Después de la resaca de una semana triunfal para el patrimonio madrileño (con la
Puerta de Alcalá coronada en Bruselas con un doble premio
European Heritage Award/Europa Nostra Award 2025 y el
frontón Beti Jai reconocido con el Premio Nacional de Restauración y Conservación de Bienes Culturales), Madrid se prepara para devolver el brillo a otro de sus grandes símbolos. La fuente de la diosa Cibeles, epicentro de celebraciones del Real Madrid y uno de los corazones de la capital, será sometida a una restauración integral a partir de junio de 2026. Los trabajos, que se prolongarán durante cinco meses, devolverán el esplendor al monumento sin afectar al tráfico ni costar un solo euro a los madrileños.
Así lo ha anunciado, Marta Rivera de la Cruz, delegada del Área de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid, durante un acto celebrado en el Espacio Fundación Telefónica. Lo hizo en una semana que, en sus propias palabras, “ha sido especialmente feliz para todos los que trabajamos en la conservación del patrimonio”.
Porque, efectivamente, el lunes el Ayuntamiento recogía en Bruselas un doble galardón de los European Heritage Award/Europa Nostra Award 2025, concedido por la restauración de la Puerta de Alcalá. El proyecto madrileño no solo logró uno de los treinta premios europeos otorgados este año, sino que además se hizo con el reconocimiento del público, cerrando un acto que presidió el alcalde José Luis Martínez-Almeida. Apenas 24 horas después, llegaba la noticia de un nuevo reconocimiento: el Premio Nacional de Restauración y Conservación de Bienes Culturales 2025 al proyecto de recuperación del frontón Beti Jai, en Chamberí.
“El lunes recibíamos en Bruselas el Premio Europa Nostra por la restauración de la Puerta de Alcalá, al que se sumó otro premio del público europeo que hizo que además el acto fuera cerrado por el alcalde Martínez Almeida, que recogió el premio en nombre de todos los madrileños. Pero cuando estábamos todavía reponiendo de la alegría, recibimos la noticia de que la rehabilitación y la puesta en marcha del frontón Beti Jai había ganado el Premio Nacional de Restauración y Conservación de Bienes Culturales 2025. Realmente, los premios tenían que estar por el buen camino. Son una alegría, un motivo para que los equipos (implicados en las restauraciones) puedan celebrar su trabajo del día a día y esta lucha por conservar el inmenso y variado patrimonio es una lucha que no tiene fin, pero por la que merece la pena implicarse”, ha manifestado Rivera de la Cruz ante los medios.
La Cibeles se prepara para un nuevo lavado de cara
La restauración de la fuente de la diosa Cibeles comenzará en junio de 2026 y se prolongará durante cinco meses, según ha explicado la delegada. La intervención, valorada en 350.000 euros, solucionará los problemas detectados en los estudios previos: acumulación de suciedad, aparición de algas y líquenes, grietas, oxidación de piezas de hierro y ligeros problemas de estabilidad estructural.
Los trabajos incluirán la limpieza general del conjunto, la eliminación de morteros inadecuados, la consolidación de materiales pétreos, el tratamiento de elementos metálicos afectados por la corrosión y la aplicación de un tratamiento biocida e hidrofugante para prevenir futuros daños. Además, se sellarán fisuras, se revisarán las juntas y se restaurarán las zonas con pérdidas de material. De esta manera, se arreglarán los desperfectos que detectaron durante el estudio realizado durante su vaciado en el mes de febrero.

Rivera de la Cruz confirmó que el proceso no afectará al tráfico en la plaza ni supondrá molestias a los vecinos. “Las obras van a durar unos cinco meses, poco más o menos. Pensando siempre que pueden surgir problemas que no se tengan en cuenta al principio. Esperemos que no, porque realmente los trabajos previos han sido exhaustivos. Los informes indican casi, casi cada pequeña fisura en la que hay que intervenir. Entonces esperamos que nuestra Cibeles esté cubierta entre junio y diciembre, más o menos, y que después la recuperemos por mucho tiempo”, ha asegurado.
La elección del mes de junio no es casual. Según la delegada, “hay que trabajar a la intemperie, se tienen en cuenta muchas cosas: lluvias, temperaturas extremas... El mejor momento para restaurar es ese”.
Y como ya ocurrió con la restauración de la Puerta de Alcalá y la fuente de Neptuno, el Ayuntamiento estudia que el proceso pueda ser visitado por los ciudadanos. “Lo que sí queremos hacer, aunque es muy difícil, estamos estudiando la manera de conseguir que se puedan visitar los trabajos de restauración. Es complicado porque estamos hablando de una fuente que está en una isla. Pero vamos a ver cómo podemos hacerlo para que por lo menos algunos ciudadanos puedan ver de cerca los trabajos, ser testigos de la dificultad, de la exquisitez y de la importancia de esas labores”, ha añadido.
Un modelo de colaboración que no costará a los madrileños
La restauración de la Cibeles seguirá el modelo de colaboración público-privada que ya se empleó con la fuente de Neptuno. Rivera de la Cruz ha adelantado que el Ayuntamiento está “cerrando un acuerdo” con una empresa para financiar los trabajos, sin que ello implique gasto público.
“Estamos cerrando un acuerdo para que esta restauración no salga del bolsillo de los madrileños y sí que implique la importancia que dan las empresas a la colaboración en la defensa del patrimonio. Venimos de unas épocas en las que las grandes multinacionales se implicaban mucho con grandes eventos deportivos, y el pensar que se pueden implicar también en la preservación del cuidado del patrimonio creo que es un paso adelante que hay que fomentar”, ha afirmado la delegada.
La colaboración público-privada, "un paso adelante para fomentar"
El vallado y las estructuras auxiliares no interferirán con el tráfico ni el acceso peatonal, y desde el Ayuntamiento se cuidará especialmente la imagen del conjunto durante los meses de trabajo, conscientes de que miles de personas (madrileños y turistas) pasarán cada día frente a la fuente.
“Queremos cuidar ese trabajo también, porque es un lugar de paso que verán miles y miles de personas”, ha dicho Rivera de la Cruz, entre risas, cuando los periodistas le preguntaron si la Cibeles podría sentir “celos” de Neptuno tras su restauración. “Estamos hablando de dos dioses, cada uno con su personalidad y su carácter. Como no se ven, hay un árbol por el medio, yo creo que no va a haber problema de envidia”, ha bromeado.