La representante de Suecia, Loreen, ganadora en 2012, ha revalidado esta noche su título gracias a los votos del jurado en la 67° edición de Eurovisión.
Iguala así a Irlanda en número de victorias en el certamen: nada más y nada menos que siete y se convierte en la segunda cantante tras Johnny Logan en levantar dos veces el codiciado trofeo de este concurso.
Tattoo ha sido la canción más votada de la noche, con 583 puntos en total, de los cuales 340 han procedido de las diferentes delegaciones de los 37 países participantes -más los votos de los países no incluidos en el concurso-.
A pesar de estar todo el pescado vendido desde que se conocieron las canciones, no ha sido hasta el último momento cuando se ha sabido cuál de los dos nórdicos favoritos se llevaría el micro de cristal al norte del continente.
El finlandés Käärijä ha dejado bocas abiertas con su Cha cha chapor toda Europa, lo que le ha valido un segundo puesto solo 57 puntos por debajo de Loreen.
Mientras que el M&S Bank Arena de Liverpool coreaba el nombre de la canción al ver que Finlandia no quedaba como era esperado con el voto del jurado -un cuarto puesto-, los espectadores han sabido remontar la situación otorgándole a través del televoto 376 puntos.
En tercer puesto se encuentra Israel y su cantante, Noa Kirel, con Unicorn. El 'Chanelazo' de España en Turín dejó huella y el poso del dancebreak de Slomo se ha podido ver en esta actuación. A pesar de quedar también tercera como la española en 2022, Kirel no ha logrado superar los 459 puntos de Chanel, obteniendo 362.
Uno de los repetidores de esta edición, el italiano Marco Mengoni, ha mejorado su posición de 2013, pasando de un séptimo puesto en aquel año a un cuarto de la mano de la balada Due Vite.
Cierra el 'top 5' de Eurovisión 2023 la tercera pata de la tríada nórdica: Noruega. Con 268 puntos, Alessandra Mele ha encandilado al público, lo que le ha servido para remontar los tan solo 52 puntos de los diferentes jurados nacionales.
El televoto, peor pesadilla de Blanca Paloma
Noche agridulce para los eurofans españoles. A pesar de ser una de las favoritas en las apuestas, el esplendor de España en Eurovisión que Chanel recuperó el año pasado ha quedado deslucido con un actual 17° puesto.
A pesar de que Eaea, la nana dedicada a la yaya Carmen de Blanca Paloma, sí ha pellizcado los corazones del jurado, el público ha decidido otorgar solo cinco puntos -tres de Portugal y dos del resto del mundo- a la ilicitana.
A Liverpool han viajado desde Benidorm las cortinas de flecos, el arco y las flechas invisibles, el poderío de la cantante y sus bailarinas y el ritmo flamenco.
A la puesta en escena le ha faltado ese necesario plano cenital, que ha sido sustituido por otro menos acertado. En la siguiente estrofa en la que vuelve a citarse la luna, se ha tratado de compensar con un juego de luces que le daba el toque necesario para ser una actuación redonda.
Gracias a ello y a la impecable voz de Blanca Paloma, se ha sumado un nada despreciable noveno puesto del jurado, empañado por el injusto 17° puesto final con un total de 100 puntos.
Sin contar a Chanel, España no pasaba de las tres cifras de puntuación desde 1995 con Anabel Conde.
"Creo que lo hemos dado todo hasta el último momento y estoy feliz con la ejecución de esta actuación", ha destacado Blanca Paloma al finalizar la gala en declaraciones a TVE.
Unidos por la música
Bajo el lema 'Unidos por la música', Reino Unido y Ucrania han organizado un festival en el que se han realizado multitud de guiños al país eslavo con la participación de cantantes ucranianos de otras ediciones como Go_A o Verka Serduchka.
La gala la han abierto los integrantes de Kalush Orchestra, ganadores de 2022 con su canción Stefania, y el británico Sam Ryder también ha aportado su grano de arena a esta musical noche con la presentación de su nuevo tema Mountain.
Pero sin duda, el momento más emocional ha tenido lugar en el interval act, en el que, tras actuar viejos conocidos del concurso como Mahmood, Netta o Cornelia Jakobs, el ganador de 2019 Duncan Lawrence ha realizado una cover del mítico You'll never walk alone ('Nunca caminarás solo'), estableciendo una conexión entre Liverpool y Kiev, uniendo así ambas ciudades y demostrando que hasta en los peores momentos, nadie se queda atrás y siempre queda la solidaridad y hermandad entre países.
Ya todos sabiamos lo que iba a pasar , y dale con llevar a cantantes amateur que no sirven para nada. Llevaros a ESTOPA con su rumbita y su Vino Tinto y ya veréis como os ganáis a los de la UE que no entendeis de guiris.
Entre lo mas cutre y hortera, que lo es todo, de este casposo festival, nuestra representante ha quedado muy bien .......... el 17 de 26 paises.
Esto no es música, es espectáculo, y malo.