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Mayores con el botón de la teleasistencia colgado.
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Mayores con el botón de la teleasistencia colgado. (Foto: Archivo Europa Press)

La teleasistencia sale del hogar: un reloj con botón SOS y GPS protegerá a los mayores

jueves 22 de diciembre de 2022, 07:50h
Actualizado: 26/12/2022 17:20h

La protección que la teleasistencia brinda a los mayores en sus domicilios se extiende al exterior. A partir del próximo verano, el Ayuntamiento de Madrid ofrecerá a los 145.559 usuarios del servicio sustituir la medalla al cuello con la que dan aviso ante una emergencia por un reloj inteligente que incorpora el mismo botón SOS y geolocalización. El área de Familias, Igualdad y Bienestar Social ha trabajado durante dos años en la actualización de las prestaciones y el nuevo contrato -con un presupuesto de 128 millones de euros para cinco años- recoge avances como la instalación de sensores en los hogares para su supervisión remota, detectores de caídas, monitorización de constantes biomédicas, alarmas con recordatorios de medicación o la atención por videollamada.

El equipo que encabeza Pepe Aniorte ha rastreado modelos de teleasistencia más punteros de nuestro entorno, tomando como referencia el Suecia o Noruega para revolucionar el madrileño. "Queremos traer a Madrid lo mejor que hay en Europa", subraya el delegado. El nuevo servicio pivota sobre tres ejes: mayor innovación, atención más personalizada y un foco de cobertura más amplio, pues por primera vez se piensa en familiares y cuidadores, que recibirán apoyo psicológico y tendrán a su disposición una app para supervisar las rutinas, salud e incluso ubicación de los usuarios previo consentimiento de estos. El servicio, como hasta la fecha, se dirige a personas mayores de 65 años, priorizando a quienes superan los 80 y viven solos y a mayores de edad en situación de dependencia reconocida o en riesgo de aislamiento severo.

La medalla da paso al smartwatch

El reloj o pulsera inteligente lo cambiará todo. Con este discreto dispositivo -resistente al agua- los mayores podrán salir a la calle sin las restricciones del botón actual, que solo está operativo en el interior de sus casas. Ante cualquier necesidad o urgencia, solo deberá hacer click en un botón que aparece en la pantalla y al otro lado oirá al personal de la teleasistencia. Si el aparato cae se activa por defecto la emergencia aunque el usuario no llegue a pulsar. El GPS favorecerá llegar a él, una ventaja en personas con Alzhéimer o con deterioro cognitivo que se desorientan y pierden con mayor facilidad. Para estos casos se ha previsto también la posibilidad de fijar un determinado perímetro de forma que si el usuario sale de él salte una alerta.

Cambiar la analógica medalla por el smartwatch se deja a la voluntad del beneficiario. Ambos modelos coexistirán, pero un mismo titular no podrá utilizar ambos. El reloj resultará útil para hacer un seguimiento de los patrones de actividad de quien lo lleve, así como para comprobar sus constantes biomédicas. El personal de la teleasistencia podrá revisar los datos y actuar si detecta bajadas o subidas alarmantes del pulso o la tensión o si la persona se levanta diez veces por la noche.

Sensores en el hogar

En la misma línea de descubrir si falla una rutina y, en consecuencia, puede requerirse una intervención, los mayores podrán instalar en sus domicilios sensores en la nevera, el microondas o en las puertas. Si el aparato detecta que, por ejemplo, el usuario no ha salido de la habitación a la hora habitual lanzaría un aviso. El nuevo contrato también contempla colocar dispositivos periféricos preventivos, como detectores de gas o humo, así como apertura de puertas con control remoto y custodia de llaves que agilizarían el acceso ante una urgencia o, simplemente, para que un usuario con movilidad reducida no tenga que levantarse a abrir al auxiliar de Servicios Sociales.

Como hasta ahora, la atención telefónica será bidireccional y permanente 24 horas. No obstante, las llamadas de seguimiento podrán cambiarse, si así lo prefieren, por videollamadas que el usuario visualizará en su móvil, tablet, ordenador o incluso televisión. En sus terminales móviles podrán descargar una aplicación que permitirá contactar con la Central de Atención. Allí encontrarán también una comunidad virtual de usuarios con los que socializar e información sobre actividades que se desarrollan en su entorno. A través de esta misma plataforma se ofrecerán talleres online de manualidades, relajación o ejercicio físico enfocados especialmente a quienes no pueden o no quieren salir de su vivienda. Se han previsto asimismo talleres para aprender a manejar estas herramientas digitales.

Alarmas que recuerdan la medicación

En el ámbito de la salud, la nueva teleasistencia incluye alarmas con recordatorio de medicación o de citas médicas y dispensación de medicamentos a domicilio por parte de personal del servicio si se necesitara. El área de Familias, Igualdad y Bienestar Social trabaja para conseguir que la citada app sea interoperable con otras, como la del sistema sanitario de la Comunidad de Madrid. El objetivo final se centra en que los médicos tengan acceso a los datos que en esta plataforma se acumulan. En paralelo, esta concejalía está tramitando una alianza con los servicios de emergencia para que cuando un usuario apriete el botón y el trabajador de la teleasistencia compruebe que se trata de una urgencia roja -la más grave- el Summa reconozca el triaje como propio y lo priorice. Se equipararía así su alerta a las de los Bomberos o la Policía.

La teleasistencia 2.0 no se olvida de familias y cuidadores, a quienes proveerá de formación online y presencial y de apoyo psicológico. Para ellos se creará otra comunidad virtual en la que puedan interactuar con personas en su misma situación y una aplicación con la que tendrán acceso a información extraída del reloj o los sensores de sus familiares usuarios si estos lo autorizan.

El precio del servicio se mantiene

El Consistorio capitalino ha reforzado los perfiles profesionales de los trabajadores del servicio para que puedan gestionar la nueva tecnología. En concreto, la digitalización total del sistema implica repartir más de 320.000 equipos frente a los aparatos analógicos actuales y el personal debe saber interpertarlos. La fórmula de copago se mantiene al mismo precio, adaptada a las circunstancias económicas de cada individuo, fijándose las cuotas mensuales en 3, 6, 9 o 12 euros. Pese a que el Ejecutivo municipal prorrogará el Presupuesto general de 2022 al no lograr aprobar el de 2023, garantizan que cuentan con suficiencia económica para asumir el contrato, que se aprueba este jueves en Junta de Gobierno.

Durante 2021, la teleasistencia municipal superó los 145.000 usuarios -el 22 por ciento de las mayores de 65- y esperan alcanzar los 160.000 en el marco de los cinco años que cubre el nuevo contrato. Ahora mismo, el mayor tramo de beneficiarios se corresponde con el de 85-90 años. El Centro de Atención registró casi un millón de llamadas el año pasado, de las cuales 154.508 fueron de emergencia. Los trabjadores, por su parte, realizaron 5,5 millones de llamadas, la mayoría de seguimiento.

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