José Luis Martínez-Almeida rectifica y no concederá la Medalla de Honor a Israel siguiendo el criterio mayoritario de la mayoría de Cronistas de la Villa, que la pasada semana ya se posicionaron en contra de la concesión alegando no se cumplen los requisitos recogidos en el reglamento.
La noticia la ha adelantado el propio Martínez-Almeida cuando ha respondido a la pregunta de la portavoz de Más Madrid Rita Maestre, que le interpelaba para conocer si el regidor tenía pensado “respetar el criterio de los Cronistas”, a lo que el alcalde respondía con un claro “Sí, vamos a asumir el criterio de los Cronistas de la Villa", para justo después especificar que la ciudad "no descarta rendir homenaje al pueblo judío".
La pasada semana 6 de los nueve Cronistas de la Villa manifestaban su rechazo a la Medalla de Honor al pueblo de Israel ya que “no se cumplirían los requisitos” recogidos en el reglamento de Distinciones Honoríficas. Constantino Mediavilla, presidente editor de Madridiario y Cronista de la Villa, es uno de los cinco firmantes del informe trasladado al Consistorio en el que justificaba su decisión en base al artículo 17 del Reglamento de Distinciones Honoríficas en el que se estipula que la concesión de la Medalla se otorgará "con carácter excepcional para distinguir a aquellas personas físicas o jurídicas, nacionales o extranjeras que hayan destacado por sus extraordinarios méritos personales y por haber prestado servicios muy relevantes a la ciudad de Madrid”. Mediavilla argumentaba así su postura: "No soy cronista de la Villa de Madrid para tratar de temas de Estado".

La futura concesión de la máxima distinción de la ciudad “a la comunidad judía en Madrid” ha sido justificada por el primer edil recordando “tiene un colegio con una amplia actividad social, que colabora con Casa Sefarad, que celebra conjuntamente Janucá y la memoria del Holocausto y que está fuertemente imbricada en la sociedad madrileña". La fórmula reglamentaria no permite una segunda réplica por parte del grupo proponente, por lo que la líder de la oposición no ha tenido oportunidad de responder a Almeida en el Pleno cuando este le lanzaba la pregunta de “si se oponen a que la comunidad judía de Madrid está presente en esta ciudad desde el año 1917”.
Consultados por los medios de comunicación presentes en el Palacio de Cibeles, los portavoces de los grupos políticos han ido valorando el cambio de criterio del alcalde y la nueva propuesta de distinción. La líder de la oposición Rita Maestre ha descrito como una “recogida de cable”, el anuncio de Almeida y señala que el alcalde “ha tenido que dar un paso atrás por la presión de Más Madrid, los Cronistas y del pueblo de Madrid”. Maestre ha querido salir al paso de las críticas de Almeida cuando le acusaba de antisemitismo porque “dicen el número de víctimas palestinas pero jamás el de víctimas israelíes”, señalando que desde Más Madrid “mantienen una “relación fluida” con la comunidad judía y ha vuelto a condenar los atentados de Hamás del pasado 7 de noviembre y añade “vamos a hacer un esfuerzo para no quitar el foco de donde tiene que estar”, en referencia a las víctimas palestinas "con la que los señores del PP no mueven una ceja ni parece que se les mueva nada dentro", concluía Maestre.
Por su parte la líder de los socialistas en el Consistorio, Reyes Maroto, ha puesto el acento en una “rectificación que tenía que hacer tras el criterio de los Cronistas” y sobre la nueva iniciativa señala "esperan a conocer el contenido de la condecoración “cuando tengamos la propuesta la valoraremos y daremos nuestra opinión”.
Javier Ortega Smith, portavoz municipal de Vox y autor de la iniciativa que aprobó el Pleno adelantaba que apoyarían conceder la Medalla a la comunidad judía madrileña, pero advierten “veríamos inaceptable que no se concediera el reconocimiento al pueblo de Israel”, sobre el criterio de los Cronistas ha señalado que su opinión es “muy respetable, pero no vinculante”, y añade “mucho menos para torcer el pulso a los acuerdos que se toman en el Pleno”.
Queda por conocer los detalles de la propuesta lanzada por el Alcade de la capital y saber si el futuro reconocimiento será apoyado por los grupos de la oposición o por el contrario volverá a ser motivo de conflicto y choque entre los ediles.