Este sábado se estrena en el teatro Tomás y Valiente, de Fuenlabrada, el musical Goya, la melodía de una leyenda. Después, el montaje iniciará gira por España, incluyendo actuaciones en Móstoles (26 y 27 de febrero) y San Sebastián de los Reyes (28 de febrero).
Esta es una producción totalmente original con texto de Ignasi Vidal y partitura de Tom Vega, que también asume la dirección musical. Pretende acercar al espectador a un Francisco de Goya humano y contradictorio, atrapado entre la censura, el poder, el amor y la política. El dramaturgo ha querido ahondar en las relaciones del pintor con personajes como la Duquesa de Alba, Godoy, Cea Bermúdez, Bayeu o la reina María Luisa. Ha querido introducir también a Velazquez, el artista a quien Goya se declaró incapaz de pintar como él. Así que, desengañado, formó su estilo personalísimo que introdujo la modernidad en el arte español.
El pintor de Fuendetodos está encarnado por Javier Godino, al que acompañan algunas de las primeras figuras del musical en nuestro país: Silvia Luchetti, Erika Bleda, Paco Morales, Javier Enguix, Germán Torres y Leo Rivera. A casi todos ellos los hemos visto recientemente en escenarios madrileños. Godino en El monte de las Ánimas y Antoine. Silvia Luchetti estuvo en El fantasma de la ópera, Paco Morales en Company y Gypsy, Leo Rivera en School off rock y El cabaret de los hombres perdidos, Erika Bleda en Pretty woman… así que el reparto cuenta con la suficiente solvencia para poner en pie un musical propio. La dirección de escena es de Juan José Afonso, que llevaba varios años alejado del teatro madrileño.
La figura de Franciso de Goya ha atraído regularmente a los creadores contemporáneos de cine, teatro y televisión. Buero Vallejo creó una de sus mejores obras -El sueño de la razón- a partir de la sordera del pintor. Se repone cada cierto tiempo. En 1985 Enric Majó protagonizó una miniserie sobre el personaje para la pequeña pantalla. Carlos Saura filmó Goya en Burdeos, la peripecia en el exilio, donde murió. Gian Carlo Menotti compuso en 1986 su ópera Goya. Y el mundo del musical también se fijó en él para unas de las primeras producciones nacionales: La maja de Goya. En 1957 se estrenó una zarzuela con ese título, compuesta por Pascual Guillén sobre libro de Villaespesa. Pasaron cuarenta años hasta que, con el mismo título, se estrenó un musical en el teatro Apolo. Esa vez el libreto fue de Vicente Escribá y la música de Fernando Arbex. Ninguna de estas dos obras volvió a los escenarios tras las temporadas de estreno. Y no olvidemos que los cineasta tomaron su apellido para los premios anuales de la industria.
No siendo un espectáculo de grandes alardes escenográficos, podrá presentarse en numerosos escenarios de todo el país. En la capital no tiene fecha de entrada. En cualquier caso, es otro ejemplo de cómo la industria teatral española está intentando buscar su propio camino, en competencia con los títulos universales que suelen llegar en forma de franquicia. El nuevo cuenta con la ventaja, y con el reto, de presentar a un protagonista que constantemente está presente en la vida del público.