Después de estar muchos meses metida en la piel de La Celestina, la actriz Anabel Alonso encara un nuevo reto profesional: el monólogo. Para el más difícil todavía de los actores ha elegido un texto de Simone de Beauvoir, La mujer rota, relato publicado en 1967. Habían pasado casi sesenta años desde la aparición de su Segundo sexo, el ensayo que la catapultó internacionalmente. Curiosamente, la actriz produjo e interpretó, en el comienzo de su carrera, 1987, otro monólogo: La mujer sola, de Darío Fo y Franca Rame.
Para esta puesta en escena se han puesto en manos de Heidi Steinhardt, quien ya la dirigió en El trompo mecánico, hace nueve años.
La acción de La mujer rota transcurre en Nochevieja, que Murielle, la protagonista, pasa sola en su casa. Los ruidos de la calle y los gritos de sus vecinos celebrando le impiden conciliar el sueño. En esa vigilia, los recuerdos se enfrentan a un presente desolador y a un futuro aún menos prometedor. Lo perdido, lo arrebatado, el fracaso y la soledad la han dejado fuera de juego, deambulando en un limbo donde todavía se debate entre la supervivencia y la muerte. Su verdadera tragedia—que también es comedia—ha hecho trizas su autoestima como mujer, como esposa, como madre y como hija.

Anabel Alonso comenzó a ser conocida en Madrid al participar en una producción de Maribel y la extraña familia (1989), empalmando después montajes como El lunático y Los gatos. El mismo año que Almodóvar la contrató para Kika (1993) empezó una fulgurante carrera televisiva gracias a su participación en Los ladrones van a la oficina, que tuvo más de 120 episodios. Allí comenzó a explotarse su faceta cómica, que ya ha desarrollado en muchos de los trabajos posteriores. Si ya era popular por ese papel, cuando comenzó a emitirse otra serie, 7 vidas, formó una pareja delirante con la gran Amparo Baró. Se estuvo emitiendo durante seis años, con 150 capítulos. Se repone con alguna frecuencia. Su dedicación al cine y la televisión ralentizó el trabajo teatral. Así, en lo que llevamos del siglo XXI apenas ha intervenido en una decena de montajes, entre ellos, el extraordinario Enfermo imaginario, que dirigió Flotats para el Clásico.
Heidi Steinhardt comenzó su carrera como actriz, directora y dramaturga en su Argentina natal, finalizando el siglo pasado. Ya en 2013 apareció como actriz en Madrid con el montaje de Lastres. En los años siguientes encadenó varios trabajos escénicos.

La presencia de la obra de Simone de Beauvoir en la escena Española ha sido residual. La mujer rota se representó por primera vez en el País Vasco el año 1988. Hubo otra versión en Badajoz en 1996 y, en 2020, el Teatro Nacional de Cataluña la presentó interpretada por Lluisa Mallol. Así que este va a ser su estreno en un teatro madrileño.
La mujer rota se representa en el Teatro Infanta Isabel hasta el 16 de noviembre.