sumado la dificultad de acceso, sobre todo en zonas con población envejecida y núcleos dispersos. “Hay gente mayor que no conduce, hay gente que toma medicación y no conduce”, ha recordado la miembro de la agrupación. “A la noche Villalba carece, como todos los pueblos, de servicio nocturno de taxi”, ha trasladado Pérez a Madridiario, destacando que, en muchos casos, acudir a urgencias depende de terceros. “Estamos hablando de una urgencia donde el tiempo es vital. Esto ha costado vidas”, ha afirmado Pérez.
“Estamos hablando de una urgencia donde el tiempo es vital. Esto ha costado vidas”
Además de la falta de personal, se ha sumado otra coyuntura: el deterioro progresivo de las instalaciones. El PAC de Los Madroños ha presentado problemas estructurales que han afectado tanto a las condiciones de trabajo como a la seguridad de los pacientes. “Las tuberías están destrozadas, el agua que sale de los grifos es marrón, con lo cual el personal sanitario que hay, tanto celadores como enfermería, tienen que llevarse botellas de agua”, ha relatado Pérez. Asimismo, la portavoz ha recordado la invasión de chinches que se produjo hace unos años. “Le han lavado la cara”, sin embargo, Pérez ha incidido en la insuficiencia de las actuaciones realizadas.
La reivindicación central del colectivo ha sido la recuperación del modelo anterior. “Nunca hubo ninguna incidencia”, ha contado Pérez en relación con el funcionamiento del antiguo SUAP, que ofrecía atención continuada durante noches, fines de semana y festivos. Para alcanzar ese nivel de servicio, la plataforma ha estimado que sería necesario un equipo completo, con al menos cuatro médicos, entre seis y ocho enfermeras y varios celadores que permitan cubrir todos los turnos y garantizar una atención adecuada.
Una predisposición preocupante en la región
El caso del PAC de Guadarrama no ha sido aislado, sino que se ha inscrito en una tendencia más amplia dentro de la Comunidad de Madrid. A esta situación se ha sumado el testimonio de otros barrios afectados por el mismo problema; el PAC de Las Águilas también ha arrastrado carencias desde la pandemia. Cuando el covid lo cerraron porque se tenían que llevar a los médicos a otras zonas”, ha explicado Charo Vara, miembro de la asociación vecinal Las Águilas y, según ella, la reapertura se ha produjo en condiciones precarias. “No tenían los suficientes medicamentos por si iba alguien urgente”, ha comentado.
La falta de personal médico ha vuelto a señalarse como foco del problema. “Nada más que tenemos enfermera y enfermero y celador”, ha apuntado Vara. “Es que eso es un trabajo en equipo. Entonces, si falta alguien del equipo, pues no puede funcionar”, ha afirmado. Esta dinámica ha tenido un impacto directo en la saturación hospitalaria. “Si no te pueden atender en un PAC, te vas al hospital y entonces esto al final acaba saturando también un poco las listas de espera, las colas, urgencias”, ha explicado Vara, que ha señalado el Hospital Clínico como principal destino de los vecinos del barrio.
“Es que eso es un trabajo en equipo. Entonces, si falta alguien del equipo, pues no puede funcionar”
Desde una perspectiva más amplia, José Luis Yuguero, de la coordinadora de barrios y pueblos por la sanidad, ha denunciado que el problema trasciende casos concretos y responde a un deterioro estructural del sistema. “Es un engaño el tema de los PAC, un engaño total, porque lo único que hacen es derivarte a las urgencias de hospitales o llamar a la ambulancia”, ha asegurado.
Para Yuguero, esta casuística es “una falta de respeto hacia los pacientes brutal” y “un maltrato hacia el personal que está en urgencia de los hospitales, porque los saturan por una decisión política”. “Lo más grave que está ocurriendo es el deterioro de la atención primaria, que es la trinchera esencial para todo el tema de la prevención de la enfermedad”. El representante de la coordinadora ha advertido también que “en las esperas está falleciendo gente, es una situación gravísima. “La gente no se da cuenta de que el deterioro es silente, va despacito, despacito, pero va destruyendo absolutamente todo el tejido sanitario que teníamos en Madrid”, ha concluido.
Más Madrid se une a la denuncia
Desde Más Madrid Latina han denunciado que la precariedad en la atención primaria de barrios como Las Águilas y Puerta del Ángel no es accidental, sino fruto de “años de políticas deliberadas de desmantelamiento de la atención primaria en los barrios trabajadores de Madrid”. La formación ha subrayado que cada viernes, cuando cierra el centro de salud, “los barrios se quedan vendidos, sin personal médico ni de enfermería en el servicio de urgencias”, obligando a vecinos y vecinas a desplazarse a hospitales saturados.
Para Carolina Elías, edil del partido, “esto no va de política, va de salud”. En su comunicado, han recordado que se trata de garantizar que una persona mayor pueda recibir atención médica un domingo por la mañana sin tener que cruzar media ciudad, o que un niño tenga acceso al servicio de pediatría de la sanidad pública “como cualquier otro que viva en Salamanca o Chamberí”. Mientras Almeida “mira hacia otro lado”, han insistido, Más Madrid seguirá reclamando “médicos en nuestros barrios y urgencias que funcionen”.
La Consejería de Sanidad ha defendido que la atención urgente en Collado Villalba "está garantizada" gracias a la cercanía de varios recursos sanitarios. Desde la Comunidad de Madrid han destacado la presencia del hospital y de varios PACs con urgencias, asegurando que “está cubierta toda la asistencia sanitaria urgente con sus dispositivos cercanos”, como los de Galapagar, Torrelodones y Moralzarzal. En el caso del barrio de Las Águilas, han señalado la proximidad del Hospital Central de la Defensa para cubrir la demanda. En conjunto, defienden que “la asistencia está coordinada y garantizada” mediante la red existente.