El primer estudio de prevalencia de la violencia sexual en la ciudad de Madrid revela que el 13,8 % de las mujeres encuestadas reconoce haber sufrido algún tipo de violencia sexual. La investigación, impulsada por el Ayuntamiento de Madrid y presentada este lunes en el Pleno del Observatorio Municipal de Violencia contra las Mujeres, busca dimensionar la magnitud de este problema y orientar políticas públicas más efectivas en prevención, atención y sensibilización.
El estudio se realizó entre noviembre y diciembre de 2024, con 2.601 mujeres de entre 16 y 64 años de todos los distritos de la capital, y combinó encuestas, entrevistas a profesionales de diversos ámbitos (sanitario, social, jurídico y educativo) y dinámicas grupales con víctimas y entidades especializadas. Según los resultados, las agresiones más frecuentes son tocamientos (23 %), comentarios sexuales (21 %), miradas lascivas (16 %) y caricias o besos no deseados (12 % cada uno). Las formas más graves, como el sexo oral o el coito forzado, afectan al 8 % y 7 % de las víctimas, respectivamente.
Uno de los hallazgos más importantes es que no existe un perfil único de víctima. Sin embargo, la mayoría de las afectadas son españolas (78 %) y se concentran entre los 35 y 54 años. También se observa que las mujeres con discapacidad tienen un riesgo mayor, con un 19 % de víctimas frente al 8 % de las encuestadas con discapacidad que no sufrieron agresiones.
El estudio también confirma que la violencia sexual suele producirse en espacios privados: un 60 % de los casos ocurren en domicilios habituales, mientras que un 35 % suceden en lugares públicos como espacios de ocio o trabajo, y un 5 % se produce en entornos virtuales. Además, en el 65 % de los casos el agresor es conocido por la víctima, siendo en muchos casos la expareja, un compañero de trabajo, un amigo o un familiar cercano.
El impacto en las víctimas es profundo: el 63 % reconoce secuelas psicológicas, físicas o sociales, y un 61 % no ha denunciado los hechos, principalmente por miedo al agresor.
A pesar de esto, la percepción general de seguridad en la ciudad es alta, ya que el 84 % de las mujeres que no han sufrido violencia sexual se sienten seguras en Madrid, cifra que baja al 71 % entre las víctimas.
El estudio también pone de relieve la normalización de la violencia sexual entre jóvenes y la necesidad de intensificar la formación y sensibilización de profesionales y ciudadanía. En este sentido, El Ayuntamiento de Madrid recuerda que cuenta con recursos pioneros en España, como el Centro de Crisis 24 horas Pilar Estébanez, abierto en 2019, y el Centro Municipal de Atención Integral Benita Pastrana, abierto en 2023, que ofrecen acompañamiento psicológico, social y jurídico a víctimas recientes y pasadas.
Según el delegado de Políticas Sociales, Familia e Igualdad, José Fernández, este estudio marca un “avance decisivo” para visibilizar la violencia sexual en la ciudad y mejorar la atención a las víctimas”, al tiempo que sienta las bases para futuras investigaciones y políticas públicas más eficaces.