La delegación española aterrizó el lunes en Madrid tras su participación en los Juegos Paralímpicos de Invierno Milan-Cortina (Italia) 2026, en los que ha cosechado cuatro medallas (dos oros, una plata y un bronce), firmadas todas con el mismo nombre: el de Audrey Pascual.
La esquiadora madrileña, que debutaba en estos Juegos, ganó el oro en el supergigante y la combinada, una plata en el descenso, y un bronce en el eslalon. Una cosecha que ha significado la mejor actuación del combinado desde Salt Lake City 2002.
Tanto Audrey Pascual como el resto de la delegación paralímpica han sido recibidos este martes en el Palacio de Cibeles por la vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz; que ha estado acompañada por el presidente del Pleno, Borja Fanjul, y la concejala delegada de Deporte, Sonia Cea.
Inma Sanz ha felicitado a los deportistas y les ha trasladado la “admiración de todos los madrileños y españoles” por el “trabajo y el esfuerzo” que han dedicado al “representar a nuestro país en una cita deportiva de tanta relevancia”. “Quienes amamos el deporte sabemos lo difícil que es no ya ganar una medalla, sino simplemente tener una oportunidad de competir en unos Juegos”, ha declarado.
El valor del trabajo duro y el talento
La vicealcaldesa ha resaltado el “trabajo duro y el talento” como valores de una sociedad que sabe “reconocer el mérito”. “Y digo reconocer en sus dos acepciones –ha especificado Sanz– la de descubrir a quien tiene la capacidad de destacar y también la de otorgarle su justo valor. Reconocer la excelencia no hace menos a nadie, sino todo lo contrario. Proporciona ejemplos y modelos para que otros los puedan seguir. Y no hay mejor ejemplo que el vuestro”.
Los deportistas paralímpicos han “convertido sus discapacidades en un motor de superación personal”, una cuestión que, a juicio de la alcaldesa, demuestra que “para quien se enfrenta a una dificultad y la supera, ya no hay casi nada imposible”.
“Madrid se identifica plenamente con vuestra experiencia”
“Madrid se identifica plenamente con vuestra experiencia”, ha asegurado, al tiempo que ha aprovechado para destacar los deportistas y equipos “de máximo nivel internacional” que “esta ciudad ha dado al mundo”. Sanz, además, ha mencionado el próximo Gran Premio de Fórmula 1 que se celebrará en la capital como un ejemplo de acogida de “los eventos deportivos más relevantes en el ámbito mundial”.
Más allá de los éxitos, la vicealcaldesa ha querido resaltar “algo igual de importante pero quizás más profundo: el deporte base”. “Cada día, miles de niños y aficionados acuden a las instalaciones deportivas municipales a practicar su deporte favorito. Tal vez alguno llegue a ganar una medalla, pero lo realmente importante es que todos ellos entran en contacto con un sistema de valores que vosotros representáis a la perfección”.
En este sentido, ha explicado que el trabajo del Ayuntamiento de Madrid en materia de deporte "consiste en poner a disposición de los madrileños los mejores equipamientos" de la mano de políticas de accesibilidad que "persiguen que Madrid sea una ciudad para todos sus vecinos, con independencia de las capacidades de cada uno".
Porque lo importante, ha concluido Sanz, no es convertirse en Carlos Alcaraz o en Audrey Pascual, “sino en mejorar un poco cada día, en sacar a la luz lo mejor que llevas dentro”.
Audrey Pascual: "Con esfuerzo y paciencia, los sueños se cumplen"

Después de su histórica actuación en Milan-Cortina, Audrey Pascual, explica que es momento de descansar y retomar los estudios, pero sin perder de vista su próximo reto: el Mundial del año que viene. Por el momento, y tras varias semanas fuera, la abanderada asegura que lo primero que hará será comer comida española y pasar tiempo con la familia y los amigos: “Después de tanto tiempo sin pisar mi casa, tengo ganas de aprovechar de mi gente”.
“Son muchas emociones en muy poco tiempo”
Los JJ.PP. de Invierno de 2026 han sido los primeros para esta joven deportista madrileña después de haberse quedado a las puertas de Beijing 2022. Esta primera experiencia, aparte del aspecto competitivo, la describe como “una locura”. “Es algo que siempre ves en la tele, cuando se habla tanto de la Villa Olímpica. Es increíble coincidir con tantos deportistas… Los de Alpino si nos conocíamos, pero no los de curling, snowboard y demás. Vivir todo esto es súper guay”.
La senda de la gloria, sin embargo, no ha sido un camino de rosas. Detrás de las cuatro medallas ha habido también momentos duros. “Hay muy poco descanso y, después de la caída en Gigante, fue difícil resetear para, al día siguiente, volver con las mismas ganas con las que iba al resto de disciplinas”, comenta Pascual. “Son muchas emociones en muy poco tiempo”. Pero al final, “con esfuerzo y paciencia”, los “sueños se cumplen”, concluye la esquiadora.