El madrileño circo Price ha tenido tres localizaciones en sus más de 180 años de historia. Thomas Price y su hijo Carlos aparecieron por los primitivos circos ecuestres madrileños hacia 1857. Dos años más tarde levantaron el suyo propio en los terrenos del paseo de Recoletos, más o menos por donde hoy se encuentra el Museo de Cera. Mantuvieron su circo de temporada hasta que en 1880 inauguraron el hermoso edificio que proyectó Ortiz de Villajos en la plaza del Rey. Ese espectacular recinto estuvo en pie hasta 1970. Hoy sobre su solar se levanta el Ministerio de Cultura. La tercera ubicación, desde 2007, está en la Ronda de Atocha. El edificio estable se levantó sobre el solar de la desaparecida fábrica de Pacisa. En los últimos quince años este circo viene desarrollando una programación ecléctica, predominando los espectáculos circenses.

El Price de la Plaza del Rey abrió una ventana de libertad a los jóvenes españoles en noviembre de 1962. Y lo hizo con la música. El periodista Miguel Ángel Nieto, con 18 años, y su hermano Pepe Nieto, batería de Los Pekenikes, pusieron en marcha los Festivales de Música moderna, inmediatamente bautizados como “las matinales del Price”. Cada quince días pasaban por la pista circense las nuevas generaciones de músicos españoles que querían sumarse a las corrientes internacionales y renovadoras. Lograron celebrar 29 sesiones para desesperación de los sectores más radicales del régimen, espoleados por Pueblo, el diario del sindicato vertical. Pero por allí pasaron desde Los Relámpagos hasta un desconocido Mike Ríos. Hace diez años se editó un triple disco que reunió las canciones más populares que se interpretaron en las matinales.
Sesenta años después de la primera matinal -el 18 de noviembre de 1962- la directora de escena Marta Pazos ha puesto en pie un espectáculo homenaje que ha titulado Twist. El nombre es oportuno porque ese frenético ritmo se estaba imponiendo en todo el mundo moderno gracias a una canción titulada así que popularizó Chubby Checker. El mismo año del inicio de las matinales, en España el Dúo Dinámico grabó Lolita Twist. Ese año 1962 los Beatles, que habían aparecido dos años antes, presentaron el cuarteto definitivo que los convertiría en legendarios. En nuestro país faltaban trece años para la desaparición de Franco.

Marta Pazos reúne en la pista músicos, cantantes y artistas circenses, con Carmen Barrantes y Óscar de la Fuente como maestros de ceremonias. La banda de cinco músicos comparte espacio con atracciones de cuerda volante, malabares o payasos. José Díaz, coautor con Pazos de la dramaturgia del espectáculo, ha compuesto las canciones originales. La dirección musical es de Hugo Torres y la coreografía de María Cabeza de Vaca. Toda la producción está envuelta en una iluminación roja y azul y la estética de los personajes nos recuerda desde Manolo Escobar a Conchita Velasco.
No sabemos si quienes se desencajaron las caderas hace sesenta años, se animarán hoy a recordar aquellos tiempos en los que entraban en la juventud. Los jóvenes de hoy, seguramente, se sorprenderán al ver que sus abuelos ya tenían ritmo en la España franquista.
Twist se representa en el Circo Price hasta el 6 de noviembre.